Deporte: beneficios del ejercicio para la salud de los huesos

Todos sabemos que el deporte es parte fundamental de una vida saludable, y está profundamente relacionada con el desarrollo de la salud ósea. Los huesos son estructuras vivas, pues están compuestos por tejido vivo que se renueva constantemente. Los huesos almacenan minerales, como el calcio y el fósforo, y actúan como soporte mecánico para todo el cuerpo.

Aunque los efectos del ejercicio en la salud ósea varían dependiendo del tipo de actividad que se realice, y para qué tipo de población, generalmente se considera que el ejercicio de impacto moderado –como andar, saltar o correr– es el mejor para mantener la masa ósea en una edad más avanzada.

EL DEPORTE MEJORA LA FLEXIBILIDAD ARTICULAR

MEJORA LA FLEXIBILIDAD ARTICULAR

La flexibilidad es la capacidad de una articulación para moverse dentro de su rango normal de movimiento. El ejercicio ayuda a los huesos a mantener o mejorar su flexibilidad al reducir la rigidez muscular y reducir la resistencia del tejido conectivo. Los estiramientos adecuados ayudan a estirar los músculos y también ofrecen una mejor flexibilidad articular. Los ejercicios de yoga, por ejemplo, mejoran la disposición muscular y tonifican los músculos apretados relacionados con la columna vertebral y los huesos de la cadera.

Los deportes ayudan a desarrollar la capacidad de equilibrio y coordinación. Al realizar actividades que afectan la fuerza, estabilidad y resistencia, se promueve la sensación de equilibrio. La actividad física también mejora el equilibrio, lo cual ayuda a prevenir lesiones y enfermedades articulares. Además, los ejercicios de equilibrio mejoran la postura y flexibilidad, lo que también ayuda en el desarrollo muscular óseo.