El PP exige a la JEC frenar el 29-N el voto exterior de los inscritos por la ‘ley de nietos’

El partido lleva a la Junta Electoral Central la batalla por el censo del 29-N y exige el desglose de las inscripciones hechas al amparo de la instrucción ministerial. Génova avisa de que sin una lista única de afectados la cautelar del Supremo quedarÔ sin efecto.

EN 30 SEGUNDOS

  • ĀæQuĆ© ha pasado? El PP registra este lunes un escrito ante la Junta Electoral Central (JEC) para exigir que no voten el 29-N los inscritos en el CERA por la ‘ley de nietos’ con la inscripción suspendida por el Tribunal Supremo.
  • ĀæQuiĆ©n estĆ” detrĆ”s? Francisco Galeote, representante general del Partido Popular, firma el documento ante el órgano arbitral, con el respaldo del Ć”rea jurĆ­dica de GĆ©nova.
  • ĀæQuĆ© impacto tiene? La convocatoria se publica este martes en el BOE y el envĆ­o de la documentación electoral arranca en el dĆ­a decimoctavo: sin desglose previo, la cautelar quedarĆ­a sin efecto.

El PP exige a la JEC que impida votar el 29-N a los inscritos por la ‘ley de nietos’ con inscripción suspendida. El escrito, firmado este lunes por el representante general del partido, Francisco Galeote, reclama garantĆ­as para el voto exterior en un proceso que arranca este martes con la publicación de la convocatoria en el BOE.

QuƩ exige el PP a la JEC y con quƩ plazo compite

El texto recuerda que el Supremo acordó el pasado 10 de septiembre suspender de forma cautelar la inscripción en el censo electoral de quienes obtuvieron la nacionalidad española al amparo de la instrucción del Ministerio de Justicia que aplica la conocida como ley de nietos. Esa suspensión no alcanza a los nacionalizados cuyos cónsules certifiquen que sus padres o abuelos tuvieron que exiliarse y renunciar a la nacionalidad por motivos políticos o ideológicos.

La instrucción que ha revuelto el censo del voto exterior amplió la previsión legal al presumir la condición de exiliado respecto de todos los españoles que salieron del país entre el 18 de julio de 1936 y el 31 de diciembre de 1955. En ejecución de lo resuelto por el Supremo, la Junta Electoral Central ordenó el 14 de septiembre a los registros consulares desglosar las inscripciones hechas por aplicación directa de la Ley de Memoria DemocrÔtica y las practicadas al amparo de la instrucción ministerial, y pidió suspender el derecho al voto de los ya inscritos salvo certificación acreditativa.

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El PP sostiene que no tiene noticia del resultado de esas actuaciones. Ni del número de certificaciones expedidas, ni del desglose practicado, ni de la forma en que la Oficina del Censo Electoral ha dado cumplimiento a la suspensión. La cautelar se aplica, ademÔs, sobre un censo cerrado el pasado 1 de agosto y dentro de un calendario que empieza a correr este martes.

La clave estĆ” en la coordinación. Tres órganos intervienen en el voto de los inscritos en el CERA: la Oficina del Censo Electoral, que remite la documentación; las oficinas consulares, que la reciben y custodian los votos, y las juntas electorales provinciales, que los incorporan al escrutinio. Los tres deben manejar antes del inicio de los trĆ”mites una misma relación de electores afectados y las mismas instrucciones de la JEC. ‘Sin esa coordinación, la suspensión acordada por el Tribunal Supremo quedarĆ” materialmente sin efecto en el primer proceso electoral al que estaba llamada a aplicarse’, advierte el partido.

El escrito discute tambiĆ©n el reparto de cargas. Para el PP, la Oficina del Censo Electoral no puede condicionar la suspensión al resultado del desglose ni mantener provisionalmente los efectos electorales de las inscripciones no clasificadas, porque ‘la situación de partida de todas ellas es la suspensión’. Acreditar el supuesto de la Ley de Memoria DemocrĆ”tica corresponde a quien lo invoca y al cónsul que certifica, no a la Administración electoral.

La cautelar del Supremo no se decide en los tribunales, sino en si el desglose estĆ” listo antes de que arranquen los envĆ­os.

El Supremo, el CERA y el reloj que empieza a correr este martes

Publicada la convocatoria, la Oficina del Censo Electoral debe remitir la documentación a los inscritos en el CERA entre el día decimoctavo y el vigesimoquinto posterior. El PP pide que, antes tenga identificadas las inscripciones suspendidas, las excluya de la remisión y de las listas del censo y comunique a cada oficina consular y a cada junta provincial la relación de electores afectados.

La transparencia es el segundo eje. Sin saber qué inscripciones tienen suspendidos sus efectos y qué tratamiento reciben en la urna consular y en el escrutinio, las formaciones no pueden ejercer las facultades de reclamación e impugnación del censo que les otorga la ley electoral. De ahí la batería de preguntas: el desglose numérico por circunscripciones, cuÔntas certificaciones han emitido los consulados y cómo se aplica la suspensión sobre el censo cerrado a 1 de agosto. El partido reclama ademÔs que la JEC requiera a Exteriores instrucciones y medios para las oficinas consulares.

En paralelo, el frente judicial sigue abierto. La Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo tiene previsto debatir el emplazamiento como interesados de los nuevos nacionalizados, que podrĆ­a hacerse por edictos publicados por las oficinas consulares. Sigue pendiente el recurso de la AbogacĆ­a del Estado contra la cautelar del 10 de septiembre. Los dos recurrentes iniciales, Iustitia Europa y Vox, han presentado este lunes escritos para exigir su plena efectividad durante el proceso.

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AhĆ­ estĆ” el nudo.

El Eje del Poder Popular

Lo que observamos es un movimiento de Estado mÔs que un gesto tÔctico. Génova lleva la pelea al terreno donde el Gobierno no puede responder con una rueda de prensa: el arbitraje de la Administración electoral. La JEC, los consulados y las juntas provinciales parecen piezas administrativas, pero el resultado mueve escaños.

El argumentario popular es el de la igualdad del voto: un elector, un derecho, una certificación. En los territorios donde gobierna el PP la reclamación se sigue con lupa, porque el voto exterior se incorpora al escrutinio por circunscripciones y cualquier desajuste acaba dirimiéndose en las juntas electorales provinciales. Génova ha convertido el calendario institucional en su palanca preferente: el Senado, los tribunales y ahora la JEC.

El riesgo es de doble filo. Si la JEC responde y ordena el desglose, el partido blinda su reclamación y deja al Gobierno explicando por qué el censo se amplió por instrucción y no por ley. Si no responde a tiempo, tendrÔ argumento para impugnar. En ambos escenarios queda retratado el Ministerio de Justicia, autor de la instrucción que el Supremo puso en cuarentena.

šŸ›ļø El Apunte de GĆ©nova

  • Mensaje fuerza: Igualdad del voto y rigor en el censo: el PP no discute el derecho, exige que se acredite uno por uno.
  • Protagonista: Francisco Galeote (representante general del Partido Popular ante la Junta Electoral Central).
  • Próximo hito: Publicación de la convocatoria en el BOE este martes y respuesta de la JEC al escrito; los envĆ­os del CERA arrancan en el dĆ­a decimoctavo.