Barcelona arranca las obras de la Ronda Litoral en el Moll de la Fusta: cortes de tráfico la próxima semana

La intervención sellará la junta entre el túnel de Colom (1989-1990) y el del Moll de la Fusta (1991), donde se concentran las filtraciones de agua. Los trabajos se ejecutan en 33 metros de vía repartidos entre ambos sentidos de la circulación.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿A quién afecta? A los conductores que circulan de noche por la Ronda Litoral entre los accesos 21 y 22, en ambos sentidos, y a los vecinos del frente marítimo de Ciutat Vella y la Barceloneta, que asumirán más tráfico en el passeig de Colom y el carrer del Doctor Aiguader.
  • ¿Cuándo ocurre? Desde la noche del martes 13 de octubre y durante dos meses, de lunes a jueves, entre las 23:00 y las 5:30 horas.
  • ¿Qué cambia? La vía se corta entre los accesos 21 y 22 y el tráfico se desvía por el Moll de la Fusta y Ciutat Vella. Cada madrugada se restituye la circulación normal; los viernes y los fines de semana quedan libres de cortes.

El Ajuntament de Barcelona inicia el 13 de octubre las obras de pavimento de la Ronda Litoral junto al Moll de la Fusta. Los trabajos durarán dos meses y obligarán a cortar la vía de noche en uno de los accesos más transitados de la ciudad.

La actuación se prolongará entre octubre y diciembre y contará con una inversión de 740.000 euros. El consistorio concentra las afectaciones en la franja nocturna para no estrangular una vía que absorbe buena parte del tráfico de paso por Barcelona.

Cortes nocturnos de lunes a jueves entre los accesos 21 y 22

La Ronda Litoral quedará cerrada en ambos sentidos entre los accesos 21 y 22 las noches de lunes a jueves, de 23:00 a 5:30, desde el martes 13. Cada madrugada, al terminar el turno, se taparán los orificios por los que se ejecutan las inyecciones y se restituirá la circulación habitual. El viernes y el fin de semana quedan, por tanto, libres de cortes.

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La intervención consiste en inyecciones de cemento bajo la losa de cimentación de la vía, con las que el Ajuntament quiere resolver los problemas de estanqueidad y de integridad del pavimento. El tramo arrastra infiltraciones de agua frecuentes y degradaciones del firme. Las inyecciones se ejecutarán en 24 metros en el sentido Llobregat y en 9 metros en el sentido Besòs, alrededor de la junta situada en el punto kilométrico 10.838.

Los dos desvíos: así se circula en sentido Besòs y en sentido Llobregat

En sentido Besòs, el tráfico se desviará por la salida 21 hacia el passeig de Josep Carner, continuará por el passeig de Colom y el carrer del Doctor Aiguader, y volverá a entrar en la ronda por la entrada 22. En sentido Llobregat, el itinerario es el inverso: salida 22, carrer del Doctor Aiguader, passeig d’Isabel II, passeig de Colom, y passeig de Josep Carner, con reincorporación por la entrada 21. Toda la ruta estará señalizada sobre el terreno.

Dos meses de obras, pero solo de noche: la afección se concentra entre las once y las cinco y media, cuando la Ronda Litoral respira.

Para quien cruza la ciudad de madrugada, la recomendación es sencilla: atender a la señalización variable y contar con algunos minutos extra de trayecto. La alternativa más razonable a esas horas es el transporte público nocturno, porque la red de metro ya está cerrada.

El grueso del trabajo se repartirá en una treintena larga de jornadas nocturnas si se mantiene el ritmo de lunes a jueves durante dos meses. El coste total, 740.000 euros, sale a unos 22.000 euros por cada metro de vía tratado, una cifra que se explica por la dificultad de operar bajo una losa en servicio y sin cerrar la calzada durante el día.

Dos túneles, una junta y un firme que se degrada

En el punto kilométrico 10.838 se encuentran el túnel de Colom, construido entre 1989 y 1990, y el túnel del Moll de la Fusta, de 1991. La junta que los une separa dos geometrías, dos formas de construir y, en la práctica, dos comportamientos distintos frente al agua.

Las filtraciones en las juntas de túnel son una patología clásica: donde acaba una estructura y empieza otra, el agua acaba encontrando camino. La inyección de cemento es la respuesta habitual, porque sella el paso sin tocar la estructura. La reparación no elimina el origen del problema, pero devuelve al firme la integridad que había perdido y evita que las degradaciones se extiendan a los tramos contiguos. En un eje con la antigüedad de la Ronda Litoral, ese mantenimiento preventivo marca la diferencia entre una obra de dos meses y una intervención de años.

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La Ronda Litoral forma parte del paquete de infraestructuras que Barcelona ejecutó en el marco de las obras previas a los Juegos Olímpicos de 1992, junto a la Ronda de Dalt. Aquel trazado cosió el frente marítimo con la ciudad y liberó la superficie del Moll de la Fusta, pero también dejó túneles de factura desigual y juntas que, tres décadas después, siguen dando trabajo a los servicios municipales. Puedes consultar los detalles en la nota oficial del Ajuntament de Barcelona.

El calendario es ajustado: dos meses de obra, 33 metros de vía tratada y los cortes limitados a la madrugada. Si nada se tuerce, la Ronda Litoral habrá vuelto a la normalidad antes de que acabe el año. El primer corte llega la noche del martes 13 de octubre.