miércoles, 6 julio 2022 23:21

Macarena Olona comienza su campaña ofreciendo a sus votantes un número de WhatsApp que nadie atiende

Si así comienza la campaña, Vox va muy mal encaminado a lograr que Macarena Olona, su candidata para las próximas elecciones de la Junta de Andalucía, alcance algo significativo, porque el número del WhatsApp que se suponía que iban a habilitar para difundir los mensajes de su propaganda electoral no sirve para nada.

Les ha fallado la estrategia de comunicación y hasta sus propios seguidores se han quejado a través de Twitter que este canal todavía no está habilitado. Los comicios andaluces serán el próximo 19 de junio; la campaña electoral comenzó este fin de semana y se prolongará hasta el viernes 17 de junio.

Se supone que la estrategia es utilizar la aplicación de mensajería para difundir los videos y carteles de la campaña electoral “entre familiares y amigos”, pero al enlazar con la plataforma e intentar darse de alta, el mensaje ni siquiera les llega y nadie responde; es toda una farsa que a todas luces parece más una estrategia para captar información para una base de datos, que una ventana de difusión política. Eso sin contar la estética del cartel, donde aparece Olona con un tono de piel más parecido al de Hulk que al de un andaluz promedio.

Definitivamente, Vox no las ha tenido consigo desde que anunció que sería Olona la elegida para medirse en los comicios por la presidencia de Andalucía, pues hace un par de semanas estuvo apunto de perder la candidatura tras el escándalo de su empadronamiento en el municipio de Salobreña, específicamente en el domicilio de Manuel Martín Montero, responsable del partido en esa provincia y amigo personal de la candidata.

Después que se hizo pública esta información, sobre el domicilio que Olona había utilizado para empadronarse, la coalición de Andaluces Levantaos presentó un recurso ante la Junta Electoral Provincial de Granada en el cual solicitaban que se anulara la candidatura de Vox por incumplir el requisito de vecindad en esa comunidad autónoma y por haberse empadronado en una dirección ficticia.

Unos días después de la introducción del recurso, el organismo electoral informó que se mantendría la candidatura de Olona porque tanto el empadronamiento como la inscripción de la candidatura eran actos administrativos en firme y que por lo tanto, la candidata del partido de extrema derecha podría medirse en los comicios del próximo 19 de junio.

El alegato del organismo electoral de Granda para validar su candidatura fue que ella ya estaba empadronada cuando pasó a formar parte de las listas electorales de Vox, por lo tanto, no había ninguna razón para anular su candidatura.

Tras esta decisión, la propia alcaldesa María Eugenia Rufino, del PSOE, envió a una comisión de la policía local a comprobar si la candidata del partido de derecha realmente estaba en la dirección donde aparece empadronada, pero para el momento en el que hicieron la visita, los funcionarios no lograron conseguir a nadie en la vivienda.

Días después de este incidente la candidata de Vox visitó justamente el municipio de Salobreña para visitar la sede de la Guardia Civil, con la intención de denunciar a la alcaldesa Rufino por la presunta comisión de varios delitos de prevaricación administrativa, vulneración de derechos fundamentales y electoral.

Una vez saldada la polémica de su empadronamiento y la posibilidad de quedar fuera de las elecciones, Macarena Olona anunció que en los próximos días dejará su cargo en el Congreso de los diputados para dedicarse de lleno a la campaña y que próximamente se mudará a la región, junto a su familia, con la esperanza de poder ganarle a Juan Manuel Moreno, candidato a la reelección por el PP, quien es, de momento, el rival más fuerte a vencer.

De momento, las encuestas más recientes dan una victoria rotunda al candidato de los populares, ubicándolo como la única opción que obtendrá la cantidad de escaños suficientes para formar gobierno en solitario, sin tener que recurrir a una posible alianza con Vox, tal como les tocó hacerlo en Catilla y León, tras la victoria de Alfonso Fernández Mañueco, en febrero de este año, quien tuvo que aliarse con el partido verde y designar a Juan García – Gallardo como su vicepresidente.

Por ahora, este no parece ser el escenario de los Populares en Andalucía, pero todavía restan dos semanas de campaña y el día de las elecciones cualquier cosa podría pasar, pues en las mismas encuestas que dan como posible ganador a JuanMa Moreno aparece la candidatura del socialista Juan Espadas con mayores posibilidades que la propia Olona.