Fallece un vecino de Aznalcázar (Sevilla) por virus del Nilo: quinto muerto en Andalucía en 2026

El hombre, de 75 años y con patologías previas, permanecía ingresado en el Hospital San Juan de Dios del Aljarafe desde el 26 de agosto. La temporada deja ya 74 casos en Andalucía y doce municipios siguen en alerta por la circulación del virus.

El virus del Nilo Occidental suma en Andalucía su quinto fallecido de 2026, un vecino de Aznalcázar de 75 años. La Consejería de Salud y Consumo ha confirmado el fallecimiento de este hombre, que padecía patologías previas y permanecía ingresado desde finales del pasado agosto.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Sanidad confirma la quinta muerte por fiebre del Nilo Occidental de 2026 en Andalucía, un hombre de 75 años vecino de Aznalcázar y con patologías previas.
  • ¿Dónde y quién? El paciente permanecía ingresado en el Hospital San Juan de Dios del Aljarafe desde el 26 de agosto; la Consejería de Salud y Consumo dirige la vigilancia sanitaria.
  • ¿Qué supone para los ciudadanos? Doce municipios, tres pedanías y una entidad singular andaluzas siguen en alerta, con control intensificado de mosquitos y recomendaciones de autoprotección en el Bajo Guadalquivir.

Un cuadro neuroinvasivo tras casi dos meses ingresado

Natural de Aznalcázar, el paciente ingresó el pasado 26 de agosto en el Hospital San Juan de Dios del Aljarafe tras ser diagnosticado con un cuadro neuroinvasivo de fiebre del Nilo Occidental. Ha permanecido casi dos meses bajo atención hospitalaria hasta que la Consejería de Salud ha confirmado su muerte en las últimas horas. Es la quinta víctima mortal que deja la temporada en la comunidad.

La fiebre del Nilo Occidental se transmite a las personas por la picadura de mosquitos infectados, sobre todo del género Culex. Las aves actúan como reservorio natural y el contagio entre personas no es posible. Cerca del 80% de los infectados son asintomáticos y alrededor de un 20% desarrolla síntomas leves, como fiebre, dolor de cabeza o erupciones cutáneas.

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En los cuadros más graves, el virus puede provocar meningitis, encefalitis o parálisis, sobre todo en mayores y personas con las defensas debilitadas. La mayoría de los contagios se concentran entre julio y octubre, cuando el mosquito está más activo. No existe vacuna ni tratamiento antiviral específico frente a la enfermedad.

Doce municipios, tres pedanías y una entidad singular en alerta

fiebre del Nilo Andalucía

La temporada deja ya 74 casos diagnosticados en Andalucía: 42 leves y 32 graves, entre ellos los cinco fallecidos. Treinta y seis pacientes han requerido hospitalización y dos continúan ingresados. La Secretaría General de Salud Pública ha declarado en alerta el municipio onubense de Santa Ana la Real hasta el próximo 31 de octubre, después de confirmarse un caso de meningitis vírica causado por el mismo virus.

En total, doce municipios, tres pedanías y una entidad singular andaluces permanecen en situación de área en alerta por la circulación del virus. La medida implica intensificar tres vigilancias: la entomológica, centrada en los mosquitos; la animal, que rastrea el virus en aves y otros animales, y la humana, para la detección temprana de casos. Se refuerzan además las campañas en farmacias y centros de salud para que la ciudadanía adopte las medidas de protección necesarias.

El virus del Nilo lleva una década golpeando las marismas del Guadalquivir, y cada verano recuerda que la sanidad ambiental también salva vidas en Andalucía.

Entre las zonas señaladas figuran la pedanía de Las Cuartillas, en Mojácar (Almería); Manzanete, en Barbate, Benalup-Casas Viejas y la entidad singular Campiña-Serrano, en El Puerto de Santa María (Cádiz); La Carlota y La Rambla (Córdoba), y la pedanía Candón, en Beas (Huelva).

En la provincia de Sevilla, el listado incluye Coria del Río, Isla Mayor, La Puebla del Río, Los Palacios y Villafranca, Peñaflor, Utrera, Villamanrique de la Condesa y la propia capital, Sevilla. En todas ellas, la administración local tiene la responsabilidad de intensificar el control y el tratamiento de los mosquitos transmisores durante todo el periodo de alerta, que se prolongará al menos hasta finales de octubre.

La Lectura Andaluza

El virus del Nilo no es una novedad en Andalucía. Desde que en 2010 se detectaran los primeros casos humanos en la provincia de Sevilla, la comunidad ha convivido casi cada verano con brotes en las marismas del Guadalquivir, el hábitat perfecto para el mosquito que transmite la enfermedad. La temporada de 2020 fue la más dura hasta la fecha, y este 2026 vuelve a golpear con crudeza el entorno de Coria del Río, Utrera y Villamanrique de la Condesa, donde se concentra buena parte de los casos.

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Para el vecino de a pie, la recomendación es concreta: usar repelente y mosquiteras, vestir manga larga al atardecer y evitar el agua estancada en jardines, patios y macetas, sobre todo en las horas de mayor actividad del insecto. La alerta se extiende hasta el 31 de octubre, cuando el descenso de las temperaturas debería reducir la actividad del mosquito. Hasta entonces, los ayuntamientos tendrán que redoblar el tratamiento de imbornales, fuentes y zonas húmedas, y las farmacias seguirán repartiendo información a los vecinos de los municipios afectados.

Andalucía es una de las comunidades que más esfuerzo dedica a la vigilancia entomológica del país, con una red de trampas que permite anticipar la circulación del virus cada temporada. Aun así, el virus recuerda cada año que la sanidad ambiental pesa tanto como la asistencial. La lección es sencilla: cuidar los espacios públicos y los patios de casa es, hoy, la mejor forma de frenar un brote que ya ha costado cinco vidas.