EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Feijóo ha arengado a los barones del PP en la Junta Directiva Nacional para que cada uno despliegue su propia caravana territorial y actúe como si fuera cabeza de lista.
- ¿Quién está detrás? El presidente nacional del PP, Alberto Núñez Feijóo, con Juanma Moreno e Isabel Díaz Ayuso como los primeros barones en confirmar su caravana.
- ¿Qué impacto tiene? Multiplica la presencia popular en todo el mapa y blinda al partido contra la euforia y las ‘trampas’ del Gobierno en la campaña del 29-N.
Alberto Núñez Feijóo ha activado a los barones autonómicos para una campaña territorial del PP rumbo al 29-N. Cada presidente autonómico actuará como un candidato más, con caravana propia, para pelear cada milímetro del territorio.
El mensaje llegó a puerta cerrada, en la reunión de la Junta Directiva Nacional celebrada esta semana en Génova. Feijóo desveló que Juanma Moreno le había transmitido, minutos antes de arrancar su discurso, que iba a hacer campaña los quince días con caravana propia. A partir de ahí, el presidente nacional extendió la consigna al resto de barones: cada presidente autonómico llevará la suya.
Feijóo pidió a los suyos ‘pelear cada milímetro’ y les advirtió de que ‘va a ser una campaña muy dura’. ‘No hay que salir con demasiada euforia ni con derrotismo’, ordenó a los principales dirigentes populares. Y añadió un aviso sobre las intenciones del Ejecutivo: ‘Van a intentar manipular a la gente, va a haber muchas trampas y nosotros no podemos distraernos.
La consigna tiene destinatarios claros. El equipo de Isabel Díaz Ayuso lo confirma sin ambages: ‘Sí tendremos nuestra propia caravana’, salvo cuando el equipo de campaña que dirige Miguel Tellado reclame su presencia en actos de otras provincias. En Andalucía, Moreno ya había dado el paso antes que nadie.
En el capítulo de responsabilidades, Feijóo fue explícito: ‘Yo asumiré el resultado, sea el que sea’. Subrayó que respeta la autonomía de los territorios —no en vano gobernó la Xunta de Galicia durante trece años— y anunció que en los próximos días abordará la confección de las listas al Congreso de los Diputados. ‘Pero yo seré el único responsable de la selección’, zanjó, según los cargos consultados.
La lectura interna es inequívoca. ‘Nos ha dicho que se ha trabajado mucho por si se adelantaban las elecciones’ y que ahora toca no fallar y no repetir el error de julio de 2023, confía uno de los presentes. Aquella noche el PP ganó las generales y no pudo gobernar. La consigna de Génova es no repetir la confianza excesiva.
Génova ha aprendido que una campaña no se gana en los despachos, sino recorriendo cada provincia con el candidato nacional y once caravanas más pisando el terreno.
La vivienda entra en el guion de la campaña
En paralelo, Feijóo situó la vivienda como uno de los frentes centrales del ciclo. Sostiene que el Gobierno ha encontrado en ella una ‘ventana de oportunidad’ para ‘tapar y silenciar’ los escándalos judiciales que rodean al PSOE, aunque augura que no lo conseguirá, porque ahí habrá ‘mucha tela’ que cortar. Entre los episodios que citó a puerta cerrada figura el presunto intento de las cloacas de Ferraz de agredir a la jueza Biedma, que investigó al hermano de Pedro Sánchez, según las fuentes presentes.
El equipo de Feijóo rechaza, además, que el debate de la vivienda beneficie solo a la izquierda. Sus encuestas internas apuntan a que los partidos que más crecen en ese flanco son el PP y Vox, lo que convierte el asunto en un terreno de disputa a tres bandas y no en una bandera exclusiva del bloque progresista.

Para el PP, la clave está en la ejecución. Las comunidades autónomas que gobierna son el escaparate donde quiere demostrar que existe una política de vivienda distinta: menos intervención, más suelo y menos burocracia. Madrid, Andalucía o la Comunidad Valenciana llevan meses presentando esas medidas como contraste con el Ejecutivo central.
El Eje del Poder Popular
Lo que se dirime en estas semanas no es solo un reparto de actos. Es la prueba de que Génova ha convertido la estructura territorial del Partido Popular en una maquinaria de campaña coordinada, sin ahogar la identidad de cada federación. Moreno aporta el peso de la comunidad más poblada de España; Ayuso, el tirón mediático de Madrid; Rueda, Mazón, Mañueco, López Miras, Azcón, Prohens o Guardiola completan un mapa que gobierna buena parte del país, con una porción del PIB que ronda el 60%.
El diseño también envía un mensaje hacia dentro: Feijóo respeta la autonomía de los barones, pero concentra en su persona la responsabilidad última. No hay competencia por el liderazgo, sino una suma de esfuerzos bajo un único examen. Es, en términos estratégicos, la antítesis de las tensiones internas que marcaron otras etapas del partido, cuando las federaciones competían por marcar perfil propio frente a Génova.
A medio plazo, el movimiento persigue tres objetivos. Primero, cubrir el territorio con una densidad de actos que el aparato central no podría sostener en solitario. Segundo, blindar al partido contra dos tentaciones conocidas, la euforia y el derrotismo, ambas letales en una campaña larga. Y tercero, preparar el terreno para unas listas al Congreso en las que el propio Feijóo se ha reservado la última palabra.
Queda un riesgo evidente: coordinar tantas caravanas sin solapamientos ni mensajes contradictorios. Ahí el equipo de Tellado tendrá la última palabra, decidiendo cuándo un barón sale de su feudo para reforzar actos ajenos. El precedente de julio de 2023, cuando el PP ganó y no pudo gobernar, pesa hoy más que cualquier encuesta. Nadie en Génova quiere repetirlo.
🏛️ El Apunte de Génova
- Mensaje fuerza: Una campaña territorial sin fisuras frente a un Gobierno al que Génova atribuye ‘trampas’ y manipulación.
- Protagonista: Alberto Núñez Feijóo (presidente nacional del Partido Popular), arropado por Juanma Moreno e Isabel Díaz Ayuso.
- Próximo hito: La confección de las listas al Congreso y la activación de las caravanas autonómicas rumbo al 29-N.
