La misión ONU Colombia, a examen: la prórroga que decide el rumbo del proceso de paz

El Consejo de Seguridad debate estos días si mantiene su presencia en el país después del 31 de octubre. El Gobierno colombiano no rechaza la continuidad, pero quiere revisar funciones, y España tiene intereses directos en juego.

Quedan menos de tres semanas para que la misión de la ONU en Colombia llegue a su fecha límite. Y este lunes, en Nueva York, empieza a jugarse su continuidad.

Un informe decisivo con el reloj corriendo

La Misión de Verificación de Naciones Unidas lleva este lunes ante el Consejo de Seguridad su primer informe bajo el Gobierno de Abelardo De La Espriella. Es un documento técnico de seguimiento del acuerdo de paz firmado en 2016 con la extinta guerrilla de las FARC, pero llega cargado de significado: el mandato en vigor expira el 31 de octubre.

Traducido: o se prorroga la presencia internacional, o Colombia se queda sin los ojos que vigilan la implementación de lo pactado. Y el asunto no es cosmético. Las FARC desaparecieron como guerrilla, pero el conflicto se ha agudizado en los últimos años y las estructuras criminales que ocuparon su lugar, muchas herederas directas de aquellas redes, se han fortalecido.

Publicidad

Para buena parte de la comunidad internacional, eso significa que el país sigue en conflicto y que el acompañamiento es más necesario que nunca. En las próximas semanas, el mismo Consejo que este lunes escucha el informe debatirá y votará si la misión sigue viva después del 31 de octubre. Esta jornada no habrá decisión: será otra sesión.

El pulso con De La Espriella y lo que se juega España

La gran incógnita es la postura del nuevo Gobierno colombiano. Fuentes diplomáticas consultadas por El Tiempo apuntan a que la Presidencia no descarta mantener la misión, pero quiere revisar algunas de sus funciones. El embajador de Colombia ante la ONU, Mauricio Gaona, lo resumió así: ‘No es un tema contra las Naciones Unidas, sino un tema sobre cómo parte de muchas personas de Naciones Unidas hacían una descripción del proceso de paz’.

De La Espriella ONU

El informe insiste en un punto incómodo. La Misión ha trasladado al Gobierno su preocupación por la financiación y la incertidumbre institucional, y ha subrayado la importancia de que prosigan los esfuerzos de reincorporación. También lo han planteado funcionarios de la ARN, la Agencia para la Reincorporación y la Normalización, la entidad que gestiona el regreso a la vida civil de los excombatientes.

La prórroga no solo afecta a Colombia: de ella depende el aval internacional del acuerdo de 2016.

Y aquí es donde España entra en la ecuación. Lo que ocurra con la verificación en Colombia tiene traducción directa en Madrid: es uno de los destinos preferentes de la inversión española en América Latina, con presencia consolidada de compañías como Telefónica, Repsol o BBVA. A eso se suma una comunidad colombiana en España que figura entre las más numerosas de Europa.

Hoy, 12 de octubre, Día de la Hispanidad, la coincidencia no es menor. España aporta dinero y capital político a ese proceso: contribuye al fondo fiduciario de la Unión Europea para Colombia, el instrumento con el que Bruselas financia la paz, y cuando el Consejo de Seguridad puso en marcha el mecanismo de verificación, en enero de 2016, lo hizo con España sentada a la mesa como miembro no permanente. Ese aval puede quedar cojo en pocas semanas.

Publicidad

Lo que enseñan otras misiones de verificación

Las misiones de verificación no se apagan de golpe: lo hacen cuando la política deja de sostenerlas. La ONU acompañó los acuerdos de paz de Guatemala durante casi una década y cerró su misión en 2004, con el conflicto transformado pero sin resolver. El patrón se repite: el mandato se renueva mientras las partes lo quieren y se retira cuando estorba a alguien.

En Colombia hay un matiz que conviene no perder de vista. El Consejo de Seguridad ha venido renovando el mandato año tras año desde 2016 y hasta ahora lo ha hecho sin grandes fracturas internas, algo poco habitual en un órgano dividido por la guerra de Ucrania y por Oriente Próximo. Que esa continuidad se rompa ahora sería la señal más clara de que el proceso entra en otra fase.

Para España, lo que viene es un compás de espera. La votación del Consejo antes del 31 de octubre es el primer frente. El segundo es el alcance del nuevo mandato: si sus funciones se recortan, el acompañamiento será más político y menos operativo, y la carga de la reincorporación recaerá más en la cooperación internacional, donde Bruselas y Madrid figuran entre los principales contribuyentes.

El tercero es la relación bilateral con un Gobierno colombiano que revisa todo lo heredado. Y una última clave, sin dramatismo: el proceso no se cae por un informe, pero pierde músculo cuando el aval internacional se apaga.

📌 Ficha del Caso

  • Ficha sobre el caso: La Misión de Verificación de la ONU presenta su primer informe bajo el Gobierno de Abelardo De La Espriella con el mandato a punto de expirar.
  • Datos importantes: El mandato vence el 31 de octubre de 2026 y la votación llega en semanas. España contribuye al fondo fiduciario de la UE para Colombia.
  • Resumen: Si la prórroga se recorta o desaparece, España pierde influencia y respaldo institucional en un país clave para su inversión en América Latina.