4Sábados, domingos y festivos nacionales: las tres horas no aplican, todo el día es valle
La razón por la que este elemento merece estar en la lista es sencilla: en la tarifa de acceso 2.0TD, los sábados, los domingos y los festivos de ámbito nacional son valle durante las 24 horas. Los tres tramos que ordenan la semana laboral —punta, llano y valle— se quedan en uno solo esos días, así que el reloj deja de importar. Si de lunes a viernes las horas caras se concentran entre las 10:00 y las 14:00 y entre las 18:00 y las 22:00, el fin de semana esa lógica se esfuma: se puede encender la calefacción, poner la lavadora o meter el horno a cualquier hora sin caer en el tramo más caro del peaje. La estructura es la misma todo el año, sin distinción entre horario de invierno y de verano, y se mantiene sin cambios desde que la 2.0TD entró en vigor el 1 de junio de 2021, lo que convierte a sábados, domingos y festivos en el único periodo en el que no hay que mirar el reloj para ahorrar.
Eso sí, conviene precisar qué festivos cuentan. Solo se aplican como valle los de ámbito nacional —los fijados en el calendario laboral para todo el país— y el 6 de enero; los autonómicos y los locales no se tienen en cuenta, y en esos días rigen los tramos normales de un día laborable. El efecto sobre la factura se nota sobre todo en el PVPC y en las tarifas con discriminación horaria, donde el precio de la energía cambia según la hora: en las referencias medias del mercado regulado, el kilovatio en valle ronda la mitad del de punta. En cambio, si se tiene contratada una tarifa de precio único del mercado libre, el reparto horario no altera el importe de la energía, aunque el consumo en valle sigue abaratando los peajes y cargos regulados que van asociados a cada kilovatio por la red.

