Natalia Sánchez dejó sin palabras a la audiencia con una confesión que pocos esperaban. La actriz que conquistó España interpretando a Teté reveló en 2025 el impacto devastador que tuvo su paso por la ficción. Sin embargo, un nombre apareció como salvavidas en su relato más íntimo.
La intérprete madrileña reconoció públicamente que sin Víctor Elías no habría podido gestionar la presión. Su testimonio abrió un debate sobre el precio que pagan los actores infantiles al exponerse a millones de espectadores cada semana.
La revelación que estremeció a España
Natalia acudió al programa «Y ahora Sonsoles» en mayo de 2025 dispuesta a sincerarse. Allí admitió que lleva 20 años en terapia psicológica, un proceso que comenzó con apenas 11 años cuando el éxito de la serie la superó. La actriz describió aquella etapa como extremadamente vulnerable.
Durante la entrevista, explicó que el reconocimiento masivo a edades tempranas genera una exposición peligrosa. Los niños no tienen herramientas emocionales para gestionar la fama repentina ni las expectativas del público. Por ello, necesitó apoyo profesional desde el inicio de su carrera televisiva.
La madrileña subrayó que muchos compañeros de generación atravesaron situaciones similares. El lado oscuro de la industria afecta especialmente a quienes comienzan siendo menores de edad sin protección psicológica adecuada.
El papel fundamental de Víctor Elías
La confesión más impactante llegó al hablar de su compañero de reparto. Natalia Sánchez aseguró que Víctor fue su apoyo emocional durante los años más duros. Ambos crecieron juntos frente a las cámaras compartiendo la presión del fenómeno televisivo.
El intérprete de Guille se convirtió en alguien indispensable para sobrellevar el proceso. Natalia destacó varios aspectos de esa relación profesional y personal:
✓ Comprendía exactamente lo que ella vivía al estar en su misma situación
✓ Ofrecía un espacio seguro donde expresar miedos sin ser juzgada
✓ Compartían estrategias para lidiar con el acoso mediático constante
✓ Mantenían conversaciones honestas sobre las secuelas psicológicas
La actriz fue tajante al afirmar que sin él no lo habría superado. Esa conexión trascendió la pantalla y se transformó en un vínculo fraternal que perdura décadas después del final de la ficción.
Los Serrano: éxito con consecuencias
La serie que cambió la televisión española también marcó profundamente a sus protagonistas. Emitida entre 2003 y 2008, Los Serrano alcanzó cifras de audiencia históricas con más de cinco millones de espectadores semanales. Sin embargo, ese triunfo tuvo un precio elevado para el elenco infantil.
Natalia recordó cómo perdió parte de su infancia trabajando intensamente. Las jornadas de rodaje eran extenuantes y el escrutinio público no cesaba fuera del plató. La presión constante generaba ansiedad en una niña que debía compaginar colegio, grabaciones y fama.
La actriz reflexionó sobre la vulnerabilidad de los menores en la industria audiovisual. Admitió que en aquella época no existían protocolos psicológicos para proteger a los jóvenes intérpretes de las consecuencias emocionales del estrellato precoz.
Sueños de libertad y reinvención profesional
Dos décadas después, Natalia protagoniza una de las ficciones diarias más exitosas de Antena 3. Desde febrero de 2024 interpreta a Marta en «Sueños de Libertad», acumulando más de 400 episodios grabados. Este proyecto marca su consolidación como actriz dramática lejos de la comedia familiar.
La serie ambientada en los años 50 le permitió demostrar su versatilidad interpretativa. Su trabajo fue reconocido con una nominación a los Premios Iris 2025 como mejor actriz, validando su evolución profesional. Además, compagina la ficción con su faceta como influencer superando los 500.000 seguidores.
La madrileña considera esta etapa como la más plena de su trayectoria. Ha aprendido a gestionar la exposición mediática sin que afecte su estabilidad emocional gracias a años de trabajo terapéutico continuado.
Marc Clotet y la estabilidad encontrada
La vida personal de Natalia también experimentó una transformación positiva. Casada con el actor Marc Clotet desde 2014, la pareja forma una familia con dos hijos que mantienen alejados del foco mediático. Esta decisión refleja el aprendizaje de su propia experiencia infantil expuesta.
El matrimonio se conoció en el mundo del teatro y construyeron una relación basada en la comprensión mutua del mundo artístico. Marc entiende las exigencias profesionales de su esposa y respeta sus tiempos de grabación intensivos. Ambos priorizan la privacidad familiar frente a las demandas de la prensa del corazón.
Natalia reconoce que encontrar equilibrio entre carrera y familia fue crucial para su bienestar. La estabilidad emocional actual contrasta con la turbulencia vivida durante su adolescencia pública, demostrando que es posible reconstruirse tras experiencias traumáticas con ayuda profesional adecuada.








