Dos prisiones catalanas apartan del trabajo en cocina a condenados por homicidio

Las prisiones de Lledoners (Barcelona) y Ponent (Lleida) han apartado del trabajo en la cocina a presos con condenas por homicidio, informan fuentes penitenciarias. En Ponent la medida se ha tomado sobre cinco presos a raíz del asesinato el miércoles 13 de marzo de una cocinera de la cárcel de Mas d’Enric (Tarragona), a la que mató un preso que también trabajaba en la cocina y después se suicidó, según ha adelantado TV3.

En Lledoners, en cambio, fuentes de la Conselleria de Justicia, Derechos y Memoria explican que se ha apartado a dos presos condenados por delitos contra la vida si bien se les ha apartado de la cocina «por motivos regimentales».

El jueves de la semana pasada, la consellera de Justicia, Derechos y Memoria, Gemma Ubasart, explicó en su comparecencia en el Parlament que se revisarían los criterios que los presos deben cumplir para trabajar en la cocina, que hasta ahora no tenían en cuenta el tipo de delito cometido sino el comportamiento del preso.

Fuentes del departamento destacan que estos cambios van «en la línea de la revisión» de la normativa que anunció Ubasart.

«MOVIMIENTOS NATURALES» POR SEGURIDAD

La Conselleria considera que se trata de «movimientos naturales en el contexto actual» en el que afirma la prioridad es reforzar la seguridad de presos y trabajadores.

«Si algún director y la junta de tratamiento han considerado que preventivamente es necesario cambiar de destinación a algunos internos, no hay problema», añade el departamento.

No obstante, sigue sin haber dimisiones como solicitaban los funcionarios de prisiones tras el asesinato de Nuria, la cocinera de la prisión situada en Tarragona.