Catalá impulsa convertir en hotel de lujo un edificio fuera de ordenación en el Parque Natural de L’Albufera

El Ayuntamiento de María José Catalá reforma el PGOU para suprimir el «exceso de volumen» como motivo de fuera de ordenación. La oposición habla de un «traje a medida» para reabrir el histórico hotel, cerrado desde 2011 en la Devesa de El Saler.

Valencia mueve ficha para reabrir el Sidi Saler como hotel de lujo en el Parque Natural de L’Albufera.

El Ayuntamiento que dirige María José Catalá (PP) tramita una modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) que elimina uno de los obstáculos legales que bloqueaban cualquier intervención en el edificio. Es una mole de hormigón de seis plantas y 276 habitaciones, cerrada desde 2011 y varada en el corazón de la Devesa de El Saler.

Hablamos de un inmueble fuera de ordenación administrativa: a efectos legales, no existe. La declaración de L’Albufera como parque natural en 1986 y la Ley de Costas de 2007 convirtieron su suelo en dominio público marítimo-terrestre, mientras el PGOU de 1988 limitó las parcelas cercanas a dos alturas. El hotel tiene seis.

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La revisión del planeamiento introduce ahora un párrafo diferenciado para los edificios situados en espacios naturales protegidos. Desaparece la expresión ‘exceso de volumen’, una de las claves por las que el juzgado avaló la negativa a conceder licencias, y se habilita la posibilidad de ejecutar «obras parciales de consolidación o demolición» siempre que estén «debidamente justificadas».

El litigio que lleva una década sin resolverse

En 2018, Costas otorgó la concesión para explotar el hotel a dos fondos, Divarian Propiedad y Coral Homes, pero quedó ligada a un proyecto de rehabilitación. El Ayuntamiento, entonces en manos de Compromís y PSPV, negó las licencias de obra y actividad alegando que la reforma equivalía a una reestructuración total.

El primer pronunciamiento judicial dio la razón al consistorio. Los propietarios acudieron entonces al TSJCV —el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana— y todavía esperan resolución. En paralelo, el edificio ha cambiado de manos: el Grupo Safadi Promotora lo acaba de adquirir con un proyecto de hotel de cinco estrellas sostenible, cubiertas vegetales y restauración del sistema dunar.

El dinero cambia de manos y el planeamiento también; lo único que permanece inmóvil desde 2011 es el propio hotel.

Hace dos años, el concejal de Urbanismo, Juan Giner, defendía que la propiedad «está de acuerdo en recuperar la actividad hotelera bajo criterios de sostenibilidad». Añadía, que el estado actual de degradación «no es bueno ni para el medio ambiente ni para la Devesa».

Del Sidi Saler de Tina Turner al hotel fantasma

Parque Natural L'Albufera

Hubo un tiempo en que este edificio era el símbolo del turismo de lujo en la Comunitat. Fue el primer gran hotel de la ciudad y por sus instalaciones pasaron Tina Turner, Sting o la selección española de fútbol que se concentró en el Mundial del 82.

El cierre de 2011, fruto de una gestión caótica, lo dejó congelado en el tiempo: el mobiliario intacto, un piano de cola y una piscina convertida en charca. La pugna política, sin embargo, nunca se detuvo. La izquierda trató de acelerar su demolición. La derecha, en el poder municipal desde 2023, apuesta por resucitarlo.

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La oposición no lo ve igual. PSOE y Compromís califican la reforma de ‘traje a medida’ y advierten de un ‘atentado ecológico’ en una zona protegida que el pasado verano sufrió un incendio que quemó 36 hectáreas.

El Escenario Valenciano

Esta decisión coloca a Catalá ante uno de los debates que mejor definen la política valenciana: el pulso entre el desarrollo turístico y la protección del territorio. En el conjunto de la Comunitat, el pacto entre PP y Vox que sostiene al Consell de Juanfran Pérez Llorca desde diciembre de 2025 ha convertido el urbanismo en un terreno de fricción recurrente, y las Corts Valencianes son el escenario donde PSPV y Compromís interpelan al gobierno autonómico por este tipo de decisiones.

En clave nacional, el caso conecta con un debate que desborda Valencia. El suelo sobre el que se alza el hotel es dominio público marítimo-terrestre, competencia de la Administración General del Estado, lo que sitúa al Gobierno central en cualquier decisión sobre el futuro del inmueble. A eso se suma una pregunta compartida por buena parte del litoral español: qué hacer con las construcciones históricas atrapadas entre la protección ambiental y el paso del tiempo. El desenlace del Sidi Saler funcionará, en ese sentido, como precedente.

La mirada está puesta ahora en el próximo paso administrativo: la aprobación definitiva del PGOU, que aún debe completar su tramitación, y en la resolución pendiente del TSJCV. También en el calendario de restauración del sistema dunar, que determinará la viabilidad real del proyecto. Mientras tanto, L’Albufera sigue esperando.

Ficha del Caso

  • El caso: El Ayuntamiento de Valencia tramita una modificación del PGOU que podría desbloquear la reapertura del Sidi Saler, cerrado desde 2011 y fuera de ordenación, dentro del Parque Natural de L’Albufera.
  • Datos importantes: 276 habitaciones y seis plantas; parque natural desde 1986; Ley de Costas de 2007; sentencias que avalaron la negativa a dar licencias; incendio de 36 hectáreas el pasado verano.
  • Resumen: La reforma suprime el ‘exceso de volumen’ como criterio de fuera de ordenación y abre la vía a la actividad hotelera, mientras PSOE y Compromís denuncian un ‘traje a medida’.