Cuatro detenidos por los galgos robados en Bollullos de la Mitación: la Guardia Civil investiga el maltrato a dos

Los detenidos, vecinos de Sevilla, residían en el barrio de Las Tres Mil Viviendas. La operación 'Alxaraf-lebrel' ha permitido recuperar los ocho ejemplares y devolverlos a su propietario.

La Guardia Civil ha detenido a cuatro personas por robar ocho galgos de competición en una finca de Bollullos de la Mitación. Los arrestados, todos vecinos de Sevilla, están acusados además de maltratar a dos de los animales, a los que se les había retirado el microchip de identificación. La Benemérita informó el sábado 10 de octubre del cierre de la operación, bautizada como ‘Alxaraf-lebrel’.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? La Guardia Civil ha detenido a cuatro personas por robar ocho galgos de competición en una finca de Bollullos de la Mitación.
  • ¿Dónde y quién? Los hechos se han investigado en la provincia de Sevilla, con el Equipo ROCA de Sanlúcar la Mayor al frente de las pesquisas.
  • ¿Qué supone para los ciudadanos? Los ocho ejemplares han sido recuperados y devueltos a su propietario; dos presentaban heridas que necesitaron asistencia veterinaria.

Ocho galgos federados, dos microchips extirpados y cuatro detenciones

El origen de la investigación está en la denuncia del propietario de la finca, que alertó del robo de ocho galgos federados para la competición a nivel nacional. Los agentes establecieron una línea de trabajo sobre un grupo organizado especializado en robos similares hasta lograr la plena identificación de los cuatro integrantes, todos con residencia en el barrio sevillano de Las Tres Mil Viviendas.

Durante el operativo desplegado se recuperaron todos los ejemplares, que ya han sido devueltos a su legítimo propietario. Los agentes comprobaron que a dos de los canes se les había extirpado el microchip subcutáneo de identificación, un paso que, según el comunicado del instituto armado, buscaba ocultar la procedencia de los animales. Ambos presentaban heridas que requirieron asistencia facultativa veterinaria.

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La actuación la ha desarrollado el Equipo ROCA de Sanlúcar la Mayor, unidad de la Guardia Civil especializada en la investigación de robos y delitos en el medio rural. Los cuatro detenidos han quedado a disposición de la autoridad judicial como presuntos autores de robo con fuerza en las cosas, un delito de lesiones graves y maltrato animal, y otro de pertenencia a grupo organizado.

De una finca de Bollullos al juzgado: la estructura que investiga la Guardia Civil

Guardia Civil Sevilla

Los delitos imputados elevan la gravedad del caso. Al robo con fuerza y al maltrato animal se suma un delito de lesiones graves y otro de pertenencia a grupo organizado, una combinación que sitúa los hechos en el terreno de la delincuencia estructurada y no en el del hurto aislado. Así lo recoge el comunicado difundido por el instituto armado, que enmarca la actuación en la investigación contra un grupo dedicado al robo de perros de raza.

Se trata de ejemplares de galgo español federados, inscritos en el circuito de competición nacional, y ese detalle explica tanto el valor de lo sustraído como el método empleado. La retirada quirúrgica del chip persigue borrar la trazabilidad del perro y dificultar que un veterinario o un comprador pueda verificar su origen. Sin identificación, el animal se convierte en mercancía anónima.

El robo de galgos de competición no es un delito menor en Andalucía: golpea a un sector criador con siglos de tradición en la campiña sevillana.

Los cuatro investigados han quedado a disposición de la autoridad judicial, que debe decidir ahora sobre su situación. La investigación ‘Alxaraf-lebrel’ concluyó con las cuatro detenciones y con la devolución de los ocho animales a su dueño, según el balance difundido por el instituto armado. Rige, en todo caso, la presunción de inocencia de los arrestados hasta que exista una resolución judicial firme.

La Lectura Andaluza

Andalucía es tierra de galgos y de rehalas, y esa tradición cinegética y de competición convive con un marco propio de protección animal que la comunidad desarrolla desde hace más de dos décadas. Cuando se sustrae un ejemplar federado no se roba solo un animal: se ataca el trabajo de un criador, el esfuerzo de años de selección y una afición repartida por decenas de municipios de la campiña sevillana. Por eso la respuesta coordinada de la Guardia Civil en el medio rural tiene un valor que trasciende este caso concreto.

Para el lector de a pie hay una lección práctica: el microchip es, en la práctica, el DNI del perro. Sin él, ningún control puede acreditar la propiedad ni el origen del animal, y el robo se vuelve más fácil de ocultar. En un territorio tan disperso como la provincia de Sevilla, con miles de fincas y caminos alejados de los cascos urbanos, el Equipo ROCA y el resto de unidades de la Benemérita sostienen buena parte de la seguridad en el mundo rural. Y la protección animal es competencia autonómica: los registros andaluces de animales de compañía son la otra pieza de esa cadena de control.

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La proyección es judicial. Los cuatro investigados están ya a disposición de los juzgados y las próximas semanas serán decisivas para saber si la causa se amplía a más personas o a más robos cometidos con el mismo método. Mientras, en Bollullos de la Mitación y en el resto del Aljarafe, los ocho galgos recuperados han vuelto a su canil. La investigación sigue abierta. En una tierra donde el galgo es seña de identidad, cada ejemplar recuperado cuenta.