Las listas de espera de Galicia esconden una vía paralela: rechazar la privada retrasa la operación dos años

El Sergas ofrece a los pacientes un centro concertado cuando se supera el plazo legal de espera. Si lo rechazan, la ley gallega les retira las garantías de demora máxima y los saca de la lista que se publica.

Las listas de espera de Galicia esconden una vía paralela: rechazar la sanidad concertada saca al paciente del cómputo oficial.

La lista que la Xunta publica y la que no aparece en ningún sitio

Quien se niega a operarse en un centro privado con concierto con la Xunta de Galicia —el gobierno autonómico gallego, con sede en Santiago de Compostela— pasa de la lista estructural a la no estructural. Y de esa segunda, el Sergas (o Servizo Galego de Saúde, el servicio público sanitario gallego) apenas difunde nada.

La única cifra que el Gobierno gallego publica es la de la lista estructural. Al cierre de junio de 2026, la demora media para operarse era de 89,5 días, casi tres meses y unos 20 días más que un año antes. Solo el peor momento de la pandemia ofreció un dato peor: 100,8 días en junio de 2020.

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La lei de garantías de prestacións sanitarias de Galicia fija tiempos máximos según prioridad: 30 días para la prioridad 1, 90 para la 2 y sin plazo concreto de referencia para la 3. Si la espera prevista supera ese tope, el Sergas está obligado a ofrecer otro centro de la red pública o uno concertado. Si el paciente lo rechaza, las garantías quedan sin efecto.

Ahí arranca el laberinto. Rocío —nombre ficticio para proteger su identidad— recibió el día 91 de su espera una llamada del Sergas para ofrecerle un centro privado con concierto. La funcionaria le advirtió de que, si decía no, podría aguardar hasta un año y sería ‘bajo su responsabilidad’.

Al día siguiente comprobó que la aplicación móvil del Sergas ya la mostraba con cero días en lista de espera. Su demora, para el sistema, acababa de reiniciarse.

Rechazar la privada no acorta la espera: la reinicia. El paciente sale del cómputo público y entra en un limbo sin plazos ni información.

La Valedora corrige al Sergas caso a caso

sanidad pública gallega

La Valedora do Pobo (la institución equivalente al Defensor del Pueblo en Galicia) acumula resoluciones sobre este asunto. En una de ellas reprende al Sergas por el caso de una mujer con más de dos años de demora para una artrodesis vertebral, que rechazó en dos ocasiones la derivación privada siguiendo el consejo de sus médicos, partidarios de operarla en su hospital de referencia, el Álvaro Cunqueiro de Vigo.

En otro expediente, un paciente se negó a repetir en la concertada después de que una operación anterior, por el mismo motivo, y realizada en 2022, no resolviera su situación. La Valedora insiste siempre en el mismo argumento: perder la garantía del plazo máximo no borra la obligación de atender ‘en un tiempo prudencial’.

Nela Abella esperó 14 meses por una operación de varices prescrita en diciembre de 2023 con prioridad 3. Rechazó en febrero de 2024 el centro concertado que le ofrecieron en Santiago de Compostela y pasó a la lista no estructural. Para el sistema, su espera fue de 57 días. La operaron en febrero de 2025, con un año real de demora acumulado y después de que el servicio de espera quirúrgica le reconociera que no podía darle una orientación sobre cuánto tendría que aguardar.

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El Laboratorio Gallego

El PPdeG gobierna Galicia con mayorías absolutas consecutivas desde 2009, y el Ejecutivo de Alfonso Rueda ha hecho de la sanidad una de sus banderas de gestión.

Enfrente, el BNG es la primera fuerza de la oposición en un Parlamento de Galicia de 75 escaños, mientras el PSdeG, la federación gallega del PSOE, ha llevado la demora quirúrgica a buena parte de sus preguntas.

La lectura nacional es incómoda para cualquier color político. El recurso a la sanidad concertada para aliviar las listas de espera es una fórmula extendida en las comunidades gobernadas por el PP, y el modelo gallego funciona a menudo como referencia de gestión. La trampa es esta: si el paciente que rechaza la privada desaparece de las estadísticas, la cifra oficial mejora aunque la atención no mejore.

Proyección. Los próximos datos oficiales del Sergas llegarán con el cierre del segundo semestre de 2026, y las resoluciones pendientes de la Valedora seguirán marcando el ritmo. Lo que observamos en Galicia es un patrón conocido: lo que no se mide, no se corrige.

Ficha del Caso

  • El caso: Los pacientes gallegos que rechazan operarse en la sanidad concertada pasan a una lista no estructural, fuera de las estadísticas oficiales y sin garantías de plazo máximo.
  • Datos importantes: La demora media en la lista estructural era de 89,5 días al cierre de junio de 2026, unos 20 días más que un año antes. La prioridad 1 se atiende en 30 días, la 2 en 90 y la 3 sin plazo fijo. Solo junio de 2020, con 100,8 días, fue peor.
  • Resumen: La ley gallega permite ofrecer un centro concertado y retirar las garantías de tiempo máximo si el paciente lo rechaza. La Valedora do Pobo reclama al Sergas atender esos casos en un tiempo razonable.