Entra en calor con esta exquisita sopa de ajo que prepara Martín Berasategui

La sopa de ajo, también conocida como sopa castellana, es un plato tradicional de la cocina española que ha sido apreciado a lo largo de los años por su simplicidad, sabor reconfortante y capacidad para calentarnos en los días fríos. Y si quieres entrar en calor con otras recetas, un buen puchero de lentejas o una crema de calabaza siempre vienen bien.

Originaria de la región de Castilla, esta sopa es una verdadera joya culinaria que combina ingredientes básicos como pan, ajo y huevo para crear un plato delicioso y satisfactorio. En este artículo, te llevaré a través de la historia de la sopa de ajo, compartiré una receta clásica y algunos consejos útiles para prepararla en casa, y exploraremos por qué esta sopa es una elección perfecta para entrar en calor y disfrutar de la comodidad de la cocina tradicional.

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Historia de la Sopa de Ajo

La sopa de ajo tiene raíces profundas en la gastronomía española, y su historia se remonta a siglos atrás. Este plato, aunque modesto en sus ingredientes, tiene una rica historia en la que la necesidad y la simplicidad se han convertido en virtud.

Se cree que la sopa de ajo era una comida común entre los campesinos y pastores de la región de Castilla en la Edad Media. Los ingredientes básicos, como el pan y el ajo, eran fáciles de conseguir y duraderos, lo que la hacía ideal para las personas que trabajaban largas horas al aire libre. Además, el ajo se consideraba un alimento que daba fuerza y energía, lo que hacía que esta sopa fuera una elección lógica para aquellos que necesitaban alimentarse de manera sustancial.

Con el tiempo, la sopa de ajo se ha adaptado y evolucionado en diferentes regiones de España, y hoy en día, es un plato que se puede encontrar en todo el país con variaciones regionales en su preparación. A pesar de las adaptaciones, la esencia de la sopa de ajo como un plato reconfortante y cálido ha perdurado a lo largo de los años.

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