Se habla mucho de virus de forma internacional cada vez que aparece un brote que rompe la sensación de control a la que nos hemos acostumbrado en los últimos años. Entre ellos, el virus Nipah reaparece con una inquietud especial porque no es nuevo, porque ya ha demostrado su peligrosidad y porque, a día de hoy, sigue sin tener un tratamiento específico ni una vacuna que lo frene.
El virus Nipah ha vuelto a detectar nuevos casos en la India, un país que conoce bien su impacto y que en el pasado ha vivido brotes especialmente letales. Las autoridades sanitarias han confirmado contagios recientes y han activado los protocolos de seguimiento, recordando que no se trata de una amenaza hipotética ni lejana, sino de un virus real que cada cierto tiempo vuelve a encender las alarmas entre los expertos.
1El virus Nipah, un viejo conocido que sigue activo
El virus Nipah no es un recién llegado, en realidad fue identificado por primera vez en 1999 en Malasia y desde entonces se ha concentrado principalmente en países como Bangladesh y la India, donde los brotes se repiten casi de forma anual. En 2018, por ejemplo, se registraron 23 casos en territorio indio y 21 personas fallecieron, una cifra que ilustra con crudeza su elevada letalidad.
En los últimos años, ha seguido apareciendo de manera intermitente. En 2023 se notificaron nuevos contagios y, ya en enero de este año, el estado de Bengala Occidental confirmó cinco casos más. Las autoridades locales han señalado que se está realizando un seguimiento estrecho de las personas que pudieron estar expuestas, conscientes de que cada caso cuenta cuando se trata de un virus con capacidad de transmisión entre humanos.

