martes, 4 octubre 2022 15:57

María Gámez contrata a una empresa de limpieza con un coste tan bajo que no pueden asumir el servicio

La limpieza en las dependencias de la Guardia Civil es una asignatura pendiente para María Gámez. Desde hace tiempo los agentes del instituto armado están en pie de guerra con su directora general y la limpieza de sus lugares de trabajo ha sido una de las razones que han aumentado todavía más el malestar. Si ya dejó durante más de un mes ciertas dependencias sin el servicio de limpieza, obligando a los agentes a coger la escoba y la fregona. Ahora, ha decidido contratar a la empresa que presentó la oferta más baja, pero lo barato sale caro. Y es que, esta empresa ha sido incapaz de realizar el servicios por el que la Guardia Civil les ha contratado. Tanto es así que dicha entidad ni siquiera puede pagar a sus empleados. Así, María Gámez ha decidido contratar una empresa de limpieza incapaz de asumir los servicios para los que se le han contratado.

La Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC) ha denunciado la última gran decisión de la directora General del instituto armado, María Gámez. Y es que, la Jefatura de Asuntos Económicos de dicho cuerpo emitió una oferta de licitación para desinfectar, desinsectar, desratizar y limpiar un total de 1.103.495 metros cuadrados de dependencias de la Dirección General. Así, realizaron un cálculo de lo que podría suponer el coste de este servicio, cuya cifra situaron en 64.033.984,18 euros. Así, distintas empresas comenzaron a presentar sus ofertas, las cuales no podían superar los 77.097.879,19 euros. Sin embargo, parece que a María Gámez se le fueron los ojos cuando vio una empresa con un coste muy por debajo del previsto y pensó que podía ahorrarse un dinero otorgándole la adjudicación a dicha entidad. Así, la Dirección General de la Guardia Civil formalizó el contrato con una empresa que ofertó todos los servicios requeridos por un coste muy inferior al cuantificado.

María GÁMEZ se ahorró 14.309 millones de euros al contratar a dicha empresa

El organismo al que decidieron otorgarle la adjudicación presentó una oferta en la que aseguraba que realizaría todo el trabajo por 49.724.950,79 euros sin impuestos. Una oferta muy por debajo de los 64.033.984,18 euros sin IVA fijados por la Guardia Civil y, en particular, por la Jefatura de Asuntos Económicos. En concreto, se trataba de 14.309 millones de euros menos que probablemente María Gámez pensó que podía ahorrar o invertir en otras cuestiones. Al ser la empresa más barata, se procedió a formalizar los cuatro contratos que agrupaban a las dependencias según su distribución geográfica. Sin embargo, lo barato siempre sale caro y unos meses más tarde comenzaron a llegar los problemas cuando el Teniente Coronel Jefe interino del Servicio de Abastecimiento de la Guardia Civil empezó a recibir comunicaciones de las unidades. Y es que, la empresa con la que habían firmado el acuerdo no estaba realizando los servicios contratados en ciertos territorios.

Navas de la Concepción y Sanlúcar la Mayor son dos de las dependencias de la Guardia Civil a las que la empresa contratada por María Gámez dejó sin limpiar. Aunque la lista es mucho más larga ya que ni las instalaciones de Oria, en Almería; la de Callosa de Ensarria, en Alicante; en las perreras del Servicio Cinológico de la Guardia Civil en Cádiz, en la Compañía Fiscal de Algeciras; o en las dependencias del Puerto de Motril, en Granada. A ello se une que en algunos lugares no hay servicio de limpieza los fines de semana u otras unidades donde la limpieza se realizaba de «forma esporádica», como es el caso de las instalaciones del GEAS de Málaga.

LO BARATO LE HA SALIDO CARO A MARÍA GÁMEZ

Tras recibir información de lo que estaba ocurriendo en estos territorios, la Dirección General de la Guardia Civil, asegura la AUGC, acordó en mayo imponer a la empresa un primer apercibimiento y 22.302,82 euros en concepto de penalidades debido al «incumplimiento parcial o defectuoso de la prestación» de uno de los cuatro contratos. En junio, la empresa de limpieza recibió otro apercibimiento y se le impuso 20.949,92 euros de penalidad por infringir lo acordado en otros dos contratos. Así, las sanciones han ascendido hasta los 43.252,74 euros. Para la asociación es «incomprensible que una empresa, sea del sector que sea, oferte unos servicios a un precio tan rebajado que le generaría pérdidas». Y es que, asumir este servicio implica unos gastos que van desde el pago al personal, los productos o la maquinaria. Por eso, la AUGC considera que era inviable que presentaran una oferta tan baja.

Además, consideran que es llamativo que, a pesar de todos los cálculos, la Dirección General de la Guardia Civil no haya desconfiado al ver que el contrato total de limpieza con la empresa adjudicataria costaría menos que los sueldos y la cotización social del personal. Sin embargo, parece ser que María Gámez no resultó nada extraño que la oferta fuera tan bajo, ella solo pensaba en el dinero que se podía hablar, sin pensar que esto podría volverse en su contra. Ahora, deberán presentar un nuevo anuncio de licitación y volver a contratar a otra empresa. Eso sí, probablemente ya no se lancen a las ofertas de las más baratas, para evitar lo que les ha ocurrido con esta.