El PSOE de Palencia ha abierto un pulso directo con Ferraz por el control de las listas del 29-N. La federación provincial, que dirige la alcaldesa de la capital, Miriam Andrés, trabaja ya en un candidato alternativo para disputar a Mariluz Martínez Seijo el número uno al Congreso por la circunscripción palentina.
Todo el mundo trabaja contrarreloj en estas semanas, pero en el PSOE de Castilla y León el nudo no está en el tiempo disponible. La candidatura al Congreso está cerrada en la práctica totalidad de las provincias salvo en dos: Palencia y Soria. En ambas, la decisión final no depende de las agrupaciones que proponen, sino de los órganos que filtran.
La intención de la dirección provincial, según la información publicada por el Diario de Castilla y León y no confirmada por la dirección federal, pasa por remitir a la ejecutiva federal los nombres que emanen de las agrupaciones, sea la propia Seijo o el oponente que ya se está tanteando. El cálculo que manejan en Palencia es sencillo: dan por hecho que si el cabeza de lista no es Seijo, Ferraz lo corregirá, como ha hecho en otras ocasiones. No sería la primera vez.
Miriam Andrés acumula la alcaldía de Palencia con la secretaría general provincial, una doble condición que le otorga plataforma institucional y margen interno. Ferraz, en cambio, ha venido sosteniendo a la hasta ahora cabeza de lista al Congreso. En medio queda el PSOECyL que dirige Carlos Martínez, obligado a encajar un mapa provincial sin ruido mientras el reloj corre hacia el 29-N. Cosas del aparato.
El calendario de las listas y el efecto dominó en Castilla y León

El proceso tiene fechas tasadas y no hay margen para la improvisación. El martes 13 de octubre las agrupaciones socialistas palentinas presentarán su propuesta. El miércoles 14, la ejecutiva provincial elevará el nombre a la dirección autonómica, que resolverá el jueves 15. De ahí salta a a la comisión federal de listas del viernes 16 y, finalmente, al comité federal de listas del sábado 17, que tiene la última palabra sobre todas las candidaturas según los estatutos federales del partido.
Palencia no es el único frente abierto. En Soria sigue sin despejarse la incógnita entre el diputado Luis Rey y la secretaria general de Protección Civil y Emergencias, Virginia Barcones. En Burgos, donde todo apunta a que repita Esther Peña, sobrevuela además la posibilidad de que el exlíder del socialismo castellano y leonés, Luis Tudanca, quiera emerger en las listas. Son tres provincias sobre las que pivota el equilibrio interno de la federación.
Ninguna federación entrega sus listas sin negociar; la diferencia es si el pulso se resuelve en la mesa de Ferraz o en los titulares de la prensa provincial.
En el resto de provincias el mapa parece encarrilado. Javier Alfonso Cendón repetirá como número uno en León y Óscar Puente lo hará en Valladolid, con Ana Redondo en el puesto dos. David Serrada encabezará Salamanca, Manuel Arribas Ávila, Antidio Fagúndez Zamora y José Luis Aceves será de nuevo el número uno por Segovia. Para el Senado, todo apunta a que la alcaldesa de Cisneros, Rosa Aldea, vuelva a repetir por Palencia. Sin sobresaltos, en teoría.
El Eje del Poder Socialista
Lo que se dirime en Palencia no es solo un escaño. Ferraz afronta el cierre de listas con varias federaciones que reclaman más voz en la elaboración de las candidaturas, y la dirección federal ha optado por un criterio de continuidad: sostener a los cabezas de lista con recorrido institucional y evitar procesos abiertos a semanas de la cita electoral. Es un mecanismo que ya se ha activado en anteriores convocatorias, cuando la comisión federal de listas ejerció de último filtro frente a las propuestas provinciales. El PSOE es federal por estatutos, pero reserva para sus órganos centrales la decisión final; esa tensión, tan antigua como el propio partido, se reabre cada vez que el calendario aprieta.
El aterrizaje territorial es inmediato. Castilla y León aporta un número relevante de escaños al Grupo Parlamentario Socialista y su federación es una de las más extensas del país, con nueve provincias y un mapa municipal amplio.
Cada candidatura sin cerrar no solo retrasa la campaña: condiciona equipos, recursos y presencia sobre el terreno. En Palencia, Soria y Burgos, donde el Congreso de los Diputados reparte un número reducido de escaños, el nombre que figure en el número uno pesa casi tanto como el resultado del conjunto. Y las agrupaciones locales, primera línea del partido, leen cada corrección como una señal sobre su propio peso interno. Ninguna provincia es neutra.
La oposición, mientras tanto, observa. El PP tiene interés en presentar un PSOE dividido en vísperas del 29-N, aunque su propio calendario de listas tampoco ha estado exento de tensiones territoriales. La respuesta socialista pasa por dos ideas: que la pluralidad interna se resuelve en los órganos y no en los medios, y que un partido acostumbrado a gobernar con mayorías parlamentarias complejas distingue bien entre un debate legítimo y una fractura.
Hay una lectura a medio plazo. Ferraz necesita demostrar que llega ordenado a la cita, y cualquier corrección de un nombre propuesto desde abajo se leerá como imposición; ceder a todas las federaciones convertiría la comisión federal de listas en un notario. El equilibrio pasa por el guion clásico: escuchar a las agrupaciones, dejar que la propuesta suba por las ejecutivas y reservar la corrección final para el sábado 17. Lo que ocurra en Palencia se mirará con lupa desde otras provincias. Lo veremos el sábado.
🌹 El Apunte de Ferraz
- Mensaje fuerza: El PSOE llega al 29-N con las listas cerradas y el partido unido: la pluralidad interna se resuelve en los órganos, no en los titulares.
- Protagonista: Miriam Andrés (secretaria general del PSOE de Palencia y alcaldesa de la capital).
- Próximo hito: El comité federal de listas del sábado 17 de octubre, última palabra sobre las candidaturas al Congreso y al Senado.

