La aceituna de mesa de Málaga alcanza 63.373 toneladas y afianza a la provincia como tercera potencia andaluza

Sevilla lidera con 320.000 toneladas y Córdoba mantiene el segundo puesto, con solo 7.000 de ventaja sobre Málaga. El aforo andaluz de aceituna de mesa crece un 9% y supera en un 7,2% la media de las últimas campañas.

La aceituna de mesa de Málaga alcanzará las 63.373 toneladas esta campaña y afianza a la provincia como tercera potencia andaluza del sector.

El aforo que confirma el podio: una de cada siete aceitunas andaluzas

Andalucía recogerá 466.037 toneladas de aceituna de mesa, un 9% más que en la campaña anterior y un 7,2% por encima de la media de las últimas, según el aforo del olivar de la Junta de Andalucía (el gobierno autonómico que gestiona agricultura, sanidad, educación e infraestructuras). De ese total, Málaga aportará alrededor del 13,6%: aproximadamente una de cada siete aceitunas de mesa que se recojan en la comunidad.

El reparto provincial deja un podio estable. Sevilla sigue siendo la principal productora, con una estimación de 320.000 toneladas. Le sigue Córdoba, con 70.066, y después Málaga, con 63.373. Entre las tres suman más del 97% de la producción andaluza de aceituna de mesa, un peso que la provincia malagueña no tiene en el aceite, donde el protagonismo se lo lleva Jaén.

Publicidad

La distancia con Sevilla sigue siendo enorme: la provincia hispalense producirá unas cinco veces más que Málaga. La pelea por el segundo puesto, en cambio, está mucho más ajustada, con menos de 7.000 toneladas separando a la provincia malagueña de arrebatarle a Córdoba la segunda plaza.

Por variedades, la Hojiblanca vuelve a dominar en Andalucía con el 60% de la producción, seguida de la manzanilla (31%) y de la gordal (5%), siempre según los datos de la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural.

La aceituna de mesa reparte el protagonismo entre tres provincias andaluzas, y Málaga ha convertido ese hueco en jornales y actividad para su medio rural.

Los datos los dio a conocer hace unos días el consejero de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural, Ramón Fernández-Pacheco, durante un acto celebrado en Mengíbar (Jaén). Allí presentó el aforo que dibuja una campaña media-alta en el conjunto del olivar andaluz y que sitúa a Málaga en el tercer escalón de la comunidad.

Un invierno lluvioso y un calor fuera de escala

aceituna de mesa Andalucía

La campaña viene marcada por un invierno muy lluvioso que ha favorecido el desarrollo del cultivo. Las temperaturas, muy por encima de las medias habituales, han limitado en cambio el potencial productivo. Con esas condiciones, el aforo dibuja una campaña de producción media-alta en el conjunto del olivar andaluz.

El mismo informe proyecta 1.261.200 toneladas de aceite de oliva, un 23,9% más que en la campaña anterior y un 44% por encima de la media de las cinco últimas. Es una señal de recuperación del olivar andaluz después de varios años condicionados por la falta de agua, cuando la comunidad marcaba el ritmo del mercado mundial.

La recolección de la aceituna de mesa se extiende, según las variedades, desde el arranque del otoño hasta bien entrado noviembre, y las estimaciones se ajustarán conforme avance el trabajo en el campo. En las cooperativas del interior de Málaga la campaña ya se prepara, con la mirada puesta en las semanas de mayor actividad en los tajos.

Publicidad

Para el consumidor, el efecto se notará sobre todo en el mostrador. La aceituna de mesa es un producto de presencia diaria en bares, mercados y mesas familiares, y de su precio y su calidad dependen también las cuentas de la hostelería. Andalucía produce la mayor parte de la aceituna de mesa española, de modo que el aforo que acaba de presentarse no es un papel administrativo: es el punto de partida de una cadena que va del tajo al aperitivo.

La Lectura Andaluza

El olivar sigue siendo la columna vertebral del medio agrario andaluz, y el aforo publicado por la Junta de Andalucía es la referencia que cooperativas y almazaras utilizan para planificar mano de obra, compras y contratos. Que tres provincias sumen más del 97% de la aceituna de mesa habla de una concentración productiva enorme, y Málaga ha sabido hacerse un hueco estable en ella: su 13,6% no compite con la hegemonía de Sevilla, pero sí le da argumentos para pelear el segundo puesto con Córdoba.

Para quien vive de esto, la traducción es directa. Una campaña de 466.037 toneladas significa jornales en los municipios del interior, actividad en las cooperativas y trabajo para el transporte y la industria de transformación. Los datos oficiales del sector agrario andaluz, recogidos también por el Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía, permiten seguir año a año cómo evoluciona un cultivo que sostiene a miles de familias. Y el contexto importa: después de varias campañas marcadas por la sequía, un crecimiento del 9% sobre el año anterior no es un detalle menor, ni para el agricultor ni para el pueblo que vive de él.

Con la recolección ya en marcha, las cifras se revisarán conforme entren las primeras partidas en las cooperativas, y la atención del sector estará también en el aceite: las 1.261.200 toneladas previstas marcarán el pulso económico del otoño andaluz, desde las almazaras de la campiña hasta los puertos por los que sale la producción hacia el exterior. En el próximo ajuste del aforo se sabrá si la pelea por el segundo puesto se estrecha todavía más. Y en el podio andaluz de la aceituna de mesa, Málaga ya no es una invitada: es una fija.