lunes, 17 junio 2024

Junqueras, Torrent y el endiablado laberinto de ERC: las bases deciden la Generalitat

ERC sufre y registra una batalla interna por el poder y control del partido sin precedentes. La última vez que se dio un escenario similar fue en 2008, con una guerra con Joan Puigcercós y que acabó con Oriol Junqueras en la presidencia de la formación. La formación republicana, sin líder visible hasta las primarias del próximo otoño, se ha dejado más de 176.000 votos, casi el 30% de los apoyos en las urnas en solo dos años, perdiendo la mitad de representación en el Congreso de los diputados y con una caída de casi el 40% en las municipales.

ha encadenado tres elecciones desastrosas. En las pasadas municipales perdió un 37% de los votos obtenidos en 2019, en las generales el 47% y en las catalanas el 29%. Estos desplomes se han llevado por delante a Pere Aragonès, Marta Rovira y Sergi Sabrià, presidente en funciones de la Generalitat, secretaria general del partido y viceconsejero de ERC, respectivamente. Oriol Junqueras no se encuentra en este grupo, su dimisión en diferido dependerá de las bases y la militancia en las próximas primarias.

Junqueras volverá a tratar de coger las riendas, pero el sector crítico se moviliza para impedirlo. Y es que, le responsabilizan de toda la debacle postularse para pilotar ERC en el congreso que celebrará en noviembre. Ante esta falta de liderazgos internos, Esquerra ha optado por la decisión más propia de la CUP: consultar a las bases para conocer si ERC debe dar su apoyo a Salvador Illa o bien votar en contra y dejar caer la opción de ver al PSC en la Generalitat.

JUNQUERAS E ILLA, EL JUEGO DE LAS SILLAS

La pugna por el control de ERC podría dejar a Illa en fuera de juego, por más que Pedro Sánchez insista que la única alternativa posible sea su candidato y exministro de Sanidad. Asimismo, Carles Puigdemont también ha dado a conocer sus credenciales para ser investido presidente, pero antes tendrá que recoger el acta y para ello será necesario aprobar la amnistía. En teoría, la medida de gracia pactada en Waterloo y Suiza se aprobará en dos semanas tras el rechazo del Senado.

Oriol Junqueras amaga con abandonar a ERC
Oriol Junqueras amaga con abandonar a ERC

La decisión de consultar a las bases deja a los republicanos sin una posición clara entre la línea del pragmatismo y el rechazo más absoluto a investir a Illa. Este referéndum interno no estaba previsto, aunque se espera que las bases muestren ese miedo al batacazo en caso de una repetición de las elecciones, tal y como apuntan los sondeos.

Por un lado, la parte moderada y pactista de ERC pasaría al PSC, mientras la independentista optaría por Junts o quedarse en casa. El reparto de la mitad de los 20 escaños que obtuvo ERC podría decantar una nueva composición del Parlament. Junts, además, podría recuperar terreno al verse como voto útil, mientras que Aliança Catalana tendría una mayor presencia en medios al ser elegidos en las urnas con dos diputados.

La única opción real de ERC pasa por escoger cómo va a desaparecer

En el lado de quienes buscan echar a Junqueras y expulsar a toda la cúpula que les ha introducido en un laberinto de muy difícil salida. «La única opción real de ERC pasa por escoger cómo va a desaparecer», apuntan fuentes conocedoras en este tipo de situación. «La caída de Ciudadanos es un precedente, pero otros muchos cayeron también durante el ‘procés’», recuerdan. Valls, PxC o SI son solo algunos de los ejemplos. El PPC estuvo a punto, pero un milagro de Alejandro Fernández les ha dado alas.

EL NÚCLEO DURO DE ERC EVITA PRONUNCIARSE

En el núcleo duro de ERC se preparan ahora para reforzar el liderazgo de Junqueras. «No hay otro candidato por ahora y nadie quiere coger las riendas de un partido en declive», apuntan. No obstante, en la nueva corriente que busca un cambio de rumbo se encuentran nombres como Roger Torrent, Xavier Salvadó, Marta Vilalta, Teresa Jordà, Joan Ignasi Elena, como también Pau Morales y Oriol López.

Salvador Illa, líder del PSC y candidato a presidir la Generalitat
Salvador Illa, líder del PSC y candidato a presidir la Generalitat

Ninguno de ellos ha dado el paso para iniciar la pugna del liderazgo, mientras Junqueras espera que todos se mantengan como están para iniciar un «cambio sensato y sosegado», sin guerras ni rivalidades, al menos en público. Junqueras y el resto de su ejecutiva se encerraron durante horas para desencallar la situación y pactar una fecha sensata para que no pillara el toro en caso de unas nuevas elecciones generales. Y es que, en el Congreso de los Diputados la mayoría se han mostrado favorables a Junqueras y ahora mantienen un silencio sepulcral.

MARTA VILALTA Y RAQUEL SANS, POSIBLES CANDIDATAS

El congreso de ERC se celebrará el próximo 30 de noviembre. Ni Gabriel Rufián, desaparecido horas antes de conocerse los resultados, como Jordà, Elena o López, han mostrado el más mínimo análisis de autocrítica. Joan Tardà sí ha mostrado su opción para defender a Junqueras, el exdiputado dejó el partido hace mucho, pero sigue muy vinculado a las bases, que le tienen un gran respeto y le escuchan. Torrent, por su parte, controla todo el ala de Girona y la Cataluña interior, mientras Aragonès pilotaba las bases en Barcelona.

Marta Vilalta y Raquel Sans, cabezas de la lista en Lleida y Tarragona, muestran sus opciones, como también Laura Vilagrà, pero las ocultan en público. Los sondeos y acercamientos son constantes, así como conocer el sentir de las bases para decantarse en el referéndum por decidir sobre la investidura de Illa.

EL PSC INSISTE EN EL ADELANTO SIN HAY BLOQUEO

Ester Capella, una de las caras más visibles y reconocibles, también tiene serias opciones de presentar su candidatura ante Junqueras. A su favor, tiene que el hasta ahora líder de ERC está inhabilitado para poder tener representación parlamentaria y no lo hará hasta al menos 2029, como tampoco se ha presentado a las elecciones a la Generalitat desde 2012, aunque sí ha sido vicepresidente.

El motivo es que desde 2012, los partidos independentistas han acudido en coalición, hasta 2021. A partir de ahí, los consejeros de Junts se marcharon de la Generalitat y los Comuns rechazaron los Presupuestos, pese a contar con el apoyo del PSC.

El PSC, por su parte, se niega a aceptar a Puigdemont como presidente y da el ultimátum a todos los partidos: «O Illa o repetición de elecciones». Los socialistas afirman que deben gobernar por ser los ganadores, mientras que desde Junts les recuerdan que no siempre gobiernan quienes se alzan con la victoria.

El PP ganó el 23-J y la composición del Gobierno es del color opuesto

«El PP ganó el 23-J y la composición del Gobierno es del color opuesto», destacan. En este sentido, Puigdemont se compara con el momento del PSOE y llevará hasta el final su intento de investidura, para lo que necesita a todo el arco independentista y la abstención del PSC. Cualquier otra posibilidad abocaría a colocar de nuevo las urnas. El PSC, por su parte, necesita a ERC y Comuns, o bien a PPC y Vox, pero este último escenario está totalmente descartado.