miércoles, 17 julio 2024

La ratonera y rebelión en el PSOE ante el trato ‘singular’ a Cataluña

Cataluña tendrá financiación singular y no porque lo haya pedido desde hace más de una década, sino porque Pedro Sánchez necesita hacerse con el control de la Generalitat con los votos de ERC y los Comuns de Jéssica Albiach y Ada Colau. El actual modelo de financiación autonómica de Cataluña se pactó en 2006, con ICV, ERC y el PSC, pero aún así las denuncias por los agravios y la infrafinanciación se sucedieron con la llegada de Artur Mas, exlíder de CiU y discípulo de Jordi Pujol.

No eran pocas las voces que se desgañitaron para lograr una mejora y un acuerdo ‘singular’ para Cataluña, especialmente por la recaudación de impuestos. Mas lo definió como el pacto fiscal, llegando a tener una unidad nunca antes vista. Sectores del PSC, PPC y parte de la CUP; así como ERC y CiU pidieron de forma insistente una mejora de las condiciones en plena crisis económica.

No obstante, se quedaron en quejas y lamentos. Las peticiones no solo eran inconstitucionales, sino que provocaría una serie de desigualdades y desequilibrios en las arcas públicas estatales y en gran medida perjudicaría seriamente a las principales autonomías que más fondos aportan, mientras dejaba en la estacada a aquellas que no han logrado un desarrollo económico y financiero fuerte.

Pedro Sánchez y Salvador Illa en uno de los mítines de campaña
Pedro Sánchez y Salvador Illa en uno de los mítines de campaña

Así, Madrid sería de nuevo la cabeza de turco, la paganini de la fiesta autonómica y singular de Cataluña. Andalucía, Baleares, Valencia y Castilla-La Mancha irían detrás. Y es que, Cataluña es la tercera Comunidad autónoma que más fondos aporta a la caja única y en su exigencia, ERC quiere tener la llave y la caja de caudales. Es decir, la gestión total de los fondos que pagan los contribuyentes y empresas.

FRENO A MADRID PARA ENGORDAR A CATALUÑA

Para ERC, Junts y el resto de nacionalistas, la falta de financiación supone un freno al crecimiento económico de la Comunidad, así como la deficiente inversión en infraestructuras, pero Madrid sigue siendo la capital del expolio con este sistema actual. La que más paga y de las que menos recibe. Desde un inicio, el cambio en el modelo de financiación autonómica es un paso previo a la ruptura con el resto de España. Es decir, los independentistas catalanes no esconden la necesidad de controlar, gestionar y recaudar todos los impuestos que se pagan en Cataluña.

Salvador Illa, líder del PSC y candidato a presidir la Generalitat
Salvador Illa, líder del PSC y candidato a presidir la Generalitat

Una vez obtenido, la Generalitat procedería al despliegue de una Agencia Tributaria propia -ya existente- para después decidir cuánto dinero iría a parar a las arcas públicas estatales. La idea principal es crear un sistema similar al del País Vasco, que el propio Jordi Pujol rechazó en los noventa. La finalidad de esta financiación pasaría por incrementar los ingresos a los 52.000 millones, con la ayuda, además, de las quitas de deuda, a razón de 1.500 millones de euros anuales durante la próxima década.

Con todo, la financiación catalana dejaría a Madrid como la peor parada en este maltrato singular para el conjunto de Comunidades del sistema de financiación actual. Asimismo, María Jesús Montero, ministra de Hacienda, queda retratada ante los propios barones del PP, PSOE, PNV y ERC al asegurar que el nuevo modelo se iba a negociar en conjunto, con «todas» las Comunidades Autónomas, con luz y taquígrafos. «No va a haber privilegios para Cataluña», repetían desde Moncloa, pero la realidad es muy diferente. Los votos de ERC son cruciales para Salvador Illa y Pedro Sánchez, que no puede permitirse el lujo de perder la única CC AA ganada en las urnas en los últimos cuatro comicios.

EL PSOE CASTILLA-LA MANCHA, EL GRAN PERJUDICADO

Pero la aceptación de este nuevo chantaje separatista obligará a mover ficha a Madrid, Andalucía, Baleares, Valencia, Aragón y Castilla-La Mancha, entre otros. La presión de los barones se producirá en el Consejo de Política Fiscal y Financiera, que se ha reunido una única vez en el último año y medio. En la última cumbre autonómica, Montero afirmó que no había motivo para la preocupación. «No habrá negociación bilateral», afirmó. La realidad es que el pacto está cerrado desde la investidura de Pedro Sánchez y ERC insiste en hacerlo realidad antes de que Illa se someta a la investidura.

García-Page, líder del PSOE en Castilla-La Mancha
García-Page, líder del PSOE en Castilla-La Mancha

Mientras, la ratonera de la financiación autonómica dejará a cada madrileño pagando más de 3.769 euros al sistema, frente a los 3.153 euros que abona cada catalán. Cataluña es la tercera en aportar, mientras que ahora Cantabria, Extremadura y Castilla y León tendrán que ajustar las cuentas ante la menor cantidad de fondos a repartir con la salida de Cataluña del sistema.

Con el modelo actual, Cataluña recibe del sistema más que Madrid, Andalucía, Valencia o Murcia. El peligro político de modificar esta regla a mitad del partido provoca un giro nacionalista en las Comunidades más perjudicadas, mientras que a nivel social se crearán españoles de primera, segunda y tercera, siendo Madrid la que más fondos aporta.

LOS BARONES DEL PSOE, EN TROMBA CONTRA PEDRO SÁNCHEZ

Los barones territoriales del PP saldrán en tromba para denunciar las «mentiras» de Montero, así como las desigualdades creadas por este sistema de financiación singular. En el PSOE, las voces críticas se suceden al «traspasar una nueva línea roja». Y es que, los socialistas se han negado por activa y por pasiva entregar toda la recaudación de impuestos a Cataluña desde los inicios del ‘procés’. Incluso Josep Borrell afirmó que dar el cupo vasco a Cataluña es un «privilegio». Pero, el Comisario de Exteriores de la UE no se mete ahora en esos asuntos y prefiere salvaguardar los 300.000 euros que cobra anualmente antes que ponerlos en riesgo.

La Constitución, además, apunta que ningún cambio en la financiación autonómica debe implicar privilegios económicos, pero la exigencia de ERC, aceptada por el PSC y el PSOE, los provocará al dejar a Madrid como la única fuente de ingresos importante en el sistema. ¿Qué ocurriría si un Gobierno regional pidiera exactamente lo mismo que Cataluña? El Gobierno de Isabel Díaz Ayuso descarta por completo esta petición apelando a la responsabilidad y solidaridad.

Para el cambio, es necesario realizar la reforma del Estatuto de Autonomía y de la Ley Orgánica de Financiación Autonómica. En el primer caso, PSC, ERC y los Comuns no tendrían los 90 diputados necesarios, mientras que el Congreso sí podría producirse la mayoría, siempre y cuando Junts acceda y esquive la tentación de bloquear también la Cámara Baja si Carles Puigdemont no es presidente de la Generalitat. En esta ratonera se puede meter Pedro Sánchez y el PSOE si no consigue los votos de los siete diputados de Junts.

LOS DIPUTADOS CRÍTICOS, OBLIGADOS A VOTAR A FAVOR DEL PRIVILEGIO CATALÁN

Asimismo, el PSOE forzará a los diputados de Extremadura y Castilla-La Mancha a aceptar la desigualdad, como ha ocurrido con la amnistía, una línea roja que ha provocado un cisma interno entre los socialistas, pero que pocos se atreven a dar el paso y dejar el acta, como es el caso de Zaida Cantera.

Con todo, el PSOE entra en el laberinto catalán y acepta ahora modificar unas normas establecidas en la Carta Magna. Un desafío que aumenta la polarización y la confrontación institucional.