Pontevedra es la cuarta provincia exportadora de España y, a la vez, la número 19 por PIB. Un estudio sobre medio siglo de economía provincial, presentado este viernes en Vigo, sostiene ese caso de éxito.
Un modelo industrial que resiste lo que España perdió
El informe 1975-2025. Una visión por provincias, elaborado por el Consejo General de Economistas y Cámara de España, retrata una provincia donde la industria pesa el 18,2% del VAB real frente al 13,9% de la media española. Mientras en el conjunto del país ese peso caía ocho puntos desde 1975, en Pontevedra se mantenía. Las cámaras de Pontevedra, Vigo y Vilagarcía presentaron el estudio en el marco de su 140 aniversario.
Donde mejor se mide el salto es en la productividad. El VAB real por ocupado pasó del 71% al 94% de la media española desde 1975. Es el indicador donde más ha convergido la provincia. Por hora trabajada, la productividad real creció cerca de un 42% entre 2000 y 2021, el segundo mayor avance provincial después de Álava.
El empleo sostiene la fotografía. En 1975 la provincia ya figuraba entre las de mayor tasa de ocupación y su tasa de ocupación femenina alcanzaba el 51,8%, de las tres más altas de España. El estudio añade una desigualdad menor que la media y un crecimiento de las infraestructuras públicas que la sitúa como la segunda de España.
También el esfuerzo tecnológico asoma en los datos. El gasto en I+D crece un 168% desde 2005, el noveno mayor aumento del país, aunque parte de una base baja. Pontevedra exporta, produce y vende por encima de su tamaño.
Pontevedra es la cuarta exportadora de España con el PIB número 19: la mejor definición de una provincia que rinde más de lo que su tamaño sugiere.
El análisis de las empresas insiste en un rasgo poco habitual: la regularidad de la actividad exportadora. Pontevedra no vende al exterior por rachas, sino de forma sostenida, lo que la distingue de otras provincias con picos puntuales. Esa constancia sostiene el cuarto puesto nacional.
El propio estudio señala el nudo pendiente. Reforzar la innovación en un tejido productivo que ha crecido de la fábrica, la ría, y el puerto es el reto que la Cámara no esconde. La industria no se improvisa, y exportar bien no basta si el conocimiento no acompaña.
La ría que se cuenta en blanco y negro

La presentación no se quedó en cifras. En la sede viguesa de la Diputación de Pontevedra se inauguró la exposición Vigo Emergente. Industria, Comercio y Navegación, con más de 50 fotografías del archivo de Roberto Quintero tomadas a lo largo de las últimas seis décadas.
Quintero, fotógrafo industrial y publicitario desde comienzos de los años 60, ha retratado a empresas, instituciones, infraestructuras y oficios que explican el crecimiento del tejido productivo. Su mirada documental traza el mismo arco que el estudio económico: de provincia agraria a potencia industrial y exportadora.
El Laboratorio Gallego
Lo que ocurre en Pontevedra importa más allá de la provincia. La Xunta de Galicia, el gobierno autonómico con sede en Santiago de Compostela, y el PPdeG, el Partido Popular de Galicia que gobierna con mayorías absolutas consecutivas desde 2009, llevan años presentando Galicia como un modelo de gestión económica. Este estudio les ofrece munición: industria que resiste, productividad que converge y exportaciones que crecen. El PP ha exhibido en repetidas ocasiones la gestión gallega como referencia para el conjunto de España.
La letra pequeña matiza el relato. Pontevedra no crece por decreto autonómico, sino por un tejido industrial —Stellantis en Vigo, la construcción naval, la pesca, el sector agroalimentario— que antecede a cualquier gobierno. El acierto de la política económica consiste, sobre todo, en no romper lo que ya funcionaba. Es una lección incómoda para todos los partidos, porque ninguno puede reclamar en exclusiva un resultado de medio siglo.
Hay un factor que el estudio no desarrolla y conviene recordar: la proximidad a Portugal. La Euroregión Galicia-Norte de Portugal, la entidad de cooperación transfronteriza con la región lusa, convierte a Vigo y su área en una plataforma natural hacia el mercado portugués, un vector que ninguna otra provincia española posee en la misma medida. Exportar resulta más fácil cuando la frontera está a media hora.
La proyección es doble. En clave gallega, este diagnóstico llega antes de que el Parlamento de Galicia, la cámara legislativa de 75 diputados, aborde los próximos presupuestos, donde el refuerzo de la I+D es un asunto recurrente y donde el BNG (el Bloque Nacionalista Galego, primera fuerza de la oposición) y el PSdeG (la federación gallega del PSOE) tienen su propio espacio de fiscalización frente a la mayoría absoluta del PPdeG. En clave nacional, el caso Pontevedra reabre un debate viejo: si España quiere reindustrializarse, quizá deba mirar cómo sobrevivió una provincia que nunca dejó de exportar. Porque el verdadero laboratorio gallego no es un discurso, sino una fábrica que siguió abierta cuando muchas cerraban.
Ficha del Caso
- El caso: Un estudio sobre 50 años de evolución provincial sitúa a Pontevedra como cuarta exportadora de España pese a ser la 19 por PIB.
- Datos importantes: La industria pesa el 18,2% del VAB frente al 13,9% nacional; la productividad subió del 71% al 94% de la media; la I+D crece un 168% desde 2005.
- Resumen: El informe, de Economistas y Cámaras, avala el modelo industrial gallego y señala la innovación como reto pendiente, con una lectura nacional sobre la gestión del PP en Galicia.

