4Noches que no bajan: las mínimas altas que impiden el descanso
El episodio cálido que marcó octubre no fue solo cosa del termómetro diurno. Según el avance climatológico de la AEMET, la temperatura media sobre la España peninsular se situó en 16,7 °C, 2,1 °C por encima del periodo de referencia 1991-2020, pero el comportamiento de las mínimas resulta especialmente revelador: quedaron 1,6 °C por encima de la media y, en ocho estaciones principales, la media de las mínimas diarias fue la más alta jamás registrada en un mes de octubre. El organismo subraya que el largo episodio cálido que se extendió entre el 12 y el 25 de octubre, con su pico en torno al día 22, tuvo su origen principal en unas temperaturas nocturnas anormalmente elevadas, y que se rompió de forma brusca el día 26, cuando las mínimas cayeron casi seis grados.
Eso se tradujo en noches tropicales —mínima que no baja de 20 °C— en pleno otoño. La madrugada del 23 de octubre València firmó 23,2 °C, su registro más alto a esas alturas del año y solo por detrás del 1 de octubre de 2013; Alicante anotó 22,3 °C, su noche más cálida de un mes de octubre, y Castelló encadenó dos noches tropicales después del día 20, algo que no había ocurrido nunca. Ibiza no bajó de 23,3 °C y Benidorm de 23,1 °C. Con el Mediterráneo aún a unos 24 °C y aire cálido entrando desde el norte de África, la cuenta anual se dispara: València sumaba 112 noches tropicales, a una del récord de 2022, y Alicante superó por primera vez el centenar. Sin ese descenso nocturno, el cuerpo no se recupera del calor acumulado durante el día y el descanso se resiente.

