La enésimo primera mentira de Pedro Sánchez indigna a los expertos nucleares

La enésimo primera mentira de Pedro Sánchez ha irritado a quienes apuestan por la energía nuclear como alternativa. El presidente del Gobierno ha anunciado que el PSOE no tiene ninguna intención de potenciar las centrales nucleares en España. Pero para justificarse, el líder socialista ha tirado de una mentira que ha irritado especialmente a los ingenieros nucleares. Para el presidente del Gobierno, llevar adelante este tipo de energía limpia sería una catástrofe para el país, pero sobretodo insiste en que llevaría más tiempo del necesario. Sin embargo, la realidad es que la presión de Podemos obliga a Sánchez a alejarse de cualquier coqueteo con la energía nuclear. Aunque sea a costa de nuevas falsedades que indignan a los ingenieros.

Para el presidente del Gobierno, montar una nueva central nuclear moderna llevaría nada menos que hasta 20 años, algo que ha sido tachado por profesionales del sector como completamente falso. «Incluso si quisiéramos construir una central nuclear, estaría operativa dentro de 15 o 20 años. Es una falacia plantear la solución nuclear para un problema que esta sufriendo España hoy», ha asegurado el líder socialista. Los profesionales del sector no han tardado en hacer acto de presencia hasta el punto de que han tachado al presidente del Ejecutivo de lanzar afirmaciones rotundamente falsas por su conveniencia política. Que Sánchez no quiere la nucleares es vox populi, pero tiene que ver con el hecho de que sus socios de Gobierno no perdonarían que se echara en brazos de estas tesis. Aunque la UE haya tachado de «energía limpia» la que generan este tipo de centrales. 

Los expertos consultados aseguran que estas cifras son una exageración. La Agencia Internacional de Energía Atómica ya ha realizado varios estudios al respecto y ha dejado claro que con siete años se podría poner en marcha una central lo suficientemente moderna como para abastecer de electricidad a numerosos hogares. Es cierto que apostar por este tipo de energía no sería algo inmediato, algo a lo que el presidente ha hecho referencia al decir que cuando se necesita bajar la factura de la luz es ahora. Pero sí que se podría estudiar como una alternativa a medio plazo. Aún así, lo que ha indignado a los expertos ha sido la falacia, no el hecho de que haya quien todavía se resista a levantar nuevas centrales nucleares.

El problema de España es que las pocas centrales que tiene, cinco activas en total, se han quedado a la espera de que las cierren. Es verdad que mientras mantengan la crisis como excusa, no se cerrarán estas centrales nucleares que contribuyen a mantener el país sin apagones. Pero lo cierto es que en la hoja de ruta de Pedro Sánchez se cuenta con cerrar estas centrales en pocos años. La Agenda 2030 contempla que no haya más nucleares, pero Sánchez se ha excusado con una falsedad desmentida por todos los expertos.

Las presiones de Unidas Podemos son intensas con este asunto. Aún así, el PSOE ha cogido la bandera de las antinucleares para ir a las elecciones y no pretende dejarla de lado. No hay muchos socialistas que compren los argumentos de potenciar este tipo de energía ni después de que la UE la haya considerado de forma oficial como energía limpia. Es más, ni siquiera mirar a los vecinos de Francia, quienes tienen una buena cantidad de centrales nucleares operativas, ha servido para que se replanteen esta postura. Pero aún así, el presidente del Gobierno se ha permitido el lujo de decir que no es por intereses electoralistas o por presiones internas, sino por una cuestión logística y operativa.

APAGAR LAS CENTRALES NUCLEARES CUESTA

Teresa Ribera gastará millones de euros en acabar con la energía nuclear. Nada más y nada menos que 26.000 millones es la cifra que prevé invertir el Ejecutivo para poner en marcha el Séptimo Plan General de Residuos Radiactivos (7º PGRR). Este plan es la hoja de ruta para gestionar los residuos radiactivos y desmantelar las centrales nucleares que están presentes en España. El Ejecutivo pretende apagar el botón nuclear antes de 2035.

Actualmente, en España se encuentran en funcionamiento cinco centrales nucleares, dos de las cuales disponen de dos reactores cada una por lo que suman siete reactores de agua ligera. Ubicadas alrededor de la península ibérica, estas centrales nucleares parecen tener los días contados. Y es que la central nuclear de Santa María de Garoña se encuentra en cese definitivo de explotación y otras dos centrales nucleares, José Cabera y Vandellós I, se encuentran en desmantelamiento. El futuro de las restantes está en manos del ministerio liderado por Teresa Ribera que ya ha marcado una nueva hoja de ruta para tratar de erradicar este tipo de energía en nuestro país.