Podemos quiere «obligar» a los ciudadanos a que den de comer a los gatos callejeros

La Ley de protección de los derechos y el bienestar de los animales ya ha sido publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE) y, según detalla el texto, entrará en vigor en seis meses, es decir, en septiembre. A partir de ahora, los ciudadanos tendrán nuevas obligaciones respecto a los animales, en concreto respecto a las colonias felinas. Y es que, según recoge el documento al que ha tenido acceso MONCLOA.com, los ciudadanos estarán obligados, además de respetar la integridad, seguridad y calidad de vida de los gato, a dar comido a estos. Unidas Podemos parece que ha decidido poner el foco en estas colonias, dado que consideran que es necesario controlarlas, eso sí facilitarán que estén bien atendido y eso pasa por las instalaciones de comida que se encuentran en las calles y que la formación morada quiere proteger.

Desde que comenzaron a diseñar la nueva Ley Animal desde el departamento de Derechos Animales, que capitanea Sergio García Torres, todo han sido críticas para la formación morada, dado que la ley comenzó a excluir animales prácticamente desde su elaboración. Y entre los muchos puntos en los que se centra la ley, hay uno que resulta cuanto menos llamativo: las colonias felinas. Entre los capítulos que componen la normativa, hay uno dedicado exclusivamente a esta cuestión. Y es que, el objetivo es la ley en este sentido es llevar a cabo un «control poblacional de todos los gatos comunitarios, con el fin de reducir progresivamente su población manteniendo su protección como animales de compañía». A ello añaden que será obligatoria su identificación mediante microchip, registrados bajo la titularidad de la Administración local competente, y la esterilización quirúrgica de todos los gatos comunitarios.

unidas podemos ha puesto el foco en las colonias de gatos

Además, entre las competencias que les corresponden a las Administraciones a nivel local se encuentra el fomento de la colaboración ciudadana para el cuidado de los gatos comunitarios, regulando, a través de sus normativas municipales, los procedimientos en los que se recogerán derechos y obligaciones de los cuidadores de colonias felinas. Estos establecerán programas con unos criterio de alimentación, limpieza, atención mínima y cuidados sanitarios. Por otra parte, los ciudadanos tampoco estarán exentos de obligaciones respecto a las colonias felinas. De esta forma la ley recoge: «Las personas, en su convivencia natural con las colonias felinas, deberán respetar la integridad, seguridad y calidad de vida de los gatos comunitarios que las integran, así como las instalaciones de comida, y refugio propias del programa de gestión de gatos comunitarios».

A esto añaden: «Las personas titulares o responsables de perros deberán adoptar las medidas
para evitar que la presencia de éstos pueda alterar o poner en riesgo la integridad de las
colonias felinas y de los gatos comunitarios, así como de los recursos destinados a los
mismos». Y es que, desde las filas de Unidas Podemos tiene claro que los gatos resultan un problema para la sociedad, las cuales se están incrementado todavía más en los últimos años. Por este motivo, consideran necesario que se vayan reduciendo estas colonias de gatos. Sin embargo, eso si les darán de comer para evitar que mueran de hambre y con ellos que los ciudadanos que quieran les puedan dar comida y el resto deba respetar esta cuestión.

El problema es que hay muchos otros animales que han quedado excluidos de esta ley y Sergio García Torres, el político de Unidas Podemos, lo sabe. El director general de Derechos Animales tiene claro que su ley no ha servido de gran ayuda para los animales y por este motivo trabajará para paliar los efectos de su propia normativa. Además, incluso se manifestó en contra de su Ley de Bienestar Animal por el elevado número de especies que han quedado desamparados.

EL POLÍTICO DE PODEMOS SABÍA QUE SU PROPIA LEY NO IBA A PROTEGER A LOS ANIMALES Y SE MANIFESTÓ CONTRA ELLA

El exceso de trabajo (más de una semana) ha pasado factura a Sergio García Torres, director general de Derechos de los Animales. Tanto, que en el Gobierno están especialmente impresionados por el hecho de que se haya manifestado contra sí mismo. Este alto cargo de Podemos no ha tenido otra labor que sacar adelante la Ley de Bienestar Animal, algo que le ha puesto en contra de varios sectores, no solo de la caza, sino también los criadores. El nombre es muy bonito, pero el trasfondo de la norma trae problemas de todos los colores. Hace semanas hubo dos manifestaciones, las dos en contra de cómo saldrá la ley. Y en una de ellas participó su propio impulsor, Sergio García Torres.