EN 30 SEGUNDOS
- ¿A quién afecta? Usuarios de Rodalies en el Maresme, el Vallès, el Baix Llobregat y el Camp de Tarragona, más viajeros de Metro y de alta velocidad.
- ¿Cuándo ocurre? Desde la mañana de este lunes 5 de octubre de 2026, tras el temporal del fin de semana.
- ¿Qué cambia hoy? Seis líneas circulan por tramos con buses alternativos; FGC y el Metro cubren parte del trayecto. Adif espera recuperar vías a lo largo del día.
Los cortes de Rodalies por el temporal dejan seis líneas sin servicio completo y el Metro de Barcelona tocado al arrancar la semana.
La red ferroviaria catalana no ha vuelto a la normalidad después del episodio de lluvias más intenso registrado en el área metropolitana. Las líneas R1, R2Nord, R3, R4, R7 y R8 han echado a andar con tramos cortados y servicios alternativos por carretera, mientras Renfe asegura que algunos trayectos se irán recuperando conforme avance este lunes. La alta velocidad sigue interrumpida y el Metro arrastra afecciones en buena parte de sus líneas.
La R1, la línea del Maresme, es la más castigada. El tramo entre Arenys de Mar y Maçanet-Massanes está sin servicio y se cubre con autocares a la espera de que Adif complete las marchas blancas, esos recorridos con trenes sin pasajeros que sirven para certificar que la vía es segura. La línea solo circula entre Arenys y Badalona y no supera el puente de Sant Adrià de Besòs. Desde allí, el viajero tiene que tirar de Metro, en concreto de la L2, para llegar al centro de Barcelona.
Mal arranque de semana.
A eso se suma la reapertura pendiente del túnel de plaza Catalunya, que quedó parcialmente inundado el domingo y donde Adif ha trabajado toda la noche con tres bombas para dejarlo seco. En el Vallès, la R2Nord no funciona entre Granollers y Sant Celoni, con servicio alternativo por carretera. El punto más delicado es un talud desplomado entre Granollers y Cardedeu: la empresa pública confía en recuperar una de las dos vías a lo largo de la jornada. La R11 tampoco circula y mantiene buses entre Maçanet-Massanes y Portbou.
La R3 acumula dos cortes: el habitual entre L’Hospitalet y La Garriga, y uno nuevo entre Ripoll y Puigcerdà, de modo que los trenes solo enlazan La Garriga y Ripoll. La R4, por su parte, funciona únicamente entre Sant Vicenç de Calders y la estación de Sants, con bus entre Terrassa y Manresa. Para el tramo central, Renfe redirige a los viajeros hacia los buses de línea y hacia Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya, que opera con normalidad. El segmento más dañado está entre Terrassa y Sabadell, con la reparación pendiente de que el tiempo aguante.
Ninguna línea ha salido indemne del fin de semana más húmedo que recuerda la red catalana.
Las líneas R7 (Montcada Bifurcació-UAB) y R8 (Martorell-Granollers) permanecen completamente interrumpidas, con autobuses en todo su recorrido. En el caso de la R8, fuentes de Adif explican que las comprobaciones ya están hechas y la infraestructura está dispuesta para Renfe, que debe certificar la seguridad antes de volver a poner trenes sobre las vías.
Del Metro a la alta velocidad: el mapa de las afecciones
El impacto no se limita a Rodalies. El Metro de Barcelona arrastra tramos sin servicio y líneas de bus limitadas por las inundaciones, y la alta velocidad continúa interrumpida tras el temporal. Los servicios que sí funcionan son la R2Sud, los Regionals del sur (R15, R16, R17), y los Rodalies de Tarragona (RT1 y RT2).
El resto, sobre el terreno.
En Ponent, la cosa va distinta. Las líneas R13 y R14 mantienen la normalidad entre Lleida y Les Borges Blanques y operan con buses hasta Sant Vicenç de Calders por un robo de cable de hace dos meses que dañó gravemente la infraestructura. Las Rodalies de Lleida (RL3 y RL4) circulan al completo entre Lleida, Cervera y Manresa, tal como han hecho durante todo el episodio de lluvias.
El sábado fue el día más lluvioso de la historia en Barcelona y su área metropolitana, según los registros disponibles. El balance humano es duro: dos víctimas mortales en Tordera y Montornès y un desaparecido en Pineda de Mar. En el Vallès Oriental, los Bombers de la Generalitat rescataron a varios conductores atrapados por el agua en Granollers y Canovelles.
Qué pasó el fin de semana y por qué la red vuelve a fallar
No es la primera vez que un episodio de lluvia extrema deja la red ferroviaria catalana al borde del colapso. En septiembre de 2023, un temporal parecido obligó a suspender la R1 y la R2 durante días y expuso la fragilidad de infraestructuras con décadas de antigüedad en puntos de drenaje muy concretos. La diferencia ahora, lo que observamos, es la simultaneidad: no falla una línea, fallan seis, más el Metro y la alta velocidad.
Hay un detalle que conviene no perder de vista: la R3 ya arrastraba un corte crónico entre L’Hospitalet y La Garriga, obligado por las obras de desdoblamiento que se alargan desde hace años. Cuando la red no tiene margen de reserva, cualquier golpe meteorológico la tumba entera. Y las alternativas —FGC, buses de línea, Metro— tienen capacidad finita.
La lectura que hacemos es sencilla: la resiliencia de la red catalana sigue siendo su punto débil. Sin inversión en drenaje, taludes y sistemas de evacuación de agua, el patrón se repetirá. Adif y Renfe se han comprometido a revisar los puntos críticos del Maresme y el Vallès, los dos territorios que concentran más daños esta vez.
Para el usuario, el consejo de la jornada es claro: consultar la web y la app de Rodalies de Catalunya antes de salir de casa, tirar de FGC y Metro cuando sea posible y calcular al menos media hora extra de trayecto. La Generalitat mantiene el seguimiento de la situación en las comarcas afectadas y no descarta nuevos avisos de Meteocat si la lluvia intensa regresa en las próximas horas. Cosas que pasan.

