Frontex advierte de la llegada en patera de «individuos con intenciones maliciosas»

El último informe de riesgos de la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas (Frontex) 2025-2026 advierte en las páginas dedicadas a la fronteras sudoeste de Europa, la que guardan España y Portugal, de que «los grupos de contrabandistas han desarrollado tácticas para evadir la detección y garantizar que las embarcaciones de inmigrantes lleguen a la península española sin ser detectadas. Esto puede permitir que individuos con intenciones potencialmente maliciosas se fusionen con inmigrantes irregulares, entren en la UE sin ser detectados y potencialmente participen en actividades delictivas».

El informe prevé que durante lo que queda del año 2025 las cifras de llegada de migrantes van a mantenerse «relativamente estables», reflejando las tendencias observadas en 2024 y especifica que «la ruta migratoria del Mediterráneo occidental sigue acarreando importantes flujos migratorios irregulares hacia la UE, principalmente a través de rutas marítimas y terrestres. Esta ruta implica tanto llegadas por mar a la España continental y las Islas Baleares, como entradas por tierra a los enclaves de Ceuta y Melilla en el norte de África en España. Los inmigrantes suelen proceder de Marruecos y Argelia. En los últimos años se han observado importantes variaciones estacionales, con picos migratorios típicos entre julio y diciembre y una marcada disminución en los primeros meses del año».

Las tendencias migratorias en la zona, continúa el informe Frontex, han fluctuado a lo largo del tiempo, con un aumento significativo en 2018, seguido de una disminución hasta 2022. Sin embargo, en 2023, «hubo un ligero aumento en las llegadas de migrantes, que se mantuvieron en el mismo nivel en 2024. Se observó un cambio en la composición de los migrantes Ruta 14 del Mediterráneo Occidental en 2024 debido a una disminución significativa en las salidas desde Marruecos y un aumento en las salidas desde Argelia. Un desplazamiento de las salidas hacia localidades del este de la región dio lugar a un aumento de las llegadas a las Islas Baleares».

FRONTEX ADVIERTE DEL CRIMEN ORGANIZADO

Un problema persistente y sustancial en la región es el papel del crimen organizado, particularmente en relación con el tráfico de drogas. El Mediterráneo occidental sigue siendo un corredor fundamental para el contrabando de drogas, en particular hachís y cannabis, desde el norte de África hacia España, dice Frontex.

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Y añaden que «las operaciones de contrabando suelen implicar el uso de lanchas rápidas para transportar drogas desde Marruecos a España, a menudo eludiendo los esfuerzos de interceptación operando en aguas internacionales. A pesar de los intensos esfuerzos de aplicación de la ley, este comercio ilícito persiste debido a los incentivos financieros involucrados y las técnicas avanzadas empleadas por los grupos de contrabando. La ruta de África Occidental discurre desde África Occidental hasta las Islas Canarias, punto de tránsito hacia la España continental. La ruta es utilizada por migrantes económicos y quienes huyen de la violencia en sus países de origen. Comprende tres corredores principales: desde Marruecos, Mauritania y Gambia/Senegal. La presencia de grupos organizados de contrabando capaces de responder rápidamente a medidas preventivas plantea una amenaza importante».

El número de llegadas sigue un patrón estacional, con menos personas llegando de marzo a julio. Luego, las cifras comienzan a aumentar en agosto, alcanzando un máximo en octubre y noviembre. El elevado número de llegadas continúa hasta enero o febrero, influenciado por las condiciones meteorológicas y marítimas favorables, sostienen.

«El deterioro de la situación en el Sahel y la expansión de grupos terroristas desde Burkina Faso, Malí y Níger hacia los estados costeros de África occidental tienen implicaciones importantes para los flujos migratorios en la región. La crisis humanitaria y de seguridad en Mali genera un flujo de refugiados hacia Mauritania y contribuye a la presión migratoria en la ruta de África Occidental. Es poco probable que el empeoramiento de la situación en la región se resuelva pronto, dada la compleja interacción de factores. La decisión de Malí, Burkina Faso y Níger de formar una nueva Alianza de Estados del Sahel (AES) y retirarse de la CEDEAO probablemente tendrá un impacto en la cooperación en materia de seguridad y contraterrorismo», advierten desde Frontex.

foto FRONTEX 1 Moncloa
Un policía de Frontex en la Academia de la Policía Nacional de Ávila. POLICÍA NACIONAL

El documento advierte también de la influencia rusa en África: «Desde una perspectiva geopolítica, el Sahel está experimentando una situación compleja y en evolución, impulsada por una multitud de influencias extranjeras. A la vanguardia de este desarrollo está Rusia, que está ampliando cada vez más su presencia en la región, particularmente en Malí, Burkina Faso y Níger. A través de las PMC (compañías militares privadas), Rusia busca extraer recursos, ganar influencia política y demostrar su estatus de gran potencia. Rusia también podría aprovechar su presencia para impulsar la migración instrumentalizada a Europa y aumentar los costos para la UE para asegurar la cooperación con los países africanos en cuestiones migratorias. Esta es una preocupación particular, dada la historia de Rusia de explotar la migración para promover sus intereses geopolíticos».

Es probable que «la región del Sahel siga siendo un punto focal crítico para la atención internacional, mientras la UE y otros actores globales buscan promover la estabilidad en la región y mitigar los riesgos que desencadenan desplazamientos forzados y migraciones masivas. Se espera que la presión migratoria en las Islas Canarias siga siendo alta en 2025, influenciada por una interacción de factores como presiones ambientales, agravios socioeconómicos, conflictos, rápido crecimiento demográfico y una gobernanza débil». Los cambios geopolíticos en el Sahel están creando condiciones que probablemente sigan impulsando mayores flujos migratorios, como el flujo de Malí a Mauritania y luego a las Islas Canarias, según el citado informe Frontex.

PERSONAS DE ALTO RIESGO

Un resumen al inicio del informe de Frontex recoge la denominada «Infiltración de personas de alto riesgo». Al respecto Frontex cree que «el movimiento de personas de alto riesgo plantea otro desafío para la EIBM (European Integrated Border Management). A medida que aumenta la migración desde regiones afectadas por conflictos, también aumenta el riesgo de infiltración de personas que representan una amenaza para la seguridad interna de la UE, como criminales, terroristas, saboteadores y agentes de inteligencia. Estos individuos aprovechan las rutas migratorias para ingresar a territorios europeos, lo que complica aún más las operaciones de seguridad fronteriza. Los controles sistemáticos que utilizan datos biométricos y otras tecnologías disponibles son esenciales para mitigar este riesgo y garantizar la detección de personas de alto riesgo».

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