La jueza que instruye el accidente de tren de Adamuz, con 46 fallecidos, ha acordado unificar la representación de las acusaciones populares de la causa. La decisión, anunciada en la noche de este viernes por la formación que fue la primera acusación popular en personarse, atribuye la representación procesal y la dirección letrada comunes a los letrados designados por ese partido. El siniestro se produjo en la provincia de Córdoba y la investigación sigue abierta, sin detenciones confirmadas.
Qué ha acordado la jueza con las acusaciones populares
El acuerdo implica que las distintas acusaciones populares personadas en el procedimiento compartirán un mismo procurador y un mismo abogado. El criterio fijado por la jueza es la antelación: la representación común y la dirección letrada recaen en los profesionales de quien se personó primero, según el comunicado difundido por la propia formación, que «encabezará» esa representación. La unificación de las acusaciones populares afecta solo a la representación y la defensa, no al contenido de las pretensiones de cada parte.
Qué es una acusación popular y qué supone personarse
La acusación popular es la figura que permite a cualquier ciudadano o entidad personarse en un proceso penal sin haber sufrido el delito de forma directa. Está reconocida en el artículo 125 de la Constitución y se desarrolla en la Ley de Enjuiciamiento Criminal, según recoge el portal del Poder Judicial.
Personarse (aparecer como parte en la causa) habilita a esa acusación a solicitar diligencias y a intervenir en la investigación. Cuando varias acusaciones populares coinciden en un mismo procedimiento, el juzgado puede unificar su representación para evitar que la tramitación se multiplique. En la causa del descarrilamiento de Adamuz constan ya varias personaciones desde la apertura de la instrucción.
La causa sigue en instrucción y no consta ninguna detención confirmada por las autoridades en relación con el descarrilamiento de Adamuz.
En qué fase está la causa y qué falta por confirmar
El procedimiento se encuentra en fase de instrucción, la etapa en la que el juez investiga los hechos antes de decidir si abre el juicio oral (la fase en la que se celebra el juicio con las partes). En esta etapa el juzgado practica las diligencias necesarias para esclarecer las causas del descarrilamiento, con el apoyo de informes técnicos y periciales. No consta una fecha para el cierre de la instrucción.
No hay detenciones confirmadas ni personas a las que se haya atribuido oficialmente el siniestro. Mientras la instrucción siga abierta, cualquier atribución de responsabilidad, carece de base oficial y chocaría con la presunción de inocencia (el derecho a no ser considerado culpable sin una condena firme). El objetivo de la instrucción es determinar las circunstancias del siniestro y las posibles responsabilidades antes de dar paso, en su caso, al juicio.
La unificación de la representación de las acusaciones populares no altera el estado de la causa. El juzgado proseguirá con las diligencias pendientes hasta que el procedimiento avance hacia la siguiente fase procesal, que seguirá en manos de la jueza instructora.
Por ahora, el caso sigue abierto. El juzgado continúa recabando información sobre el siniestro de Adamuz, que dejó 46 fallecidos, a la espera de nuevos avances en la instrucción.

