Mortalidad del 60% y resistente a todo: el peligro invisible que se expande por las UCIs

Hay un patógeno que coloniza hospitales, sobrevive a los desinfectantes y mata a entre el 30% y el 60% de quienes infecta. Se llama Candida auris, lleva años expandiéndose por las UCIs de España y Europa, y el sistema sanitario aún no ha encontrado una forma eficaz de frenarlo.

¿Cuándo fue la última vez que alguien te advirtió de que la mayor amenaza infecciosa en las UCIs no es un virus ni una bacteria, sino un hongo? La mayoría de la gente asocia el peligro hospitalario a la gripe o a las superbacterias, pero hay un organismo invisible que lleva años asentándose en los pasillos de los hospitales españoles con total impunidad.

España acumula el mayor número de casos de este hongo en toda Europa, según el informe publicado por el Ministerio de Sanidad en marzo de 2026. Desde 2016 hasta 2023 se han registrado 1.807 casos en nuestro país, y el riesgo actual en entornos hospitalarios se clasifica de moderado y creciente. Lo que muchos pacientes —y sus familias— desconocen es que en las UCIs, este patógeno ya tiene nombre propio.

Las UCIs españolas, en el epicentro de la amenaza fúngica

YouTube video

El primer brote documentado en España ocurrió en 2016 en la Unidad de Cuidados Intensivos quirúrgica del Hospital Universitario La Fe de Valencia, y durante cuatro años afectó a 550 pacientes —340 colonizados y 210 infectados—. Las UCIs concentran el mayor riesgo porque albergan a pacientes con sistemas inmunitarios comprometidos, sometidos a catéteres, ventiladores y múltiples tratamientos invasivos.

Publicidad

El problema no es que el hongo llegue y se vaya: sobrevive semanas en superficies hospitalarias incluso después de procesos de desinfección estándar. Los equipos médicos contaminados, el contacto directo y la existencia de portadores asintomáticos hacen que el control de brotes en las UCIs sea extraordinariamente difícil, y que los protocolos habituales resulten insuficientes.

Qué hace tan letal a Candida auris en las UCIs

La razón por la que los especialistas hablan de este patógeno con preocupación genuina es su doble condición de resistente y silencioso. Las UCIs alojan a los pacientes más vulnerables del sistema, y enfrentarse a una infección por Candida auris con el armamentario terapéutico habitual es, en muchos casos, una batalla perdida de antemano.

Más del 95% de los aislamientos son resistentes al fluconazol, el antifúngico de primera línea, y entre el 15% y el 30% también resisten a la anfotericina B. El tratamiento de elección son las equinocandinas, pero algunas cepas ya presentan resistencia también a esa familia. El ECDC y el Ministerio de Sanidad coinciden: el margen terapéutico es limitado, y la detección precoz resulta tan crítica como cualquier fármaco.

Un enemigo que coloniza sin avisar

YouTube video

Lo más perturbador de este patógeno es que puede colonizar la piel de un paciente sin causar ningún síntoma durante semanas, convirtiéndolo en un vector silencioso de transmisión dentro de las UCIs. Cuando finalmente produce una infección invasiva —habitualmente candidemia, es decir, infección en sangre—, la situación clínica se agrava de forma brusca.

Los síntomas que alertan a los médicos son fiebre persistente que no responde a antibióticos, infecciones urinarias, respiratorias o de heridas quirúrgicas que no mejoran con los tratamientos convencionales. En pacientes frágiles o inmunodeprimidos, ese cuadro puede evolucionar hacia una sepsis letal en cuestión de días, y la mortalidad en infecciones invasivas oscila entre el 29% y el 62% según el informe del Ministerio de Sanidad de marzo de 2026.

España lidera los casos en Europa: las cifras que incomodan

El informe del Ministerio de Sanidad de marzo de 2026 no deja lugar a interpretaciones optimistas: España es el país europeo con más casos acumulados de Candida auris, especialmente a expensas de los brotes hospitalarios originados en la Comunitat Valenciana. Solo el brote del Hospital La Fe afectó durante cuatro años a más de medio millar de pacientes en sus UCIs.

Publicidad

El ECDC ha alertado de la rápida propagación del patógeno por los hospitales europeos, y los microbiólogos españoles advierten de que «esto es solo la punta del iceberg», porque muchos hospitales aún no realizan una búsqueda activa de pacientes colonizados. Sin vigilancia sistemática, Candida auris circula de forma invisible entre las UCIs sin que nadie lo contabilice ni lo frene.

AspectoDatos claveFuente
Mortalidad en infecciones invasivas29%–62% (hasta 1 de cada 3 pacientes)Ministerio de Sanidad España, 2026
Resistencia al fluconazol>95% de aislamientosCDC, EE. UU.
Casos en España (2016–2023)1.807 (518 infecciones, 1.285 colonizaciones)ECDC / Sanidad España
Primer brote españolHospital La Fe, Valencia, UCIs, 2016Ministerio de Sanidad España
Clasificación OMSPatógeno prioritario de vigilancia urgenteOMS, 2022

Las UCIs del futuro: vigilancia, detección y nuevos antifúngicos

La buena noticia —y la hay— es que la concienciación está cambiando el panorama. Los hospitales con protocolos específicos de vigilancia activa en sus UCIs han logrado contener brotes que antes se extendían durante meses o años. El propio informe del Ministerio de Sanidad reconoce que el número de casos en España ha disminuido gracias a esta mayor concienciación y a la implementación más temprana de medidas de control.

En el horizonte asoman nuevos antifúngicos con resultados prometedores frente a cepas multirresistentes, y organismos como el CDC y el ECDC impulsan redes de vigilancia epidemiológica más robustas. Para los pacientes que deben pasar por una UCI, el mensaje de los especialistas es claro: preguntar, exigir protocolos de higiene y comunicar cualquier tratamiento antibiótico previo puede marcar la diferencia entre una colonización controlada y una infección invasiva.