Catalán, euskera y gallego se hablan en el Congreso por mayoría absoluta

Más de la mayoría absoluta del Congreso, 180 diputados, votaron a favor de la reforma del Reglamento del Congreso por el que se regulariza el uso del catalán, gallego y euskera en todos los debates que se produzcan en la Cámara Baja, ya sea en el pleno, en las comisiones o cualquier iniciativa parlamentaria.

En la mayoría absoluta no se incluyen los votos de PP, Vox y UPN, que votaron en contra. La sorpresa fue dada por la diputada de Coalición Canaria (CC), que pese a tener cerrado un acuerdo de investidura votó por segunda vez en contra (la primera el martes para aprobar la tramitación de la reforma) de las directrices del PP.

El resto de los votos a favor, como era de esperar, procedieron de los diputados de PSOE, Sumar, ERC, Bildu, PNV y BNG, además de Junts. Ninguno de los diputados voto abstención.

La anécdota de la sesión estuvo protagonizada por la diputada orensana del PP, María Rosa Quintana Carballo, que formó parte del Gobierno regional de Alberto Núñez Feijóo en su etapa de presidente de la Xunta de Galicia.

SÁNCHEZ CUMPLE YA SU COMPROMISO CON ERC Y JUNTS DE QUE SE HABLE CATALÁN EN EL CONGRESO

Con la votación de este jueves, el Gobierno de Pedro Sánchez cumple una de las primeras condiciones puestas por los nacionalistas catalanes para apoyarle en su investidura. Como señal de buenas intenciones, ERC y Junts apoyaron la elecciones de Francina Armengol como presidenta del Congreso de los Diputados.

En correspondencia a sus votos, la propia Armengol se comprometió a que bajo su presidencia se hablaría catalán, gallego y euskera. Desde el primer pleno que se ha celebrado en el Congreso, tras la jura de los diputados, la expresidenta balear ha podido cumplir su compromiso, no sin la reticencia del PP y Vox, e incluso algunos destacados socialistas de la vieja guardia. Sus críticas se basaban en que la lengua de España, según la Constitución, es el castellano, una lengua que se habla en todas las comunidades.

La reforma del Reglamento es la primera iniciativa que el Congreso de los Diputados aprueba en esta legislatura. Solo ha tardado dos días en aprobarse tras contar con el visto bueno de su tramitación, y ser rechazadas las enmiendas a la totalidad presentadas por PP y Vox, y otra enmienda parcial del PNV.

Dado que la comisión de Reglamento todavía no se ha constituido todas las votaciones y el debate se han desarrollado en el Pleno de la Cámara Baja.

A TRES DÍAS DE LA MANIFESTACIÓN DEL PP Y A CUATRO DEL DEBATE DE INVESTIDURA DE FEIJÓO

Feijóo considera que con la nueva reforma para que se hable el catalán, gallego y euskera el Congreso parece un karaoke
Feijóo considera que con la nueva reforma para que se hable el catalán, gallego y euskera el Congreso parece un karaoke

Durante el debate, los populares elevaron su tono de crítica. No en vano, el domingo 24 de septiembre tienen prevista una gran manifestción en Madrid, y al día siguiente, lunes, comienza el debate de investidura del líder el PP. El primero en elevar las críticas fue precisamente Núñez Feijóo, que consideró que ahora el Congreso parece un «karaoke» y acusó a Sánchez de «fraude electoral agravado» porque antes del 23J rechazaba la amnistía .

El ponente por parte del PP, Borja Sémper, que en el primer pleno se le ocurrió decir algunas frases en euskera, con la consiguiente colleja de su partido, reiteró la misma posición: «Esta Cámara representa las soberanía nacional, lo común». Y dejó una reflexión para la «lógica elemental» consistente en que quienes tienen una lengua común la utilizan para entenderse.

También aprovechó su intervención para tildar a los protagonistas de la iniciativa de «adversarios» de la riqueza cultura española a la que quieren convertir en un problema. Pero sobre todo arremetió contra el «el objetivo político central del independentismo», que no es otro que «no es defender la lengua propia, sino negar la existencia de la lengua común».

Y como en la primera sesión del pleno, los diputados de Vox se quedaron fuera del hemiciclo mientras intervenía el diputado del PNV, Joseba Agirretxea. Únicamente ocuparon sus escaños para escuchar a su portavoz, Pepa Millán, quien denunció que con la reforma del Reglamento se «ataca el español» con el único objetivo de «contentar a los que quieren romper la unidad y la convivencia».

Entre las novedades del pleno de este jueves cabe mencionar la primera intervención en la tribuna de oradores del diputado de la Chunta Aragonesista (CHA), Jorge Pueyo. Su estreno se debió a que tuvo que responder a alusiones por las críticas de Vox. Denunció la represión a la que estuvo sometida su lengua históricamente. Le tocó una de las novedades, no se tenía que autotraducir, pero dado autotradujo, ya que el aragonés no cuenta con traductores y los diputados sólo pudieron saber lo que decía a través de las pantallas con subtítulos puestas en el hemiciclo. Sólo el catalán, el gallego y el euskera.

EL BLOQUE NACIONALISTA, MÁS UNIDO QUE NUNCA

Las intervenciones de los diputados que hablan catalán, euskera o gallego mostraron el triunfo de una vieja reivindicación. El representante del Partido Socialista de Cataluña (PSC), Marc Lamuá, ha defendido que esta reforma es «más necesaria que nunca» porque la derecha ha convertido las lenguas de España en una «herramienta de confrontación y ruido». Y dividió a los que se oponían entre «intolerantes y los que se victimizan».

La diputada de Junts, Pilar Calvo, reconoció que el PSOE ha accedido a la reforma «no por convicción sino por necesidad»

Y ante las críticas de «despilfarro» por esta reforma, contestó que más lo es el «chiringuito» que montó la presidente madrileña , Isabel Díaz Ayuso, para Toni Cantó; la vicepresidencia ‘sin competencias’ de los populares de Castellón a Vox por 80.000 euros o el gasto de 375.000 euros en el día de la Bandera de España en la Plaza de Colón.

Ante estas críticas, Sémper acusó a los socialistas de «practicar el apartheid lingüístico contra el español» por el «afán de poder desmedido de Sánchez». La respuesta vino por parte de la diputada de Compromís, Águeda Micó, que recordó a PP y Vox que «España es plural y diversa» y no lo que ellos quieran, por lo que dijo a Sémper «Borja, sé fuerte», en referencia a las críticas que el portavoz del PP recibió por haber usado el euskera en su primera intervención.

Pero también hubo más reivindicaciones por parte de los posibles ‘socios de investidura’ de Sánchez. La diputada de EH Bildu, Bel Pozueta, reivindicó el uso del euskaldunes en Navarra y las políticas públicas contra el euskera desarrolladas por UPN y PSN. Y concluyó reclamando un nuevo ciclo en materia lingüística en Navarra.

Y por los nacionalistas catalanes, la diputada de Junts, Pilar Calvo, reconoció que el PSOE ha accedido a la reforma «no por convicción sino por necesidad», mientras Montserrat Bassa por ERC destacó que «por fin acaba la imposición y acaba nuestro borrado en esta Cámara».

Además, el diputado del PNV, Joseba Aguirretxea, reclamó la obligación de que las leyes que se aprueben definitivamente en la Cámara Baja se publiquen tanto en castellano como en catalán, euskera y gallego para que «.tenga valor jurídico ante cualquier tribunal en cualquier momento». Y por último, el diputado del BNG, Néstor Rego, exigió al Gobierno que rectifique en la UE y defienda la igualdad de condiciones del catalán, euskera y gallego, sin priorizar ninguna lengua.