EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? El PSOE estudia concurrir al Senado en candidaturas unitarias de izquierda en circunscripciones como Baleares y Navarra para disputar al PP su mayoría absoluta el 29N.
- ¿Quién está detrás? Ferraz mantiene abiertas ‘todas las alternativas y escenarios’ y se reunirá este domingo con partidos del Frente Amplio; Sumar, IU y Compromís responden con distinta cautela.
- ¿Qué impacto tiene? El plazo para registrar coaliciones expira el 16 de octubre; sin acuerdo, el PP conservaría la mayoría que le ha permitido activar las comisiones del ‘caso Koldo’.
El PSOE baraja candidaturas unitarias de izquierda al Senado para arrebatar al PP su mayoría absoluta en la Cámara Alta. Ferraz estudia fórmulas de confluencia en Baleares y Navarra y mantiene abierta una puerta que, admiten sus propios cuadros, todavía no está cerrada.
Baleares y Navarra, los primeros laboratorios de la confluencia
La operación llega con el reloj en contra. El calendario electoral fija en el 16 de octubre el plazo máximo para registrar coaliciones ante la Junta Electoral Central: apenas una semana para decidir si los partidos compiten por separado o bajo una misma papeleta el 29 de noviembre. Fuentes conocedoras de las conversaciones explican que los socialistas sondean ya el terreno en Baleares y Navarra.
Ferraz no desmiente el movimiento. Fuentes de la dirección socialista admiten que analizan ‘todas las alternativas y escenarios’ para ganar las generales tanto en el Congreso como en el Senado, después del adelanto electoral anunciado esta semana por el presidente del Gobierno. La lectura interna es clara: si el PP conserva la Cámara Alta, conserva también la palanca institucional que ha marcado el ritmo de la legislatura.
Está previsto que este domingo los socialistas mantengan un encuentro con varios partidos del Frente Amplio para abordar la confluencia. La plataforma ciudadana ‘Senadoras y senadores por la Democracia’, respaldada por personalidades como la escritora Elvira Lindo o el cantante Víctor Manuel, reclama esa candidatura conjunta en la mayoría de circunscripciones.
El entusiasmo no es unánime. Desde IU aseguran estar de acuerdo en explorar las vías posibles de confluencia ‘siempre que sean de izquierdas, justas y en el sentido que está demandando la mayoría progresista’. En Movimiento Sumar se declaran partidarios de dialogar para elevar la representación de la izquierda y piden honestidad al PSOE de cara a las futuras conversaciones.
Desbancar al PP del Senado no exige convencer a Génova, sino ponerse de acuerdo en casa. Y ahí el reloj corre más deprisa que la política.
En Compromís la cautela es mayor. Fuentes de la formación valenciana reconocen que aún no existe un contacto formal y sospechan que la propuesta puede ser otro ‘globo sonda’ socialista. Recuerdan que en anteriores comicios generales el exlíder autonómico Ximo Puig defendió una lista de unidad que luego se rechazó desde Ferraz. Otras voces admiten conversaciones informales, pero lo condicionan todo a cómo concurra la izquierda alternativa al Congreso.
Por qué el PP no se mueve: la aritmética del Senado
El Grupo Parlamentario Popular en el Senado observa la maniobra sin sobresaltos. Su mayoría absoluta ha permitido a los populares impulsar las comisiones de investigación sobre los casos de presunta corrupción que salpican al PSOE, entre ellos el ‘caso Koldo’. Por esa tribuna han desfilado el exministro José Luis Ábalos, su exasesor Koldo García, el exnúmero tres del partido Santos Cerdán y el propio Pedro Sánchez, que compareció el 30 de octubre de 2025.

Ferraz califica ese uso de ‘espurio’. Génova lo reivindica, en cambio, como la función constitucional de una Cámara de representación territorial que se ha convertido en el principal contrapeso parlamentario del Ejecutivo. La distancia entre ambas lecturas explica por qué la izquierda se toma tan en serio una lista unitaria: sin ella, la aritmética del Senado apenas se mueve.
Para encontrar un precedente comparable hay que remontarse más de un cuarto de siglo. En el año 2000, los entonces líderes del PSOE y de Izquierda Unida, Joaquín Almunia y Francisco Frutos, firmaron un acuerdo para presentar listas conjuntas al Senado en 27 circunscripciones. El experimento no impidió la mayoría absoluta del PP de José María Aznar en ninguna de las dos Cámaras.
El Eje del Poder Popular
Lo que observamos en Génova es serenidad, y no solo por cálculo. La mayoría absoluta en el Senado no depende de lo que haga Ferraz, sino de la aritmética de las circunscripciones que se eligen por sufragio directo. Los barones autonómicos del PP —Isabel Díaz Ayuso en Madrid, Juanma Moreno en Andalucía, Alfonso Rueda en Galicia, Carlos Mazón en la Comunidad Valenciana— llegan al 29N con la estructura territorial engrasada.
El aterrizaje territorial es determinante. En las comunidades gobernadas por el PP, el Senado funciona como correa de transmisión de sus agendas: la financiación autonómica, la política del agua, la vivienda, o la defensa del constitucionalismo encuentran en la Cámara Alta la caja de resonancia que el Congreso, con otra mayoría, no siempre ofrece. Cada escaño que la izquierda arrebate en Baleares o Navarra se traduce en menos capacidad de bloqueo frente a Moncloa.
A medio plazo, el riesgo para el PP no es perder la mayoría absoluta, escenario que las fuentes populares consultadas por Moncloa.com consideran improbable, sino la erosión del relato de fortaleza institucional. El plazo del 16 de octubre es la próxima ventana crítica. Si Ferraz no cierra el acuerdo, la fotografía será la de una izquierda incapaz de ponerse de acuerdo para disputar lo que dice querer disputar.
🏛️ El Apunte de Génova
- Mensaje fuerza: El PP conserva la mayoría absoluta del Senado y la izquierda todavía no ha encontrado la fórmula para disputársela.
- Protagonista: El Grupo Parlamentario Popular en el Senado, con Génova como referencia de la estrategia nacional.
- Próximo hito: El plazo para registrar coaliciones vence el 16 de octubre, con la izquierda aún sin candidato ni mapa de alianzas cerrado.

