María Jesús Montero contrata Onlyfans con dinero público

El Ministerio de Hacienda y Función Pública está intentando adaptar sus objetivos al mundo digital y, en concreto, al que se esconde en las redes sociales. En este proceso de actualización, la Agencia Tributaria ha publicado en el Boletín Oficial del Estado la contratación de una multinacional de ingeniería dedicada a la innovación tecnológica para que le suministre una «herramienta de Software para Obtención de Información en Redes Sociales». Así, el ministerio dirigido por María Jesús Montero pretende obtener datos de usuarios concretos y controlar los movimientos y las relaciones de estos en redes sociales como Onlyfans o en Pantreon, mediante un servicio que va directamente a la base de datos de la Agencia Estatal de la Administración Tributaria.

Para esta contratación, el ministerio de Hacienda ha estimado un gasto 714.049,60 euros procedentes de los fondos públicos españoles, pero finalmente ha conseguido adjudicar este suministro a un precio reducido de 177.468,28 euros por un acuerdo de un año, que prevé ser prorrogado otros dos años más. Así, María Jesús Montero ha conseguido cumplir con el deseo de la Agencia Tributaria de obtener información concreta de perfiles destacados en redes sociales. Además de que la herramienta pueda hacer un seguimiento de usuarios en Onlyfans y en Pantreon, el ministerio pone como obligatoriedad el seguimiento y la obtención de información a través de las redes TikTok, Instagram, YouTube, Facebook y Twitch.

Según los pliegos de contratación a los que ha tenido acceso Moncloa.com, el ministerio de María Jesús Montero quiere que este servicio le provea del «número de seguidores, número de subscriptores (si procede), Número de mensajes, post o vídeos, número de visualizaciones, número de “me gusta”, número de comentarios, número de recomendaciones y datos de la biografía» de aquellos perfiles a los que la Agencia Tributaria quiere hacer seguimiento. Dentro de las especificaciones del servicio, el ministerio de Hacienda deja claro que permite este seguimiento a través de la creación de, tal y como dicta el pliego, «avatares», los cuales «la empresa adjudicataria se encargará de crear y mantener».

Unos bots destinados a obtener información económica

Tras acceder a la información relacionada con el contrato que ha formalizado el Ministerio de Hacienda, se desprende el objetivo de este seguimiento. Las redes sociales Onlyfans y Patreon están directamente relacionadas con actividades económicas digitales. Mientras que la primera esta destinada al intercambio de documentos audiovisuales sexualizados por dinero, la segunda red social tiene como objetivo crear proyectos de micro mecenazgo y así obtener los fondos que necesita el autor para desarrollar su propuesta. Además, TikTok, Instagram, YouTube, Facebook y Twitch son redes sociales que también se utilizan para actividades económicas que se le escapan al Ministerio de Hacienda y Función Pública.

Así, un seguimiento de usuarios concretos en estas redes sociales por parte de la Agencia Estatal de la Administración Tributaria implica que este organismo nacional es consciente de que internet es la nueva puerta para la economía sumergida y no quiere perder la oportunidad de seguimiento. Por ello, el contrato valida la creación de «avatares», lo que realmente son perfiles, con identidades que no son reales, para poder seguir y acceder a la información de aquellos usuarios en los que la Administración Tributaria ha fijado su interés. Para ello, la empresa debe enviar integra la información obtenida a la AEAT y de guardar «completa confidencialidad» sobre los datos extraídos.

Los influencers, en el punto de mira de la Agencia Tributaria

El ministerio regentado por María Jesús Montero pretende, con este proyecto, obtener información sobre «usuarios destacados» de las redes sociales. Esta descripción coincide con lo que son los influencers, personajes públicos que destacan en internet a través de la creación de contenido en sus redes. Este nuevo tipo de famosos utilizan sus perfiles para promocionar marcas, hacer publicidad de productos o como puerta de su propio negocio. Por ello, no es la primera vez que Hacienda presta atención a los movimientos económicos de los influencers, llegando a producir la marcha a Andorra de personajes como el Rubius para evitar pagar las cantidades de impuestos que Montero les exige.

Esta vez, Hacienda quiere tenerlo vigilados y para ello pone en marcha un contrato destinado no tanto al cobro directo, sino más al seguimiento de este tipo de perfiles y a su actividad en sus redes sociales. Así, con este contrato, María Jesús Montero da un paso hacia la digitalización de los objetivos de la AEAT, utilizando las herramientas de internet para ampliar su banco de información sobre aquellos que mueven grandes cantidades económicas gracias a las redes sociales.