miércoles, 29 mayo 2024

Solomillo de cerdo al ajillo, una receta sana y deliciosa

El solomillo de cerdo al ajillo es uno de los platos más deliciosos y nutritivos, pero acompañado de unas verduras mejor que unas patatas fritas si el objetivo es guardar la línea. Esta maravillosa carne aporta proteínas grasas, una fuente esencial para reforzar el músculo, así como vitamina B, para mantener la energía y la concentración. No, no es un plato prohibido, sino parte incluso de dietas equilibradas.

Por su parte, el ajo aporta sus poderes milagrosos, además de potenciar el sabor del solomillo de cerdo. Se trata de un bulbo con propiedades antioxidantes y un aliado contra los radicales libres que hacen estragos en el cuerpo. Este escudo natural refuerza el sistema inmunológico.

El solomillo de cerdo marcado, un plato al que hay añadirle los ajos
El solomillo de cerdo marcado, un plato al que hay añadirle los ajos

En conjunto, forman una armoniosa receta para paladares de niños y mayores. Sí, también para quienes quieren más calorías se les puede añadir unas patatas fritas, pero en freidora de aire saldrá un plato más saludable.

INGREDIENTES DEL SOLOMILLO AL AJILLO

Para esta receta se necesitan los siguientes ingredientes:

1 solomillo de cerdo (500 gr para dos o tres personas)
1 cabeza de ajo
Sal y pimienta
150 ml de vino blanco
Aceite de oliva virgen extra
Perejil fresco

En primer lugar, vamos a preparar el solomillo. Para ello, hay que lavarlo bien, sin romper la carne, y secarlo con mucho mimo, hasta quitar todo el agua con un papel de cocina.

Una vez hecho, se procede a cortarlo en rodajas de 1,5 centímetros más o menos. Sí, tampoco hace falta una regla de escala, más o menos es el grosor del dedo meñique -no cojas el pulgar-.

Una vez listos nuestros filetes crudos, vamos con el marinado. Coloca las rodajas del solomillo en un tazón hondo, añade la sal, la pimienta y la mitad de los ajos picados. Una vez mezclado, vierte el vino blanco sobre la carne y deja marinarlo en la nevera durante al menos 30 minutos. Cuánto más se marine, más sabor toma la carne.

Una vez hecho y transcurrido el tiempo del marinado, ponemos la sartén con aceite a fuego medio. Una vez que tome temperatura, añade el resto de la cabeza de ajos picados y que se doren. Ahora, procede a introducir la carne, rodaja a rodaja para que se frían en ese delicioso aceite. Sube el fuego y no te olvides de dar la vuelta a los filetes.

EL SOLOMILLO DE CERDO AL AJILLO, CON PATATAS O VERDURA

Una vez hecho, los más golosos querrán su filete bañado en ese rico aceite, otros preferirán un mejor presentado, sin restos de aceite. Para convertirlo en un platazo, puedes acompañar de unas verduras al vapor o bien asadas, pero también con una ensalada de cogollos, tomate y cebolla dejarán un sabor refrescante y crujiente.

Otra fórmula en esta receta es prescindir del marinado. Para ello, se fríen los ajos junto con la carne y se vierte el vino hasta que reduzca por completo, dejando una capa caramelizada sobre el solomillo.