El balotaje en Brasil del 25 de octubre que tiene en vilo a Iberdrola, Telefónica y Santander

Flavio Bolsonaro parte con ventaja en el balotaje del 25 de octubre, mientras la justicia brasileña ordena detener a su hermano Eduardo. Las grandes compañías españolas siguen la cita electoral con máxima atención.

El balotaje en Brasil del 25 de octubre tiene en vilo a Iberdrola, Telefónica y Santander. Las tres compañías miran las encuestas brasileñas con la misma atención que cualquier votante de Sao Paulo, y no es exageración: Brasil es el gran mercado exterior de las empresas españolas. Lo que salga de las urnas puede reordenar el tablero regulatorio que estas compañías llevan décadas construyendo.

La campaña entra en su recta final con un pulso cada vez más duro. El presidente Lula da Silva compartió en sus redes un vídeo de menos de treinta segundos contra su rival, el senador Flavio Bolsonaro, según ha recogido la prensa argentina. En la grabación se mezclan declaraciones del opositor sobre el uso de armas con imágenes de la selva amazónica en llamas y de fosas recién cavadas. El cierre es un golpe directo: ‘Con Flavio Bolsonaro, pierden’.

Qué se decide en las urnas brasileñas

En la primera vuelta, Flavio Bolsonaro llegó al balotaje con ventaja tras imponerse en la votación inicial, y Lula da Silva busca remontar con una campaña de máximo contraste. En juego está la presidencia de la mayor economía de América Latina y las reglas con las que operan los inversores extranjeros.

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A la tensión electoral se sumó esta semana un episodio judicial. Un magistrado del Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil ordenó la detención de Eduardo Bolsonaro, hermano del candidato, que reside en Estados Unidos. El exdiputado, de 42 años, fue condenado el pasado junio a cuatro años de prisión por haber presionado al gobierno de Donald Trump para que impusiera sanciones contra Brasil durante el proceso judicial contra su padre, el expresidente Jair Bolsonaro.

La reacción fue inmediata. Eduardo Bolsonaro acusó al magistrado Alexandre de Moraes de intentar interferir en el proceso electoral y sostuvo que Estados Unidos ya ha dejado claro que no acatará ese tipo de resoluciones. En sus redes habló de una decisión ‘arbitraria, inoportuna e inútil’. Es su versión, y como tal conviene leerla.

El balotaje brasileño no es una noticia lejana: mueve balances, empleos e inversión de empresas españolas.

Por qué el resultado golpea a las empresas españolas

Aquí está la clave para España. Iberdrola controla en el país a través de Neoenergia, uno de los mayores grupos eléctricos brasileños. Telefónica opera con Vivo, líder de la telefonía móvil. Y Santander tiene en Brasil uno de sus mercados más rentables del mundo. Son tres patas de la presencia española que dependen, en buena medida, del marco regulatorio que fije el próximo gobierno.

Lula Bolsonaro

Brasil es, además, uno de los mayores receptores de inversión española en el exterior. Lo que ocurra con la fiscalidad, con las tarifas eléctricas o con la seguridad jurídica afecta a miles de empleos y a cientos de millones de euros de facturación. Traducido: no es una elección ajena. Es una elección que se juega, en parte, en los balances de compañías españolas.

La magnitud del envite se entiende mejor con un dato de contexto. España figura desde hace años entre los principales inversores extranjeros en Brasil, una posición que exige un clima regulatorio previsible y que cada nuevo gobierno puede revisar a su antojo.

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Lo que la historia de la inversión española en Brasil enseña

Conviene recordar que las empresas españolas llevan más de dos décadas operando en Brasil sin que ningún cambio de color político las haya expulsado. Estuvieron con los gobiernos de Lula da Silva, con Dilma Rousseff, con Jair Bolsonaro, y siguen ahí. La razón es sencilla: Brasil supera los 200 millones de habitantes y tiene un mercado interior que ningún inversor serio puede permitirse ignorar.

Eso no significa que el color del gobierno dé igual. Las tarifas, la fiscalidad y la estabilidad institucional condicionan cada año de operación. El precedente más cercano es la propia volatilidad política brasileña de la última década: no ha frenado la inversión española, pero ha obligado a las compañías a blindar contratos y a diversificar riesgos.

La comparación con otros vecinos ayuda a medir el envite. Argentina y México también concentran intereses españoles, pero ninguno combina el tamaño de mercado, la demografía y la dotación energética de Brasil. Por eso cada ciclo electoral brasileño se sigue desde Madrid con atención de consejo de administración.

De cara al 25 de octubre, merece la pena seguir dos indicadores: cómo evolucionan las encuestas en la última semana y qué decide la justicia brasileña con los casos abiertos que rodean a los Bolsonaro. Ambos marcan el tono de un balotaje que, aunque se vote a miles de kilómetros, aterriza directamente en los intereses de España.

📌 Ficha del Caso

  • Ficha sobre el caso: Brasil celebra el 25 de octubre un balotaje presidencial entre el presidente Lula da Silva y el senador Flavio Bolsonaro, con la justicia brasileña como telón de fondo.
  • Datos importantes: Eduardo Bolsonaro fue condenado en junio a cuatro años de prisión y un magistrado del STF ha ordenado su detención; reside en Estados Unidos.
  • Resumen: El resultado condiciona el marco regulatorio de la energía, las telecomunicaciones y la banca, sectores con fuerte presencia española en Brasil.