Un hombre con historial de drogas y problemas psiquiátricos está siendo investigado por la muerte de sus padres en Cuatro Vientos, en Madrid. El caso, sin confirmación oficial, se refiere al homicidio de la pareja que residía en la colonia militar de este barrio del suroeste de la capital. Se trata de un presunto parricidio (el homicidio de un familiar directo, en este caso los progenitores).
Cómo creció el presunto autor en la colonia de Cuatro Vientos
El investigado, al que se identifica con las iniciales C. G., creció en ese mismo entorno. De niño no despertaba ninguna sospecha, según quienes le trataron entonces: era un chaval algo despistado, sin estridencias. Sus padres, según el relato del entorno, le procuraron la misma educación que a sus tres hermanas mayores.
Cuatro Vientos es un núcleo residencial nacido al calor de la actividad aeronáutica. La colonia militar agrupa viviendas de familias vinculadas a la base del mismo nombre y mantiene un carácter estable, con poca rotación de vecinos. Ya de adulto, el investigado regresaba al barrio por temporadas, sin rutina fija.
La pareja fallecida tuvo cuatro hijos. El investigado era el menor; por delante, tres hermanas. La familia residía en la colonia militar, donde los padres criaron a todos sus hijos.
El entorno describe años de consumo de drogas y problemas psiquiátricos previos a la muerte de la pareja en la colonia militar.
El consumo de drogas en la adolescencia y los antecedentes psiquiátricos
El primer cambio se detectó en la adolescencia. El consumo de porros pasó a ser su hábito principal, según el relato de quienes entonces se juntaban con él en los parques aledaños. ‘Fumaba mucho, aunque en esa época nunca vimos nada raro’, recuerda uno de ellos.
Con los años, ese consumo se amplió a otras sustancias. Al cuadro se sumaron los problemas psiquiátricos, que, según las mismas fuentes del entorno, marcaron su vida adulta. Ninguno de esos extremos ha sido validado por un informe oficial, ni hay confirmación sobre el momento, en que comenzaron.
En qué fase está la investigación y qué falta por confirmar
El caso sigue en fase de instrucción (la parte del proceso penal en la que el juez reúne pruebas sobre lo ocurrido). En esta etapa, el juzgado toma declaración a testigos y encarga informes forenses antes de decidir si abre el juicio oral (la fase en la que se celebra el juicio con las partes).
No consta una resolución que dé por probados los hechos ni, por supuesto, una condena. Mientras no exista sentencia firme, el hombre señalado mantiene la condición de presunto autor (la persona a la que se atribuyen los hechos sin que exista todavía una condena).
El Código Penal español no recoge el término parricidio como delito autónomo. La muerte de los progenitores se juzga como homicidio o asesinato con la agravante de parentesco, según el texto consolidado del Código Penal. La calificación final dependerá de lo que acredite la instrucción.
Los próximos pasos dependerán de las diligencias que acuerde el juzgado competente, entre ellas los informes forenses y la toma de declaración a posibles testigos. Por ahora, la investigación sigue abierta y ningún extremo se da por cerrado.

