AEMET prevé hasta 34 grados en Sevilla en pleno octubre: calor anómalo en varias provincias andaluzas

La AEMET sitúa el pico de la semana en el miércoles 14 y el viernes 16, con 34 grados en la capital hispalense. El valle del Guadalquivir superará los 32 grados el martes.

La AEMET prevé hasta 34 grados en Sevilla esta semana en pleno octubre. El calor anómalo llegará con cielos despejados y una probabilidad de lluvia que no pasará del 20% en los días de mayor inestabilidad.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? La Agencia Estatal de Meteorología anticipa un episodio de calor anómalo en Sevilla, con máximas de hasta 34 grados el miércoles 14 y el viernes 16 de octubre.
  • ¿Dónde y quién? El ascenso térmico se extiende por buena parte de Andalucía, con más de 32 grados en el valle del Guadalquivir el martes 13, según el portavoz de la AEMET, Rubén Del Campo.
  • ¿Qué supone para los ciudadanos? Terrazas y playas a pleno rendimiento en pleno otoño, pero también noches que apenas bajarán de los 18 grados y más riesgo para mayores, niños y quienes trabajan al aire libre.

Sevilla encadena seis días por encima de los 30 grados

Sevilla arranca la semana con nubes altas durante la mañana y una horquilla que irá de los 15 a los 31 grados este domingo. A partir de ahí, el termómetro solo sabe subir. El lunes 12, festivo nacional por el Día de la Hispanidad, la capital alcanzará los 33 grados con una mínima de 16 y sin una gota de agua en el horizonte. Una situación casi idéntica se repetirá el martes 13, con los mismos 33 grados y cielos poco nubosos.

El pico de la semana se situa el miércoles 14, con 34 grados de máxima, 18 de mínima y apenas un 5% de probabilidad de precipitación. El jueves habrá un ligero respiro —32 grados— antes de que el viernes 16 los termómetros vuelvan a marcar 34, ya con más nubosidad y un 20% de probabilidad de lluvia. Para entonces, Sevilla habrá encadenado seis jornadas consecutivas por encima de los 30 grados, algo poco habitual a estas alturas del calendario.

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Del chiringuito de la costa al olivar de Jaén: un octubre que no se comporta como octubre

AEMET Sevilla

Con Córdoba en 28 grados y buena parte del litoral mediterráneo por encima de los 25, los chiringuitos, hoteles y alquileres vacacionales de Málaga estiran su actividad más allá del calendario habitual de la temporada alta. Es la estampa clásica del puente de octubre en Andalucía: terrazas a tope, playas con bandera verde y un sector turístico que gana unas semanas de facturación antes del invierno.

En el otro extremo de la balanza están quienes trabajan al aire libre. La construcción, el campo y el reparto por carretera afrontan jornadas por encima de los 30 grados en pleno octubre, con el añadido de noches que en Sevilla no bajarán de los 18 grados. El operativo del Plan INFOCA, el dispositivo de la Junta de Andalucía contra los incendios forestales, mantiene su despliegue en una época en la que el monte sigue seco y las temperaturas juegan en contra. Ante cualquier emergencia, el 112 Andalucía continúa siendo el teléfono único de referencia.

Andalucía produce el 40% del aceite de oliva del mundo, y un octubre a 34 grados en Sevilla es la letra pequeña de la próxima cosecha.

El olivar de Jaén y Córdoba mira al cielo con la calculadora en la mano. La maduración del fruto, el rendimiento graso y la fecha de arranque de la recolección dependen de cómo se comporten las próximas semanas, y un otoño caluroso altera ese reloj biológico. A eso se suma un turismo que estira la temporada y un consumo energético que en octubre vuelve a tirar del aire acondicionado en oficinas, comercios y viviendas.

La AEMET no espera un cambio de tendencia a corto plazo. Tras el puente, las temperaturas seguirán subiendo en la mitad sur y el ambiente cálido alcanzará también al norte peninsular, con valores entre 5 y 10 grados por encima de lo habitual para estas fechas. En Andalucía, el próximo hito será comprobar si el calor aguanta hasta final de mes o si el primer frente otoñal rompe la racha.

La Lectura Andaluza

Andalucía es la comunidad con más horas de sol de Europa, y el veranillo del membrillo es una vieja conocida en esta tierra. Ha regado de temperaturas altas los puentes de la Hispanidad de las últimas décadas, y el sector turístico ha aprendido a estirar la temporada con él. Por eso los 34 grados en Sevilla no se leen igual aquí que en el resto de España: se traducen en reservas de última hora, en hostelería que mantiene el empleo unas semanas más y en municipios de la costa que alargan su verano particular.

La parte menos amable llega en el campo. El olivar de Jaén y Córdoba sostiene buena parte de la producción mundial de aceite de oliva y arranca en unas semanas la recolección, de modo que cada día de calor fuera de temporada añade incertidumbre sobre el rendimiento graso del fruto. A eso se suma la mirada puesta en el cielo: los embalses de la cuenca del Guadalquivir siguen esperando las lluvias de otoño.

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El escenario que dibuja la AEMET es claro. Si acierta, la próxima semana seguirá el calor y el primer alivio no llegará antes de final de mes, con los servicios sanitarios andaluces manteniendo sus recomendaciones de hidratación y vigilancia de mayores y niños. En un otoño que se comporta como un agosto tardío, la lectura andaluza de este puente es sencilla: disfrutarlo, sí, pero sin dar por hecho que octubre trae el frío de antes.