viernes, 30 septiembre 2022 07:42

La chapucera técnica del coronel Gambín para ocultar el amianto del cuartel de Aizoaín avergüenza a Defensa

A falta de soluciones, Manuel Francisco Gambín ha decidido llevar a cabo una técnica de su propia cosecha para tapar el problema del amianto. Desde hace unas semanas los militares que realizan su trabajo en distintas bases del ejército esparcidas por todo el territorio español han puesto en conocimiento del Ministerio de Defensa, capitaneado por Margarita Robles, los problemas respecto al amianto que existen en varios de los cuarteles de las fuerzas armadas. Todo ello con el fin de que se solucione cuanto antes dicha situación, dado que se trata de una sustancia que puede provocar distintos problemas de salud graves, como cáncer. Sin embargo, existe un coronel que ha decidido erradicar el problema por sus propios medios y buscar el mismo una solución en lugar de esperar a que sea el departamento de Robles quien establezca el plan de actuación. Se trata de Manuel Francisco Gambín, el jefe del Acuartelamiento de Aizoaín, quien ha decidido utilizar una técnica chapucera para ocultar el amianto de esta base.

Desde la Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME) no han dejado de recibir información, según ellos mismo destacan, acerca del amianto en las bases militares. Los último datos que les han llegado a esta asociación proceden del Acuartelamiento de Aizoaín, situado en Berrioplano, en Navarra. Al parecer en dicha base procedieron a la retirada de tubos de fibrocemento durante el verano de 2021, la cual fue realizada por el propio personal del Acuartelamiento, el cual no tenía ningún tipo de preparación especializada, así como tampoco material de protección. Sin embargo, parece ser que al jefe de la base, Manuel Francisco Gambín, le pareció buena idea que fuera la tropa la encargada de realizar este trabajo. Y no solo es que se llevara a cabo por personal no especializado es que la técnica que utilizaron para ocultar estas tuberías es, cuanto menos, chapucera. Algo que se puede apreciar en las imágenes.

Alcantarilla Moncloa
Alcantarilla sellada Moncloa

La idea que se le ocurrió a este coronel para retirar las tuberías fue precintarlas en una alcantarilla que posteriormente fue sellada con cemento, la cual se encontraba cerca de un edificio totalmente en desuso, según detallan desde la ATME. Además, la asociación también ha resaltado que la retirada de tuberías debería realizarse por una empresa especializada, ya que no solo se debe retirar dicho utensilio, sino que es necesario que sea empaquetado para que se emitan fibras de amianto durante su transporte. Una vez se ha procedido a su retirada es necesario limpiar la zona en la que se encontraba ubicado para que no queden restos de amianto. Finalmente, las tuberías deben ser depositadas en vertederos de residuos peligrosos, los cuales cuenten con depósitos específicos para depositar este tipo de productos.

Es decir, que la técnica que llevó a cabo Manuel Francisco Gambín en su Acuartelamiento no seguía ninguna de las técnicas detalladas por la asociación, sino todo lo contrario. No se utilizaron materiales de protección, no se sellaron las tuberías, tampoco trasladaron a un vertedero especial para amianto. Así, el «brillante» plan del coronel hacía aguas por todos lados, incluso puso en peligro a los militares que llevaron a cabo la retirada. Ahora, desde la ATME ha enviado un escrito al Ministerio de Defensa informando sobre la situación en el Acuartelamiento de Aizoaín y solicitando con carácter «urgente» que se investigue y se determine si el material que fue precintado son tubos de fibrocemento como sospechan. Además, han solicitado que transmitan distintas propuestas para «minimizar el impacto» que pudiera tener en el personal que retiro estas tuberías. Sin embargo, esta no es la única base contaminada con amianto.

LA BASE DE MANUEL FRANCISCO GAMBÍN NO ES LA ÚNICA CONTAMINADA

Hasta la Base Aérea de Torrejón ha llegado una desagradable noticia. Se trata de la presencia de un peligrosísimo amianto en la instalación que lleva durante décadas en el destacamento militarEste económico aislante fue usado en numerosas construcciones en España hasta que se descubrió que es perjudicial para la salud y puede provocar cáncer. Desde entonces, el Gobierno se puso manos a la obra para retirarlo. Sin embargo, aún existen lugares donde la presencia de amianto es abundante. Este es el caso de la Base Aérea de Torrejón donde el propio Ejército del Aire ha reconocido en una conversación con MONCLOA.com la presencia de este material nada beneficioso para la salud.

Asimismo, fuentes oficiales consultadas por este medio aseguran que ya se han iniciado los trámites para la retirada de amianto con carácter de urgencia en la base. Será el próximo mes de octubre cuando comiencen los trabajos de retirada de amianto en la instalación militar aérea. Hasta entonces, la dirección del Ejército del Aire ha indicado que no se llevan a cabo trabajos en las áreas circundantes a la zona afectada y se ha dado la orden de no acometer trabajos de reparación o mantenimiento en las tuberías de calefacción al ser época estival.