Asturias lidera el crecimiento nacional de pernoctaciones en pisos turísticos: un 215% más entre 2018 y 2025. La comunidad alcanzó los 3,2 millones de estancias anuales en plataformas digitales, el mayor aumento porcentual de todo el país.
Los números que explican la magnitud del fenómeno
El Principado supera con holgura la media nacional. Según datos de Eurostat y del INE, las pernoctaciones en viviendas de uso turístico crecieron un 215% entre 2018 y 2025, hasta los 3,2 millones de estancias al año. Asturias encabeza el ranking porcentual del país, por delante de zonas de fuerte tirón turístico como Málaga (+157%) o Alicante (+115%). En la cornisa cantábrica, desborda también a Cantabria, que anotó un 167%. Al cierre de 2025, la comunidad contabilizaba 6.914 viviendas legales, y eso contando solo las inscritas en el registro oficial.
Dos polos dibujan el mapa asturiano de los pisos turísticos. El primero es el oriente y su franja costera, donde estos inmuebles alcanzan porcentajes altísimos sobre el total de viviendas: Cangas de Onís encabeza la proporción con un 7%, seguido por Llanes (6,2%), Ribadedeva (6%), Caravia (6%) y Colunga (5%). El segundo es el ámbito urbano: el barrio gijonés de Cimadevilla registra la tasa más alta de la comunidad, un 8,2% de sus inmuebles, y en Oviedo el casco histórico roza el 5%. En el extremo opuesto, 22 concejos no cuentan con ningún piso turístico inscrito, lastrados por una oferta inmobiliaria escasa y un parque envejecido.
La respuesta normativa y el pulso por la vivienda
Ante la presión sobre el parque residencial, el Gobierno del Principado aprobó un decreto regulador. La norma prohíbe los cajetines de llaves en la vía pública, obliga a disponer de recepción, fija un máximo de ocho plazas por inmueble, exige un baño por cada cuatro ocupantes e impone sonómetros y control del ruido. A eso se suma el Registro Único de Alquiler, que ha derivado en la denegación o revocación del 20% de las solicitudes tramitadas. La patronal del sector, CASOCIA, ha recurrido la norma y sostiene que dejaría fuera de la legalidad al 67% de la oferta.
Todo esto ocurre sobre un mercado inmobiliario en tensión. En el segundo trimestre de 2026, el Índice de Precios de Vivienda en Asturias registró una subida interanual del 15%, impulsada por la segunda mano (+15,7%). La paradoja asturiana es que ese encarecimiento no lo provocan los grandes fondos: el Catastro indica que las empresas privadas poseen solo el 2,2% del parque, la penúltima cifra más baja de España, y la propiedad pública aporta otro 1,72% a través de la sociedad autonómica Vipasa.
Asturias lidera el turismo que crece y la vivienda que se encarece: un 215% más de pernoctaciones y un 15% más de precio. Dos caras del mismo fenómeno.
Para aliviar el acceso a la vivienda, el Ejecutivo autonómico ha anunciado un paquete que combina oferta protegida y alivio fiscal. Contempla licitar 800 viviendas públicas como primer paso hacia las 15.000 protegidas en una década, y eleva a 30 millones las ayudas al alquiler. En materia fiscal, introduce una deducción de hasta 5.000 euros en el IRPF y tipo cero en Transmisiones Patrimoniales para los primeros 150.000 euros de la primera vivienda, mientras grava las segundas residencias al 10% y las terceras al 12%. El Principado ensaya un doble freno: más vivienda pública y más impuestos.
El Pulso Territorial
El Principado afronta este debate con un Gobierno presidido por el socialista Adrián Barbón, que ha hecho de la vivienda uno de sus ejes de legislatura y que mira ya a las elecciones autonómicas de 2027. La tensión es doble: la del decreto con la patronal turística, que ya lo ha llevado a los tribunales, y la que late en el propio mercado residencial. La sombra del 67% de oferta presuntamente irregular es un aviso: la norma puede ordenar el sector o quedar en papel mojado.
La dimensión regional es reveladora. Asturias no es un caso aislado: Cantabria creció un 167% en el mismo periodo, y toda la cornisa cantábrica vive un auge que hasta hace poco parecía patrimonio del Mediterráneo. Pero el Principado es donde la brecha entre crecimiento turístico y tensión residencial resulta más abrupta. Lo que viene se decide en dos frentes: la resolución judicial del recurso contra el decreto, que marcará cuánta oferta sobrevive, y la ejecución del plan de vivienda pública. Entre medias, la campaña hacia 2027 ya ha encontrado su terreno.
Ficha Autonómica
- El caso: Asturias lidera el crecimiento nacional de pernoctaciones en pisos turísticos, un 215% más desde 2018, mientras la vivienda se encarece un 15% interanual.
- Datos importantes: 3,2 millones de estancias al año; 6.914 viviendas de uso turístico registradas al cierre de 2025; un 20% de solicitudes denegadas o revocadas; subida del 15% del Índice de Precios de Vivienda en el segundo trimestre de 2026.
- Resumen: El Principado ha endurecido la normativa con un decreto recurrido por la patronal CASOCIA. En paralelo, prevé licitar 800 viviendas públicas y elevar a 30 millones las ayudas al alquiler. El desenlace depende del recurso judicial y del calendario electoral de 2027.

