Vigo se suma a la ola de acampadas por la vivienda con una concentración vecinal que ha acabado ocupando la Alameda.
Una quincena de tiendas de campaña y un punto de partida: así ha llegado la protesta a la Alameda
La reivindicación arrancó este lunes en El Marco, en la céntrica calle Príncipe, donde un grupo de vecinos se concentró para exigir una vivienda digna y libre de especulación. La convocatoria no aspiraba a más. Terminó derivando en una acampada en toda regla.
Desde allí, los participantes se desplazaron hasta la Alameda de Vigo, la plaza más céntrica de la ciudad, donde ya se han levantado alrededor de una quincena de tiendas de campaña. De momento, no hay previsión de desalojo. La ocupación avanza sin prisa, sin portavoces oficiales y sin interlocución con el Ayuntamiento.
La chispa fue Maricarmen, una octogenaria desahuciada de su piso en Madrid que falleció la semana pasada en el hospital. Su caso ha convertido una protesta de barrio en un símbolo de alcance nacional y ha llevado el nombre de una sola persona a la pancarta de media España.
De Vigo a Madrid: una marea de protestas que interpela a la Xunta y al Gobierno central
Lo que ocurre en la Alameda de Vigo no es un hecho aislado. La ciudad se ha sumado a las acampadas que ya recorren varias capitales españolas, un fenómeno que traslada al espacio público el problema más candente del país. Ya no se discute en los despachos. Se discute en la calle.
La vivienda ha dejado de ser un debate de despacho para convertirse en una acampada a pie de calle, de Madrid a Vigo.
En Galicia, el asunto interpela directamente a la Xunta de Galicia (el gobierno autonómico con sede en Santiago de Compostela), titular de las competencias de vivienda a través de la Consellería de Vivenda. También al PSdeG (la federación gallega del PSOE) y al BNG (el Bloque Nacionalista Galego), que han colocado la política de vivienda en el centro de su oposición parlamentaria. Y, por supuesto, al conjunto del PP, que gobierna la comunidad y aspira a hacerlo en España.
El pulso no es nuevo. Vigo ya fue uno de los epicentros gallegos del movimiento antidesahucios durante la crisis de 2008, cuando la Plataforma de Afectados por la Hipoteca desplegó su actividad en la ciudad. La diferencia, quince años después, es el marco: entonces se protestaba contra los desahucios; ahora, también contra el precio del alquiler y de la compra. El Instituto Galego de Estatística convierte cada trimestre ese malestar en cifras que pocos discuten.
El Laboratorio Gallego
Galicia es, una vez más, un termómetro útil para leer lo que viene. El PPdeG gobierna la Xunta con mayorías absolutas consecutivas desde 2009, y la vivienda figura entre sus competencias más sensibles. El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, no se ha pronunciado por ahora sobre la acampada, según la información disponible. Cualquier respuesta que dé su gobierno marcará el tono de la derecha en un asunto que ya incomoda en toda España.
La dimensión nacional es evidente. La ola de acampadas presiona a la vez al Gobierno de Pedro Sánchez, responsable de la política estatal de vivienda, y al PP de Alberto Núñez Feijóo, que sigue el asunto desde Madrid con la vista puesta en el ciclo electoral. En Galicia, ese doble juego se mira con lupa: el PPdeG gestiona una comunidad donde el BNG y el PSdeG usan la vivienda para erosionar su mayoría. La contradicción es fina. Cada promesa nacional del PP se contrasta con lo que la Xunta hace o deja de hacer en su propio territorio.
La incógnita es si el movimiento mantiene el pulso cuando baje el ruido mediático y si la Xunta responde con medidas concretas o deja que la protesta se apague sola. De momento, una quincena de tiendas resiste en el centro de Vigo sin fecha de salida y sin interlocutores claros. El pulso queda abierto, a la espera de que las administraciones muevan ficha.
Ficha del Caso
- El caso: Un grupo de vecinos inicia una acampada por la vivienda en la Alameda de Vigo, sumándose a las protestas que recorren España tras la muerte de Maricarmen, la octogenaria desahuciada en Madrid.
- Datos importantes: Una quincena de tiendas de campaña en la Alameda; la protesta arrancó en El Marco, en la calle Príncipe; sin previsión de desalojo por el momento.
- Resumen: Vigo se suma a una ola nacional de acampadas por la vivienda que presiona a las administraciones, con la Xunta como titular de las competencias autonómicas y el PPdeG como fuerza gobernante.

