Los precios PPA en Europa suben un 5% en septiembre y la contratación rebota hasta 1,2 GW en 25 acuerdos, más del triple de la capacidad anunciada en agosto. Detrás está el gas.
El índice EURO Composite sube un 5% con el gas como referencia de precio
El dato lo firma Pexapark, la consultora suiza cuyo índice EURO Composite se ha convertido en la referencia para medir el valor razonable de los contratos de compraventa de energía (PPA) a diez años en el continente. El indicador cerró septiembre con un alza del 5%, empujada por los precios forward de la electricidad y por el encarecimiento del gas. Cada euro que sube el gas se traslada, con retraso, al precio que un promotor puede exigir por su producción a una década.
Por países, el reparto deja una foto desigual:
- Reino Unido: +10,9%, el mayor incremento mensual.
- Italia y Polonia: +6,9% en ambos casos.
- Países nórdicos (+4,3%) y Países Bajos (+4,1%).
- Alemania (+3,6%) y Francia (+3,1%), las subidas más contenidas.
- España (-3,5%) y Portugal (-1,4%), las dos únicas caídas.
La lectura es directa: donde el mercado eléctrico a plazo se tensa, el promotor recupera poder de negociación. Donde no, lo pierde.
Iberia rema en contra: España cae un 3,5% y Portugal un 1,4%
La península ibérica fue la excepción en un mes de subidas casi generalizadas. Los precios de los contratos PPA renovables cayeron un 3,5% en España y un 1,4% en Portugal, según el mismo informe mensual. El diferencial con el resto del continente es el más amplio del año.
La excepción ibérica no es una anomalía menor: mientras medio continente paga más por asegurarse energía, España y Portugal la firman más barata que hace un mes.
Dos movimientos técnicos explican parte del resto del índice. En Dinamarca, Pexapark recalibró los valores razonables después de que los compradores elevaran los descuentos por riesgo aplicados a su precio: el ajuste recortó unos 5 euros por MWh el valor base a diez años de los contratos que arrancan en 2028, aunque la revisión al alza de las curvas de captura compensó en parte el golpe en los acuerdos pay-as-produced. En Polonia, la actualización de la curva horaria elevó el valor adicional que captura el solar asociado a baterías.
Cuando el comprador sube el descuento por riesgo, el precio del PPA baja aunque el mercado eléctrico no se mueva un solo euro.

La contratación rebota a 1,2 GW: 25 acuerdos y el 92% en manos corporativas
El verano frenó la firma de contratos. Septiembre la reactivó. Se anunciaron 25 acuerdos que suman cerca de 1,2 GW, frente a los 14 contratos y 335 MW de agosto. Más operaciones y casi cuatro veces la capacidad.
Quien manda es el comprador corporativo. Las empresas firmaron 21 de esos 25 contratos, con cerca de 1,1 GW que representan el 92% de la capacidad anunciada. El mayor fue Google, con un acuerdo a 22 años y 507 MW que apoya la extensión de la actividad de la central nuclear finlandesa de Loviisa. En Italia, que lideró el número de operaciones con siete acuerdos, Amazon firmó un PPA virtual de 156 MW sobre el proyecto agrivoltaico Big Fish, en Sicilia.
Por tecnología, la eólica terrestre se impuso por un margen mínimo: 281 MW frente a los 276 MW del solar. Los proyectos fotovoltaicos con batería añadieron 167 MW más, señal de que la hibridación con almacenamiento deja de ser excepción y pasa a ser argumento de venta.
📊 Impacto ecológico en cifras
- Capacidad contratada: 1,2 GW en 25 acuerdos durante septiembre, frente a los 335 MW de agosto.
- Peso corporativo: 21 acuerdos y cerca de 1,1 GW firmados por compradores empresariales, el 92% del total anunciado.
- Flexibilidad: 16 contratos flexibles por 2,1 GW y 4,7 GWh, más del doble que en agosto.
- CO2 evitado: no detallado en la fuente oficial, que no publica la huella asociada a los acuerdos anunciados.
Los contratos flexibles reescriben el manual: 2,1 GW y récord de PPA híbridos
La otra noticia del mes está en la estructura, no en el precio. Los contratos de energía flexible (FPA) alcanzaron los 16 acuerdos, con unos 2,1 GW y 4,7 GWh contratados, frente a los 869 MW y 2,4 GWh de agosto. Cuatro fueron acuerdos de tipo tolling, que suman 925 MW, incluido un contrato a diez años y 400 MW entre Statkraft y Greenvolt, el primero de estas características anunciado en Polonia.
Los PPA híbridos, que combinan generación y batería, firmaron su mejor mes hasta la fecha con tres operaciones y cerraron el mejor trimestre registrado. El caso más ilustrativo es el de Zelestra y el acerero alemán Salzgitter: 147 MW solares más una batería de 79 MW y 237 MWh cargada exclusivamente con la producción de esas plantas. En Alemania, Statkraft cerró un acuerdo con Wattmanufactur; en España, Shell firmó un PPA sobre el proyecto Arcos de la Frontera, de Abei Energy.
Qué revela este septiembre sobre la transición energética
Este es el mercado que la política energética española mira con lupa, porque fija el coste al que se financian los parques que aún no existen. Y aquí aparece la letra pequeña. Que el precio suba porque el gas sube no es una buena noticia para la transición: significa que la energía limpia sigue fijando su valor a plazo con el fósil como referencia. La cobertura mejora, con contratos más largos y más sofisticados, pero la indexación al gas sigue ahí. Eso es lo que habría que romper.
El otro cambio de fondo está en quién compra. Empresas como Google, Amazon o Salzgitter firman a diez, quince y veinte años para justificar el origen de su electricidad ante sus accionistas y ante el regulador, con la CSRD y la Taxonomía Verde apretando. El acero entra por otra vía: no busca imagen, busca blindar su coste eléctrico. Ese es el efecto dominó que mueve el sistema: cuando un fabricante firma a largo plazo, arrastra a a su cadena de suministro a hacer lo mismo.
La duda razonable está en Iberia. Un mercado con precios a plazo a la baja puede ser una oportunidad para el industrial que no ha cerrado su contrato; también puede ser señal de que el promotor español captura menos valor por su energía. Quien tenga un proyecto en cartera y espere el momento óptimo, ojo con el dato: el diferencial con el norte de Europa se ha abierto, no cerrado.
🌍 El Impacto Real para el Futuro
- Beneficio medible: 1,2 GW de capacidad renovable contratada a largo plazo en un solo mes, casi cuatro veces más que en agosto.
- Modelo que cambia: el PPA plano de diez años pierde peso frente a estructuras flexibles, híbridas y con suelo de ingresos, más ajustadas al riesgo real.
- Para las próximas generaciones: cada contrato a veinte años reduce la exposición del sistema al gas y asegura ingresos estables para financiar nueva potencia limpia.
