Mercedes-Benz activa la carga bidireccional V2G en Alemania: 0,1175 €/hora por ceder la batería a la red

La retribución se paga por hora de conexión y no por energía inyectada, y la primera fase excluye a los hogares con placas solares. Los operadores de red tienen hasta septiembre de 2027 para aplicar la decisión MiSpeL que separará el origen del electrón.

Mercedes-Benz activa en Alemania la carga bidireccional V2G y pagará 0,1175 euros por cada hora que el coche permanezca enchufado a la red. El servicio arranca con los eléctricos GLC y Clase C.

No es una jugada aislada. BMW, Ford y Audi ya ofrecen carga bidireccional a sus clientes alemanes, y el fabricante de Stuttgart entra con un modelo de retribución por tiempo de conexión. La gestión la asume The Mobility House, proveedor muniqués de electromovilidad que agrupa las baterías y las lleva al mercado eléctrico.

El precio de ceder la batería: 0,1175 euros por cada hora enchufado

El importe se calcula por horas de conexión, no por kilovatios inyectados. Son 0,1175 euros por cada hora que el vehículo permanece enganchado a la wallbox, tanto si la batería despacha energía en ese tramo como si no. Un coche enchufado ocho horas por la noche ingresa cerca de un euro por jornada.

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Todo el paquete se comercializa como MB.Charge Home Pro Intelligent e incluye la ChargeLine BiDi, una wallbox de corriente continua y flujo bidireccional de 11 kW. El equipo lo ha desarrollado The Mobility House junto al especialista muniqués en tecnología de carga EcoG y el fabricante chino Zhejiang EV-Tech, con tecnología no propietaria pensada para garantizar la interoperabilidad entre distintos sistemas y agregadores.

El desembolso no es simbólico: la wallbox cuesta 2.990 euros. Los primeros 500 clientes recibirán un descuento de 1.000 euros, disponible hasta finales de marzo de 2027, más un vale de 250 euros canjeable en la red de carga pública MB.Charge Public.

Un coche enchufado ocho horas al día genera menos de un euro diario, mientras la puerta de entrada al sistema cuesta casi 3.000 euros.

La letra pequeña: los hogares con placas solares se quedan fuera

En esta primera fase solo pueden contratar el servicio los hogares sin instalación fotovoltaica propia. El motivo es regulatorio: si la batería se carga con energía solar, el propietario podría perder la retribución de la Ley de Energías Renovables alemana (EEG), porque todavía no es posible distinguir con claridad si los kilovatios que entran en el coche vienen de las placas o de la red.

El obstáculo no es técnico, es contable: mientras no se sepa qué electrón carga la batería, el sistema excluye a quien tiene tejado solar.

El cambio llegará con la decisión MiSpeL de la Agencia Federal de Redes alemana, que debe aclarar cómo se separa el origen de la electricidad. Los operadores de red disponen de plazo hasta finales de septiembre de 2027 para aplicar las nuevas reglas.

Mercedes-Benz arranca con el GLC totalmente eléctrico y el nuevo Clase C. La marca planea extender la función al VLE, GLA, EQS, CLA, CLA Shooting Brake y GLB mediante actualizaciones over the air, y ya trabaja en llevar la oferta de V2G a otros países.

vehicle to grid

La compañía sitúa la operación en su estrategia de producto. ‘Para nosotros, la carga bidireccional es el siguiente paso lógico en la movilidad eléctrica’, señala Jörg Bartels, responsable de sistemas de propulsión de Mercedes-Benz AG, que resume el objetivo: convertir el coche de simple consumidor en componente activo del sistema energético.

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📊 Impacto ecológico en cifras

  • Capacidad: wallbox bidireccional de 11 kW por vehículo conectado.
  • Retribución: 0,1175 euros por hora de conexión a la red eléctrica.
  • Inversión: 2.990 euros por el equipo, con 1.000 euros de descuento para los primeros 500 clientes hasta finales de marzo de 2027.
  • Equivalencia tangible: unos 28 euros al mes por coche enchufado ocho horas diarias, según la tarifa anunciada; el CO2 evitado no está cuantificado en la información oficial.

Qué falta para que el V2G deje de ser un extra y pase a ser negocio de red

El vehicle to grid lleva años en el discurso y apenas unos meses en la práctica. BMW, Ford y Audi han abierto camino en Alemania, y Mercedes-Benz entra ahora con la misma tecnología de fondo y un modelo de pago distinto. La clave no está en el coche, sino en el agregador: sin un intermediario que agrupe cientos o miles de baterías y las ofrezca al operador del sistema, 11 kW aislados no mueven nada.

Aquí está la letra pequeña que conviene mirar. Con la tarifa anunciada, un coche enchufado ocho horas diarias genera del orden de 28 euros al mes. La wallbox cuesta 2.990 euros, o 1.990 con el descuento de lanzamiento. Con ese supuesto, la amortización solo del equipo se sitúa por encima de los seis años con el descuento y cerca de nueve sin él, y el propietario todavía tiene que pagar la electricidad que consume el vehículo. El V2G compensa, pero no paga el coche.

El detalle que sí mueve la aguja es la interoperabilidad. Que el equipo use tecnología no propietaria, diseñada por EcoG y fabricada por Zhejiang EV-Tech, reduce el riesgo de de quedarse atado a un ecosistema cerrado y facilita que las comercializadoras eléctricas puedan agregar flotas enteras. Ahí está el negocio real: no en el euro por noche del particular, sino en la capacidad de regulación que miles de baterías ofrecen a una red cada vez más renovable y, por tanto, más intermitente.

La exclusión de los hogares con fotovoltaica es, en ese sentido, una paradoja. Son precisamente los que más energía limpia acumulan y los que tendrían la batería más cargada con excedentes. Hasta que la decisión MiSpeL aclare la contabilidad del electrón, el sistema prefiere no arriesgar la retribución del autoconsumo. Para entendernos: la regulación llega antes que la tecnología, y esta vez la tecnología ya está lista.

La expansión internacional está anunciada, sin fechas concretas. Si el calendario alemán se cumple, a partir de 2028 el mercado tendrá reglas claras para el V2G y los fabricantes que hayan rodado el sistema en condiciones reales partirán con ventaja. Mercedes-Benz, por ahora, se queda con los hogares sin tejado solar y una puerta de entrada de 2.990 euros.

🌍 El Impacto Real para el Futuro

  • Beneficio medible: Hasta 11 kW de capacidad bidireccional por vehículo que pasa de consumir a inyectar en la red, con 0,1175 euros por hora de conexión.
  • Modelo que cambia: El coche deja de ser un gasto aparcado en el garaje y se convierte en activo del sistema eléctrico, agregado por The Mobility House.
  • Para las próximas generaciones: Miles de baterías funcionando como respaldo de una red más renovable reducen la necesidad de generación fósil cuando el viento y el sol no bastan.