Asturias acumula 658 MW de capacidad eléctrica disponible, la segunda mayor bolsa de España

El Principado suma 658 megavatios libres para nuevas demandas, solo por detrás de Lugo en toda España. La subestación de Cardoso, en Carreño, abre la construcción de un Anillo Central de más de 260 millones que aspira a duplicar la capacidad de la zona central.

En la red asturiana hay 658 megavatios esperando dueño, la segunda mayor bolsa de capacidad eléctrica libre de España.

658 megavatios libres en un país con las redes al límite

El dato procede del informe Redes de distribución 2026, elaborado por la Fundación Renovables, y coloca a la red de distribución del Principado en una posición poco frecuente: 658 megavatios (MW) disponibles para nuevas demandas a marzo de 2026. Solo Lugo, con 1.053 MW, presentaba una bolsa superior. Por detrás quedaban Valencia (546), Navarra (453), Madrid (435) y Murcia (413).

Asturias absorbe en torno al 11% de toda la capacidad de demanda disponible en las redes analizadas, un porcentaje que mide bien el margen del Principado. La Fundación Renovables advierte en ese mismo informe de que la infraestructura funciona como un cuello de botella para conectar nuevos proyectos y para sustituir los combustibles fósiles por electricidad. Aquí, de momento, hay sitio.

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Del atasco administrativo al primer hormigón en Carreño

Anillo Central Asturiano

El problema nacional no es que los cables trabajen al límite físico, sino que buena parte de su capacidad está comprometida en los despachos. El informe calcula una saturación del 93,9% de la capacidad de acceso a la demanda en marzo de 2026, frente al 90,3% de septiembre del año anterior. En paralelo, la capacidad disponible en las principales redes de distribución españolas cayó de 9.340 a 5.990 MW entre septiembre de 2025 y marzo de 2026, un 35,9% menos en seis meses, mientras la potencia ya ocupada subía un 5,4%, hasta 91.710 MW.

La paradoja es difícil de explicar en una conversación de barra de bar: hay unos 6.000 MW libres sobre una capacidad total controlada por las distribuidoras de alrededor de 98.000 MW, muy por encima de la demanda instantánea máxima peninsular, cercana a 40.000 MW. Alrededor del 84% de los nudos de distribución arrastra algún grado de saturación administrativa, según los datos de AELEC recogidos en el informe. Es la llamada saturación contractual: permisos reservados a proyectos que no siempre están maduros, mientras otras iniciativas se quedan sin conexión.

Asturias tiene la energía y el suelo; lo que se dirime ahora es si la red llegará a tiempo de sostener la industria que quiere volver.

Ahí entra el hormigón. Red Eléctrica ya ha comenzado las obras de la subestación de Cardoso, en Carreño, el primer paso de la construcción del Anillo Central Asturiano. La actuación supone una inversión de 26,5 millones de euros y las obras se prolongarán alrededor de 18 meses. El conjunto del anillo supera los 260 millones y, según las previsiones que manejan las administraciones, permitirá duplicar la capacidad eléctrica de la zona central del Principado, donde se concentra el grueso de la actividad industrial y urbana.

La planificación eléctrica aprobada hasta 2030 contempla en Asturias 78 nuevos puntos de conexión, nueve subestaciones nuevas y ampliaciones en otras cinco. El objetivo es duplicar la capacidad actual de la red.

Los proyectos que dependen de ello no son abstractos. ArcelorMittal necesita potencia suficiente para su horno eléctrico en Avilés, y actividades como las de Asturiana de Zinc dependen igualmente de que haya red disponible. La propia AZ vio rechazada hace dos años una solicitud de 3 MW adicionales, una decisión que retrató las dificultades del sistema.

El Pulso Territorial

Asturias encara el tramo final de una legislatura que arrancó en mayo de 2023 con el socialista Adrián Barbón al frente del Principado. El PSOE gobierna con apoyos parlamentarios en cada votación relevante dentro de la Junta General del Principado (el parlamento de la comunidad, con 45 escaños). Esa geometría convierte cualquier anuncio industrial en material electoral: el PP, primera fuerza de la oposición, y los grupos que le acompañan, con Vox y Foro Asturias en la Cámara, llevan meses reclamando más velocidad en la llegada de inversiones.

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La comparación con otras comunidades del vertical ayuda a medir la magnitud: Navarra disponía de 453 MW libres y Murcia de 413, dos territorios con parques industriales potentes y años de pelea por suelo y conexión. Asturias parte con ventaja, aunque la ventaja no es eterna. La reconversión minera y siderúrgica de los ochenta y noventa dejó un tejido dependiente de la gran industria, con ArcelorMittal como último gran bastión, y aquella lección enseñó que las oportunidades energéticas se pierden cuando nadie las enchufa.

Con las obras de Cardoso ya en marcha y 18 meses por delante, el primer tramo del anillo debería estar operativo a comienzos de 2028. Las elecciones autonómicas, previstas para 2027, llegarán antes. El riesgo es conocido y tiene dos caras: que los 658 megavatios se queden en el aire si los proyectos industriales no cristalizan, o que el atasco administrativo vuelva a cerrar la puerta a quien pide tres megavatios de más.

Ficha Autonómica

  • El caso: Asturias cuenta con 658 MW de capacidad eléctrica libre para nuevas demandas, la segunda mayor bolsa del país, mientras Red Eléctrica arranca el Anillo Central con la subestación de Cardoso, en Carreño.
  • Datos importantes: 26,5 millones de euros para Cardoso y más de 260 millones para el conjunto del anillo; 78 nuevos puntos de conexión, nueve subestaciones y cinco ampliaciones hasta 2030; saturación nacional del 93,9% de la capacidad de acceso.
  • Resumen: Las obras de Cardoso ya han comenzado y se prolongarán unos 18 meses. Asturias aspira a duplicar la capacidad de su zona central para captar electrificación industrial, hidrógeno verde, baterías y centros de datos, pero la conexión efectiva dependerá de que los proyectos maduren.