La Audiencia Nacional ha condenado a 19 años de cárcel al ahora comisario jubilado José Manuel Villarejo en la primera sentencia relativa a los encargos privados que realizó a través de su grupo empresarial siendo aún policía. El tribunal le condena por los delitos de revelación de secretos y falsedad documental pero le absuelve del delito de cohecho, clave en la macrocausa, al sostener que no ejecutó los trabajos «en el ejercicio de su cargo».
En una sentencia de 351 páginas, la Sala de lo Penal condena a Villarejo por tres piezas distintas, correspondientes a los encargos ‘Iron’, ‘Land’ y ‘Pintor’, aunque le impone una pena ostensiblemente inferior a la solicitada por la Fiscalía Anticorrupción, que ascendía a los 83 años de prisión.
La Sección Cuarta detalla que, a pesar de que Villarejo era funcionario público al tiempo de ejecutar los encargos, actuó en una «esfera absolutamente privada y no pública». Así, y aunque concurre el primer elemento del delito de cohecho pasivo, el tribunal descarta el segundo porque el comisario no actuó en el ejercicio de su cargo.
«La actividad desarrollada por Villarejo en ningún caso tenía como finalidad menoscabar la legitimidad y los criterios de actuación de la Administración Pública, sino obtener unos mayores beneficios particulares ofertando una serie de servicios de difícil consecución, cuanto menos por las vías legales«, recoge el fallo.
En este contexto, los magistrados explican que «no consta pago alguno por parte de los clientes funcionarios públicos por la obtención de datos». «Es más, no existía relación o conexión alguna entre aquellos y éstos, siendo el único eslabón Villarejo», añaden.
La sentencia argumenta que tanto en ‘Iron’ como en ‘Pintor’ se contrató a Villarejo en su condición de propietario de la empresa CENYT, un «gran entramado empresarial multidisciplinar que se publicitaba en las redes sociales como unidad de inteligencia dedicada a la investigación económica y financiera, añadiendo que mantenía estrechas relaciones institucionales y operativas con los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado y con la Administración de Justica, lo que le permitía conseguir grandes dosis de eficacia».