5Qué sí compensa: calentar en valle (00:00-08:00) o en el llano de tarde (14:00-18:00) y mantener con el termostato programado
Mientras la punta castiga a quien enciende la calefacción de golpe entre las 18:00 y las 22:00, la tarifa 2.0TD deja dos ventanas claramente favorables. La primera es el valle, que va de 00:00 a 08:00 en días laborables y cubre las 24 horas de sábados, domingos y festivos nacionales. La segunda es el llano de tarde, de 14:00 a 18:00, una franja que pilla la casa todavía templada y sin la demanda máxima de la red. Con las medias del último invierno completo, calentar en llano en vez de esperar a la punta de tarde-noche abarata el kWh en torno a un 24 %, y una hora de radiador de 1.500 W pasa de unos 0,29 € en punta a 0,15 € en valle. Llevado al mes, esas cuatro horas diarias cuestan unos 57 € si toda la energía cae en punta y alrededor de 30 € si se concentra en valle, sin cambiar de aparato.
El ahorro no está en calentar más horas, sino en hacerlo con el termostato programado y apoyándose en la inercia térmica. Una vivienda bien aislada mantiene la temperatura entre dos y cuatro horas después de apagar: la jugada es subir uno o dos grados la consigna en el llano de 14:00 a 16:00 o cargar durante el valle, cortar antes del pico de las 18:00 y dejar que el calor acumulado aguante. El IDAE sitúa el confort en 20-21 °C y recuerda que cada grado de más encarece el consumo alrededor de un 7 %, así que compensa bajar 2-3 °C en lugar de apagar por completo. Conviene además dar margen según el sistema: con radiadores bastan 30-60 minutos de prearranque, pero en suelo radiante o aerotermia el adelanto puede exigir varias horas. Y si la calefacción es una bomba de calor, con un COP de 3 a 5, programarla en horas baratas multiplica el efecto frente a un radiador eléctrico.

