martes, 28 mayo 2024

El PSOE aísla a Yolanda Díaz con la amnistía y enfrenta a ERC con Junts

La ley de amnistía inicia su registro en el Congreso de los Diputados con un nuevo «cambio de opinión» de los partidos que formarán Gobierno este próximo jueves. El texto se inició con una frase chocante dada la realidad de los hechos: «Los partidos abajo firmantes».

No obstante, tan solo había una formación, el PSOE, con la única firma de Patxi López, portavoz en el Congreso de los Diputados. Faltaban las rúbricas de Sumar, partido que ha sellado un Gobierno de coalición, y también las de ERC y Junts, cuyos dirigentes, militantes y simpatizantes serían los beneficiados de la medida de gracia.

En Sumar daban por hecho su firma hasta el punto de anunciarlo por redes sociales. «Firmada la Ley de Amnistía. No es momento de ponerse de perfil: es justa, es legítima y será aprobada por la mayoría absoluta de los representantes de la soberanía popular. Sin tutelas ni amenazas», aseguró Íñigo Errejón, líder de Más País. El texto estaba ya circulando por redes sociales y redacciones de los medios, pero lo curioso de todo es que el documento no estaba firmado por ningún partido a esa hora. Ni un garabato. Además, también faltaba la página de las firmas de los partidos «abajo firmantes».

EL PSOE BUSCA EL VICTIMISMO Y UNA IMAGEN DE SOLEDAD

Así, llegó a la redacción un documento de 23 páginas que bien podría haber elaborado un equipo de profesionales jurídicos. Ni sello de registro, ni rúbrica, ni nombres de partidos. Un documento en blanco a simple vista y sin el debido respaldo. No fue hasta la última hora de la tarde de este lunes cuando se descubrió todo el pastel. Félix Bolaños, ministro de Presidencia, salió poco antes del llamado ‘prime time’ para interrumpir algunas programaciones y explicar las bondades de una normativa «constitucional».

El PSOE será el único partido que defienda la ley en la Tribuna del Congreso

Lejos de expresar una debida prudencia ante los durísimos manifiestos de todos los estamentos judiciales, entre los que están el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y el Tribunal Supremo, quienes han tachado de «infamia» y «barbaridad» la ley de amnistía, Bolaños salió a la palestra para vender el mismo relato de los nacionalistas e independentistas. Este no es otro que el borrado íntegro del ‘procés’ sin medir las consecuencias del golpe de Estado. Borrón y cuenta nueva sería un buen resumen si la ley estuviera bien armada. Pero los juristas recelan del buenismo de Bolaños al señalar agujeros difíciles de tapar.

En concreto, los motivos expuestos en la normativa hacen referencia a la aplicación de la amnistía en una sentencia emitida durante los primeros años de la Transición, donde deja claro que la amnistía solo procede en el caso de un «nuevo orden político». Y a no ser que España esté en esta situación, la medida de gracia no podría aplicarse.

SUMAR Y SUS DIFERENCIAS INTERNAS POR LA AMNISTÍA

No obstante, los distintos grupos que conforman Sumar han mostrado «fuertes e intensas diferencias» al incluirse los delitos de corrupción política en la amnistía. Ninguno de los diputados estaba dispuesto a firmar ante la amenaza de una ruptura de la coalición apenas 48 horas de votar la investidura de Pedro Sánchez.

«Todo estaba listo para difundir las fotos de la firma de la ley de amnistía», afirman fuentes de la coalición. De hecho, se rubricó el documento en el Congreso, pero pasaban las horas y no había registro alguno. El motivo es que una parte de Sumar se niega a aceptar la medida de gracia por casos de corrupción política, el denominado ‘lawfare’, y permitir así la vuelta de Laura Borràs y Josep Lluís Alay, expresidenta del Parlament y mano derecha de Puigdemont, al ruedo institucional.

También resultarían amnistiados funcionarios que habrían cometido delitos e incluso aquellos que hayan usurpado funciones públicas. A estos se suman los investigados por terrorismo, como el caso de ‘Tsunami Democràtic‘ con el asedio al aeropuerto de El Prat al no permitir el cambio de turno de los controladores, un hecho que hubiera puesto en riesgo vidas humanas.

Carles Puigdemont, líder de Junts, no firma el acuerdo con el PSOE
Carles Puigdemont, líder de Junts, no firma el acuerdo con el PSOE

La izquierda de Sumar se niega a dar luz verde a una medida de gracia para la «derecha xenófoba» catalana, tal y como describen a Junts. Y es que, el Gobierno de coalición tendrá que aceptar la negociación con Puigdemont tras su legitimación por parte de Sumar y el PSOE. Con la falta de esta firma en el registro del Congreso se da a entender las prisas de Yolanda Díaz para hacerse la foto con Puigdemont en Bruselas, así como el dictamen favorable a la amnistía, que fue descartado por el Consejo Europeo.

EL PSOE SE PRESENTA COMO SOLUCIÓN AL CONFLICTO POLÍTICO

Asimismo, circula otra versión. Y es que, el PSOE se ha negado a que Sumar se una al registro de la ley. Este relato está avalado por la parte más cercana y próxima a Podemos. «El PSOE busca su victimización y deshumanización», han asegurado las fuentes consultadas. En este sentido, la solitaria firma de Patxi López escenifica la ruptura total con la derecha, mientras niega a los independentistas la victoria en las negociaciones. «Serán los únicos que defiendan la ley» en la Tribuna del Congreso. Así, la estrategia planta al PSOE como la única solución al «conflicto político», término utilizado hasta en seis ocasiones en el texto.

Entre ERC y Junts, por su parte, tampoco hay acuerdo alguno por esta ley. Los republicanos de Oriol Junqueras se niegan a aceptar los casos del ‘lawfare’ en la amnistía, mientras en Junts han exigido cambios claros para poder beneficiar a Puigdemont y los suyos. Desde la parte republicana no responden oficialmente, como tampoco desde Junts. Ambas formaciones separatistas podrán presentar enmiendas al articulado de la ley, pero está por ver si aceptarán este movimiento del PSOE.

Cabe recordar que el PNV tampoco está entre los firmantes, pese a dar su apoyo a la normativa. Para los ‘jeltzales‘, se trata de una ley «omnicomprensiva» al exonerar a investigados por terrorismo y corrupción política. Aitor Esteban, líder de la formación, ha recordado los «cambios de opinión» del PSOE respecto a la medida. En la campaña electoral, María Jesús Montero y Pedro Sánchez negaron la amnistía y aseguraron que era «inconstitucional». «Se lío la manta a la cabeza», ha señalado el dirigente vasco.

Con todo, dará su apoyo a la ley porque «no podemos mantener esa tensión y esa situación de inestabilidad en la representatividad de algunos partidos políticos», como si todos los catalanes estuvieran a favor de las algaradas.

EL PNV ACEPTA LA AMNISTÍA SIN HABERLA FIRMADO

Ortuzar trata también de indigentes intelectuales a los votantes al asegurar que los casos que afectan a la Policía Nacional también serán exonerados, a pesar de la claridad de la ley al negarles la medida de gracia. Asimismo, también pasa por alto a los funcionarios públicos que se saltaron una orden judicial para abrir colegios y permitieron la votación. Una legitimación si había motivos políticos e ideológicos detrás. Es decir, si un funcionario malversó dinero para el ‘procés’ también se vería beneficiado.

Con todo, la ley de amnistía no entrará en vigor como mínimo hasta la próxima primavera, habida cuenta de que el mes de enero está inhabilitado el Congreso de los Diputados y el trámite parlamentario dura un mes.