La Guardia Civil de Ourense rastrea móviles económicos en varios incendios forestales y acumula ya más de 20 investigaciones abiertas.
Ourense acumula 20 investigaciones y 16 fuegos esclarecidos desde agosto de 2025
Las pesquisas arrancan en agosto de 2025, cuando la provincia vivió los peores incendios de su historia. Desde entonces, el Instituto Armado ha esclarecido 16 fuegos y ha puesto a 11 personas a disposición judicial, dos de ellas en prisión provisional. La Comandancia de Ourense mantiene abiertas las diligencias bajo un hermetismo absoluto.
El abanico de causas es amplio: imprudencias, venganzas vecinales y piromanía. Sin embargo, los investigadores han detectado indicios que apuntan en otra dirección. Detrás de algunos de estos siniestros podrían esconderse motivaciones económicas, una hipótesis que la Guardia Civil maneja sin haber desvelado todavía su naturaleza exacta.
El teniente coronel Rafael Berguillo, jefe de la Guardia Civil en la provincia, describió este escenario como un cambio de paradigma durante los actos del Día del Pilar, celebrados este lunes en Ourense. Berguillo instó al resto de instituciones implicadas en la lucha contra el fuego a colaborar de forma estrecha con el Instituto Armado. La Comandancia trabaja, además, en una operación coordinada a nivel internacional de la que no han trascendido detalles.
La vigencia de las investigaciones sobre los fuegos de 2025 quedó patente el pasado 28 de julio. Ese día, la Guardia Civil detuvo a un vecino de Monterrei de 63 años como presunto autor de un incendio en la parroquia de Vilar de Cervos, en Vilardevós. El fuego se originó el 13 de agosto de 2025 y obligó a confinar dos poblaciones antes de calcinar 1.800 hectáreas. Los motivos que habrían llevado al detenido a provocarlo siguen sin conocerse.
Los incendios de Ourense ya no se investigan solo como imprudencias o venganzas: la Guardia Civil persigue una trama de intereses económicos que aún no ha desvelado.
La pesquisa se cruza con el debate sobre el modelo forestal gallego
Galicia es una de las comunidades con mayor siniestralidad de España, y Ourense concentra buena parte de los fuegos de interior. El minifundio, la dispersión de las aldeas y una masa forestal sin gestión ordenada explican esa vulnerabilidad. La investigación es la última fase del ciclo: antes están la prevención y la extinción, que cada verano moviliza a cientos de efectivos. La Xunta de Galicia coordina ambos frentes a través de la Consellería do Medio Rural.
El cambio de paradigma que describe Berguillo tiene que ver con eso. Si detrás de los fuegos hay un móvil económico, el incendio deja de ser un accidente o un delito aislado y se convierte en un negocio. Eso cambia el enfoque policial y, de paso, el político. La operación internacional que coordina la Comandancia apunta en esa dirección, aunque la Guardia Civil no ha ofrecido más información.

El PPdeG sostiene que el sistema gallego de extinción, profesionalizado y con medios aéreos propios, es uno de los más eficaces del país. El PSdeG reclama, en cambio, más inversión en prevención y en ordenación del territorio, y advierte de que sin gestión de la biomasa los fuegos seguirán repitiéndose. El debate, recurrente cada verano, vuelve ahora con un ingrediente nuevo: la sospecha de que alguien pueda estar lucrándose con el fuego.
El Laboratorio Gallego
El caso de Ourense ilustra algo que en Galicia se conoce bien: los incendios son, además de una catástrofe, un asunto político de primer orden. La Xunta, gobernada por el PPdeG con mayoría absoluta desde 2009, ha hecho de la gestión de emergencias una seña de identidad. El BNG, primera fuerza de la oposición, y el PSdeG llevan años reclamando un cambio de modelo que priorice la prevención sobre la extinción.
La dimensión nacional es evidente. El PP ha presentado el modelo gallego de gestión de incendios como referencia para otras comunidades, y el resultado de estas investigaciones puede convertirse en un argumento de doble filo. Si se confirma que hay tramas económicas detrás de los fuegos, la pregunta ya no será solo cómo se apaga el fuego, sino quién se beneficia de que empiece.
La proyección es clara. La Comandancia de Ourense seguirá con sus pesquisas bajo secreto, y la operación internacional podría deparar novedades en las próximas semanas. Mientras tanto, el Parlamento de Galicia afrontará un otoño en el que la política forestal volverá a estar sobre la mesa. En Galicia, el fuego nunca es solo fuego.
Ficha del Caso
- El caso: La Guardia Civil de Ourense investiga más de una veintena de incendios forestales y rastrea posibles móviles económicos detrás de algunos de ellos.
- Datos importantes: Más de 20 investigaciones desde agosto de 2025, 16 fuegos esclarecidos, 11 personas a disposición judicial y dos en prisión provisional. El 28 de julio de 2026 fue detenido un vecino de Monterrei por un fuego de 1.800 hectáreas originado el 13 de agosto de 2025.
- Resumen: La sospecha de intereses económicos reabre el debate sobre el modelo forestal gallego y su proyección en la política nacional.

