La Guardia Civil mantiene la vigilancia marítima en el litoral de Murcia ante la llegada continuada de pateras y taxi-pateras. Las patrullas del Servicio Marítimo continúan interceptando embarcaciones cada uno o dos días, en una secuencia que no ha cesado desde el pasado verano.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ocurre? La Guardia Civil mantiene la vigilancia marítima en el litoral de Murcia ante la llegada continuada de pateras y taxi-pateras.
- ¿Dónde y cuándo? En el litoral de Cartagena, Águilas, Mazarrón y La Unión, con intercepciones registradas durante septiembre y octubre de 2026.
- ¿Qué resultado? Más de 230 personas interceptadas y rescatadas en las últimas semanas y un fallecido confirmado el 23 de septiembre.
Intercepciones cada uno o dos días en el litoral de Cartagena
La última llegada registrada, según la Delegación del Gobierno, se produjo el pasado lunes en el punto de desembarco de El Gorguel, en Cartagena, donde las patrullas comisionadas a Portmán y La Unión interceptaron dos embarcaciones con 43 y 44 personas a bordo.
En total, fueron trasladadas hasta Cartagena 73 hombres, 2 mujeres y 12 menores, atendidos por la Cruz Roja y entregados a la Policía Nacional para iniciar los trámites de devolución. Cuatro días antes, las patrullas de El Algar y Cabo de Palos interceptaron otras dos embarcaciones con 38 y 45 personas.
El 26 de septiembre, la Guardia Civil interceptó, rescató y auxilió a 52 inmigrantes que habían llegado en condiciones precarias a las costas de Águilas, Mazarrón y Cartagena en seis embarcaciones diferentes. Tres días antes, el 23 de septiembre, el aviso de un crucero permitió rescatar a 16 personas y confirmar el fallecimiento de uno de los ocupantes.
El refuerzo de medios y el debate sobre la frontera marítima
El delegado del Gobierno, Francisco Lucas, ha defendido que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad cuentan con los medios necesarios y ha anunciado la incorporación de la patrullera Río Ulla para reforzar a la Guardia Civil. Las asociaciones profesionales del instituto armado sostienen, en cambio, que ese refuerzo todavía no se traduce en el terreno.
La asociación Jucil ha advertido de que la costa de Cartagena se está convirtiendo en la «nueva costa andaluza» para organizaciones presuntamente dedicadas al tráfico de drogas y de seres humanos, que operan con taxi-pateras. El sindicato califica de «ficción institucional» las palabras del delegado, mientras que la AUGC apunta a un agotamiento entre las patrullas encargadas de las intercepciones, los traslados y las revisiones médicas de los ocupantes.
Las patrullas del Servicio Marítimo de la Guardia Civil han interceptado y rescatado a más de 230 personas en aguas de Murcia en apenas tres semanas.
Jucil tambien ha cuestionado la gestión de la flota marítima y ha señalado que, en lugar de incorporar embarcaciones adaptadas a la agresividad de las redes, se han trasladado patrullas de otras provincias, como Cádiz y Barcelona, y se ha reparado a toda prisa la embarcación S-40 tras dejar a la Región con la mitad de su flota averiada en pleno agosto.
En el terreno político, el pleno del Ayuntamiento de Cartagena aprobó por unanimidad el pasado 10 de septiembre una moción que instaba al Ministerio del Interior y a la Delegación del Gobierno a dotar con más medios humanos, marítimos y tecnológicos a la Guardia Civil y a la Policía Nacional del municipio. El delegado del Gobierno ha rechazado acudir a la comparecencia que el Partido Popular logró aprobar en comisión parlamentaria de la Asamblea Regional.
El Contexto Operativo
El último barómetro del Centro de Estudios Murciano de Opinión Pública (CEMOP) situó la inmigración como la principal preocupación de los murcianos, con 16,3 puntos, por delante de la vivienda (15,9). El dato mide la presión que soporta la frontera marítima de la Región y el volumen de trabajo que asume cada día el Servicio Marítimo de la Guardia Civil, encargado de interceptar las embarcaciones y de rescatar a sus ocupantes.
En lo que va de otoño, las patrullas del instituto armado han interceptado y rescatado a más de 230 personas en aguas murcianas, una labor que se mantiene pese al desgaste de medios denunciado por las asociaciones profesionales.
Según el secretario provincial de la AUGC en Murcia, Juan García, las llegadas se han duplicado respecto al año anterior y se repiten a un ritmo de dos pateras diarias, con una mezcla creciente de taxi-pateras y cayucos. Las embarcaciones empleadas por las redes alcanzan una potencia superior a la de las planeadoras disponibles, lo que obliga a coordinar el helicóptero con las lanchas para poder detenerlas con seguridad.
Las redes que operan en la zona han mostrado capacidad para adaptar sus rutas y sus puntos de desembarco, rotando entre El Gorguel, Cala Reona, Portmán y La Unión, según los episodios registrados en las últimas semanas. Esa movilidad obliga a las patrullas a repartir sus medios a lo largo de un litoral extenso y a mantener una coordinación constante entre las unidades terrestres y el Servicio Marítimo. La Delegación del Gobierno sostiene que el dispositivo es suficiente y mantiene activa la vigilancia marítima sobre el litoral.

