EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? La patronal del metal valenciana cifra en 2.000 los puestos de electricista sin cubrir en la provincia de Valencia y activa cursos homologados de electricidad y fontanería con vocación de incorporar mujeres.
- ¿Quién está detrás? FEMEVAL, con el respaldo de una convocatoria de Labora dotada con 4,1 millones de euros y cofinanciación del Fondo Social Europeo Plus.
- ¿Qué impacto tiene? El sector metalúrgico valenciano acumula 22.500 vacantes y calcula que necesitará 35.000 profesionales más en cinco años.
La falta de electricistas en Valencia ya suma 2.000 puestos sin cubrir, según la patronal metalúrgica FEMEVAL.
Solo en la provincia de Valencia hay unos 2.000 puestos de electricista sin cubrir, y la cifra sube a 5.000 profesionales si se suman fontanería, climatización, instalaciones fotovoltaicas y protección contra incendios. La Federación Empresarial Metalúrgica Valenciana (FEMEVAL) lleva tiempo avisando de lo mismo. En fontanería, el déficit ronda los 1.500 profesionales. Las cifras no cierran con la demanda.
Los números que el metal valenciano no consigue tapar
En el conjunto de la Comunitat Valenciana, la patronal metalúrgica cifra en 22.500 las vacantes del sector y calcula que en cinco años harán falta 35.000 profesionales más. El envejecimiento de las plantillas y la falta de relevo generacional explican buena parte del desajuste. La revisión que hace la propia federación es incómoda: no estamos ante un problema coyuntural, sino ante la foto fija de un mercado laboral que empuja a los perfiles técnicos hacia otras actividades.
Este miércoles, FEMEVAL celebra en València la entrega de sus XXIV premios, con galardones para la patronal valenciana CEV y para empresas como Instalaciones Morant, Met Tecno, Infortisa, Maf Roda Agrobotic, Lemar Leben y Autorecambios Vilber. El acto es la cara amable de un asunto que la federación describe como estructural. Detrás de los aplausos queda una cuenta pendiente: quién ocupará los talleres y las instalaciones cuando se jubile la plantilla actual.
Una convocatoria de 4,1 millones para cambiar el perfil del alumnado

En las próximas semanas, la federación pondrá en marcha cursos con titulaciones homologadas en electricidad y fontanería para los que espera contar con bastantes mujeres, ex alumnas de otras formaciones previas. “Difundimos los cursos para que venga cualquiera, hombre o mujer. Con ellas cuesta llenar los cursos”, advierte Raquel Carracedo, responsable de formación de la patronal. La demanda, dice, es alta. El perfil del alumnado, casi siempre el mismo.
Los nuevos cursos no parten de cero. En mayo, unas 15 mujeres se formaron en fontanería en una iniciativa liderada por la Asociación de Empresarias y Profesionales de Valencia junto a la Federació Dones Progressistes. En septiembre llegó un curso de electricidad impulsado por Cruz Roja, cofinanciado por el Fondo Social Europeo Plus e impartido en el centro de formación de Alaquàs. La palanca definitiva es la convocatoria específica de oficios que Labora, el Servicio Valenciano de Empleo, ha publicado por primera vez, dotada con 4,1 millones de euros para acciones formativas dirigidas prioritariamente a personas desempleadas.
Faltan 2.000 electricistas en la provincia de Valencia y sobran estereotipos sobre quién debería ocupar esos puestos.
La brecha de género del mercado laboral valenciano ayuda a entender por qué esos cursos tardan en llenarse. Según los datos de CCOO-PV de 2026, el 86,2% de las trabajadoras valencianas se concentran en el sector servicios, mientras que la industria solo acoge el 10,4% de la ocupación femenina. Entre los hombres, ese peso industrial asciende al 22,4%. Oficios como la electricidad, la climatización, la fontanería, y la reparación de ascensores siguen siendo, en la práctica, territorios masculinizados.
El Escenario Valenciano
La convocatoria de Labora, la primera específica de oficios que publica el servicio de empleo dependiente del Consell de Pérez Llorca, introduce un criterio distinto en las políticas activas de empleo autonómicas: financiar primero aquello que el tejido productivo dice que le falta. La patronal del metal lleva años reclamando ese giro y ahora lo tiene por escrito en las bases de una convocatoria. El resto es gestión: cuántos cursos se conceden, cuántos alumnos acaban titulados y cuántos firman un contrato después.
El problema no se agota en la frontera autonómica. Las políticas activas de empleo se reparten entre el Servicio Público de Empleo Estatal y los servicios autonómicos, y los fondos europeos que cofinancian parte de esta formación enlazan el caso valenciano con una preocupación compartida por buena parte de las regiones industriales del continente: la falta de perfiles técnicos como cuello de botella de la reindustrialización. Las estadísticas de ocupación industrial del INE permiten seguirle la pista a un desajuste que no es exclusivamente local.
Las próximas citas son claras. En las próximas semanas arrancan los cursos homologados de electricidad y fontanería, con la vista puesta en las alumnas de las ediciones anteriores. La convocatoria de Labora seguirá resolviendo solicitudes a lo largo del ejercicio y el sector ya proyecta que en cinco años necesitará 35.000 profesionales más. Hoy, en València, los premios de FEMEVAL ponen alfombra roja a unos oficios que buscan relevo.
Ficha del Caso
- El caso: La patronal del metal valenciana alerta de un déficit estructural de perfiles técnicos y activa formación homologada para incorporar mujeres a electricidad y fontanería.
- Datos importantes: 2.000 puestos de electricista sin cubrir en la provincia de Valencia; 22.500 vacantes en el sector metalúrgico de la Comunitat Valenciana; convocatoria de Labora dotada con 4,1 millones de euros; 35.000 profesionales adicionales previstos en cinco años.
- Resumen: El desajuste entre oferta formativa y demanda industrial tensiona el mercado laboral valenciano y presiona al sistema público de empleo, tanto autonómico como estatal.
