La vivienda marca el arranque de la campaña de las elecciones de la Comunitat Valenciana del 29-N

La acampada de la plaza del Ayuntamiento de València resiste la amenaza ultra y sitúa el derecho a la vivienda en el eje del 9 d'Octubre. Los sondeos anticipan una mayoría de derechas en la que Compromís y Vox crecen.

La acampada por la vivienda ha marcado el 9 d’Octubre y el arranque de las elecciones de la Comunitat Valenciana del 29-N. Las tiendas de lona en la plaza del Ayuntamiento de València son ya la estampa de la fiesta grande. El derecho a un techo digno ha dejado de ser un asunto social para instalarse en el corazón del debate político.

No es un detalle menor. La crisis habitacional llevaba años golpeando a las clases medias y bajas, y los estudios sociológicos venían avisando. La indignación por el desahucio de Maricarmen, la mujer de 87 años que falleció después de que una empresa la echara de su casa, ha sido la gota que ha colmado el vaso. Las acampadas brotan ya en las principales capitales españolas.

Una mascletà suspendida y una plaza ocupada

La semana previa a la fiesta estuvo marcada por la tensión entre el Ayuntamiento de València y la Delegación del Gobierno. Ambos se disputaron la gestión del espacio público. Tras días de tira y afloja, la alcaldesa, María José Catalá (PP), decidió suspender la mascletà prevista para el viernes, aunque mantuvo los actos festivos en la plaza. Y responsabilizó a la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé (PSOE), de los posibles incidentes, al descartar el desalojo.

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Para la socialista, primaba el derecho de reunión de los manifestantes por encima de la festividad. Una decisión que le ha valido no pocos reproches desde la derecha. La primera edil habló de una renuncia para que todas las sensibilidades de la plaza pudieran convivir.

La procesión cívica se desarrolló sin incidentes reseñables, más allá de los habituales gritos que grupúsculos ultra propinan cada año a los partidos de izquierdas. Un amplio dispositivo policial blindó el recorrido ante la amenaza ultraderechista. Compromís trasladó la reivindicación a su pancarta, con el lema ‘València no es ven’.

En València, la vivienda ha dejado de ser una angustia privada para convertirse en el primer asunto de la campaña.

El portavoz socialista, Borja Sanjuán, elogió esa presión por el derecho a quedarse en la ciudad. Ni siquiera las Nuevas Generaciones del PP han querido quedarse al margen: buscan capitalizar el malestar, pero poniendo el foco en la falta de ambición del Gobierno de Pedro Sánchez. La acampada, autogestionada, no piensa moverse. Y la ciudad parece dispuesta a arroparla.

Los sondeos apuntan a una mayoría de derechas

En paralelo al pulso en la calle, este viernes se han publicado varias encuestas sobre las autonómicas. Los sondeos dibujan una mayoría de derechas que supera por varios diputados la mayoría absoluta. Todas salvo una apuntan a un crecimiento de Compromís, que sube entre tres y cinco escaños. El PSPV cae y el PP bajaría un par de diputados, muy lejos de la caída que se pronosticaba cuando Carlos Mazón todavía era president tras la DANA, el temporal que en octubre de 2024 azotó la Comunitat Valenciana.

Vox crecería entre tres y cinco escaños, recogiendo parte de lo que perdería el PP. Las encuestas no conceden representación a Podemos, Esquerra Unida ni Sumar, y tampoco contemplan una candidatura conjunta de estas formaciones, que se está negociando. En conjunto, reflejan un descontento transversal con los liderazgos políticos. Los partidos tienen apenas unas semanas para resolverlo. Tal vez en la acampada encuentren alguna pista.

El Escenario Valenciano

El escenario político valenciano entra en campaña con la vivienda como campo de batalla y con el pacto PP–Vox como telón de fondo. El Consell (el gobierno de la Generalitat Valenciana) de Juanfran Pérez Llorca, investido en diciembre de 2025, afronta la cita con la reconstrucción de la DANA aún abierta y con el expresident Carlos Mazón situado en el proceso judicial de la catástrofe y en su escaño de las Corts Valencianes, el parlamento autonómico de 99 escaños. La oposición del PSPV y Compromís busca capitalizar el malestar por la vivienda, mientras Vox rentabiliza su discurso contra la ocupación.

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La lectura nacional tampoco es menor. El PP juega en València una parte de su relato de gestión frente al Gobierno de Sánchez, y el Ejecutivo central observa el pulso autonómico como termómetro de su propio desgaste. Las acampadas se reproducen en varias capitales: el precio del alquiler se ha convertido en un asunto de primera línea en toda España.

A partir de ahora, cada gesto cuenta. Las Corts Valencianes afrontan sus últimas semanas de actividad antes del 29-N, con el Consell de Pérez Llorca cerrando legislatura. Los sondeos anticipan una mayoría de derechas que podría reeditar el pacto con Vox. La próxima cita es el 29 de noviembre. Y la acampada, por ahora, no piensa levantarse.

Ficha del Caso

  • El caso: La acampada por la vivienda en la plaza del Ayuntamiento de València ha dominado el 9 d’Octubre y ha abierto de facto la campaña de las elecciones autonómicas del 29-N.
  • Datos importantes: Los sondeos apuntan a una mayoría de derechas; Compromís y Vox subirían entre tres y cinco escaños y el PP cedería un par de diputados. El Ayuntamiento suspendió la mascletà del viernes.
  • Resumen: La vivienda se instala como eje del debate valenciano, con presión sobre el Consell de Pérez Llorca y un eco que trasciende la Comunitat.