Eva Granados será la número 2 del PSC y Mireia Ingla la de ERC en las listas del 29N por Barcelona

El PSC sitúa a la secretaria de Estado de Cooperación en el número dos de la candidatura de Hereu, y ERC coloca a la exalcaldesa de Sant Cugat detrás de Rufián. El Consejo Nacional socialista valida sus listas este viernes y ERC cerrará las suyas el 20 de octubre.

El PSC y ERC perfilan ya sus candidaturas por Barcelona para las elecciones del 29N. Los socialistas colocan a la secretaria de Estado de Cooperación Internacional, Eva Granados, en el número dos, mientras que los republicanos sitúan a la exalcaldesa de Sant Cugat del Vallès, Mireia Ingla, justo por detrás de Gabriel Rufián. Dos nombres que fijan la estrategia de ambos partidos en uno de los feudos decisivos de estos comicios.

La lista del PSC por Barcelona la lidera el ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu. Su número dos recae en una figura de largo recorrido orgánico, curtida en la Federación del Baix Llobregat, que ha propuesto incorporar también a la exministra de Transportes Raquel Sánchez y al diputado José Zaragoza. La agrupación de Horta-Guinardó apuesta, en paralelo, por el delegado del Govern espanyol en Catalunya, Carlos Prieto.

Del Baix Llobregat a Madrid: la operación de Hereu

La candidatura socialista se cerrará este viernes, cuando el Consejo Nacional del PSC valide la propuesta definitiva. Montse Mínguez queda como número uno por Lleida. Lo relevante no es tanto el reparto de puestos como lo que revela: el partido ata a su lista un nombre, el de Granados, con peso específico en la Administración central y reconocimiento dentro del aparato.

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Para los socialistas, la presencia de Granados en el número dos tiene una lectura doble. Por un lado, blinda la candidatura con una figura de gestión. Por otro, deja sobre la mesa la pregunta que siempre sobrevuela este tipo de operaciones: qué margen real tiene el PSC para decidir sus propios equilibrios sin que Moncloa meta la cuchara. Hoy, la respuesta que se desprende de las listas es clara: el partido y el Gobierno central caminan con la misma coreografía.

ERC reserva la cúpula de su lista a la órbita de Junqueras

La lista de ERC por Barcelona llevará a Mireia Ingla en el segundo puesto, por detrás de Gabriel Rufián. Ingla fue alcaldesa de Sant Cugat del Vallès entre 2019 y 2023, es abogada, y ha sido la persona encargada de la investigación interna sobre los carteles contra los Maragall. Su designación no es neutra.

La Ejecutiva Nacional republicana ha propuesto además a Jordi Albert como número tres y a Laura Pelay como número cuatro. Albert es diputado en el Parlament desde 2018 y portavoz adjunto del grupo, con pasado de concejal en la oposición en Sant Andreu de la Barca. Pelay es vicesecretaria general de Món del Treball, Economia, Llengua, Ciutadania i Partit Obert de ERC y concejala en el Ajuntament de Vilafranca del Penedès. Los tres comparten perfil municipal y cercanía a Oriol Junqueras.

Las listas del 29N no se cierran con nombres sueltos, sino con equilibrios internos: quien controla la cúpula controla el grupo parlamentario que vendrá.

Lo que la composición de listas anticipa del 29N

El diseño de las candidaturas republicanas manda un mensaje interno antes que externo. Los cuatro primeros puestos por Barcelona quedan en manos de perfiles municipales y próximos a la dirección de ERC. Eso refuerza el control del aparato sobre el futuro grupo parlamentario en Madrid, pero también deja poco espacio a las voces que reclaman más pluralismo en el seno del partido.

El episodio de los carteles contra los Maragall sigue siendo el precedente incómodo. Que la persona que pilotó la investigación interna, Mireia Ingla, salte ahora al número dos de la lista de Barcelona no es un detalle menor. La dirección resuelve con promoción lo que en otras formaciones habría abierto una crisis de consecuencias imprevisibles.

El portavoz republicano, Isaac Albert, defendió la apuesta por ‘candidaturas nacionales, arraigadas en el territorio’ y sostuvo que son las que ‘tienen más fuerza para parar el neofascismo español’. El marco discursivo es conocido: ERC se presenta como muro de contención ante la ola que atribuye a la derecha y a Vox. Con el acuerdo con Podem, que reserva la sexta posición de Barcelona a los morados, los republicanos recomponen una alianza que ya ensayaron en otras citas electorales.

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El calendario tampoco es casual. Los congresos territoriales y las asambleas sectoriales se alargan hasta el 18 de octubre. Dos días después, el 20 de octubre, la Ejecutiva Nacional cerrará la propuesta definitiva, que deberá pasar por el Consejo Nacional. En Girona, Teresa Jordà y Etna Estrems se disputarán el primer puesto en unas primarias. En Tarragona, Norma Pujol será la cabeza de lista; en Lleida, Inés Granollers.

La lectura política de fondo es otra. Tanto el PSC como ERC cierran listas con criterios de lealtad orgánica y no de apertura. Los socialistas exhiben músculo institucional con Granados; los republicanos blindan la cúpula con el entorno de Junqueras. En el tablero del 29N, ambos partidos compiten por el mismo electorado de centroizquierda, y las candidaturas son ya una declaración de intenciones. La próxima estación es la validación definitiva: el Consejo Nacional del PSC este viernes y el de ERC el 20 de octubre.