Amar es para siempre: las verdaderas razones del regreso de Rubén

Pocas producciones, por no decir prácticamente ninguna, pueden presumir de mantenerse en antena durante más de 2.000 episodios. En el caso de Amar es para siempre, la veterana serie incluso ha logrado superar esa marca. Esta misma semana arrancará con su capítulo número 2.500. En realidad, la clave de su éxito parece sencilla: tramas con suspense, que se desarrollan a distintos ritmos, personajes sencillos con los que es fácil sentirse identificados y una ambientación muy cuidada. Pero a pesar de que la teoría está clara, al final son las historias las que logran enganchar o no a la audiencia. Sin el apoyo de la misma, sería imposible que el programa llevara en antena desde los tiempos de Amar en tiempos revueltos.

Esta semana, no sabemos si debido al haber alcanzado tan simbólica cifra o no, el guion de Amar es para siempre estará cargado de momentos que prometen no dejar indiferentes a sus seguidores habituales, que son muchos.

Amar es para siempre: las verdaderas razones del regreso de Rubén

Relaciones intensas en Amar es para siempre

Como sucede con la mayoría de telenovelas (porque sí, en realidad Amar es para siempre tendría más elementos en común con las telenovelas que con las series convencionales, propiamente dichas), la relación entre los personajes tiene una importancia capital en la ficción que se emite cada tarde en Antena 3. En espera de ver lo que sucede a lo largo de esta semana, hay algunas tramas que prometen avanzar de forma relevante.

Uno de los asuntos que más parece interesar a los espectadores, es el que tiene a Ciriaco y Marcelino como protagonistas. Según Manolita, la mejor forma de que ambos puedan solucionar sus diferencias pasa porque Ciriaco trabajase en el supermercado, logrando así mejorar la relación entre padre e hijo.